mercredi 20 novembre 2013
LA PAZ DESDE LA OPTICA DE UN MONARCA. COLOMBIA NO PIERDE LA ESPERANZA
LA PAZ DESDE LA OPTICA DE UN MONARCA.
COLOMBIA NO PIERDE LA ESPERANZA
Por: Héctor Díaz Revelo
Para el rey de España la dictadura de Franco fue un período de 40 años de PAZ. Pueden ustedes creerlo?¿Pero qué es la Paz? ¿A qué se refieren cuando hablan de Paz? ¿Tiene algo que ver con la Paz la falta de la guerra? ¿Es la Paz el simple silencio de los fusiles?
´´En aquellos momentos, acuérdate, José Luis, yo podía hacerlo todo y decirlo todo. Todavía no teníamos la Constitución, y yo había heredado todos los poderes de Franco, que eran inmensos´´, dice el rey en una confesión que no requiere explicación para los lectores.
Se acabó la II guerra mundial y las naciones creyeron que era mejor estar rodeadas de un mecanismo que impida en el futuro una confrontación tan estúpida y sangrienta como esa o como los centenares de guerras en el mundo. Crearon entonces las Naciones Unidas, ONU. Ahora mismo una organización caída en desgracia por su ineficiencia y por su ineficacia a raudales.
Las naciones también enfrentan los conflictos armados internos. Su manejo tiene tratamiento en los protocolos de Ginebra. Muchos son los procesos de Paz que se han firmado a lo largo de nuestra historia. Unos mejores que otros, sin duda. La mayoría tendientes a acabar con las hostilidades, poner fin a las balas, silenciar los fusiles, casi olvidando la esencia humana, que reclama en los procesos un poco de dignidad.
La Paz según la RAE real academia de la lengua española es la ´´pública tranquilidad y quietud de los Estados, en contraposición a la guerra o a la turbulencia´´. Entre las decenas de significados también se encuentra este que habla de que la Paz es ´´reconciliación, vuelta a la amistad o a la concordia´´.
En una dictadura hemos visto y vemos el guerrerismo, el militarismo a ultranza, convertido en defensor y garante de lo que ellos llaman patria, las esencias patrias; ese es su común denominador. Franco se autoproclamó como el centinela de occidente, contra el comunismo; y hoy algunos han elevado al presidente de los Estados Unidos a la categoría de ´el policía del mundo´, que adelanta sus criminales guerras preventivas.
José Luis de Vilallonga y Cabeza de Vaca, personaje español que a la edad de 16 años hizo parte de un pelotón de fusilamiento en plena dictadura franquista, es un escritor que en su libro El Rey, Juan Carlos I de España, muestra su cercanía tanto con el régimen de Francisco Franco como con su entrevistado, porque no repara ni se inmuta al escuchar lo que en concepto del Monarca significa la Paz.
´´En aquellos momentos, acuérdate, José Luis, yo podía hacerlo todo y decirlo todo. Todavía no teníamos la Constitución, y yo había heredado todos los poderes de Franco, que eran inmensos´´, dice el rey en una confesión que no requiere explicación para los lectores.
Franco había decidido no dejar en el trono al heredero real de la monarquía española, a quien en la historia se conoce como el Conde de Barcelona (Juan de Borbón), nombrando a título de Rey a su hijo Juan Carlos, que valga decir, ya venía trabajando dentro de la dictadura que termina con la muerte del tirano, mientras su progenitor se refugiaba en Portugal.
Advierte el monarca, que en ese momento ejercía todos los poderes como herencia del dictador, lo que obviamente aleja cualquier concepto moderno o posmoderno sobre el significado de Paz, cuando ahora mismo se afirma que gobernar en Paz pasa por la necesaria división de poderes en una democracia que se respete.
¿Vuestro padre el Conde de Barcelona hubiera podido dejar que los españoles puedan decidir sobre su futuro a la muerte del dictador?, ha preguntado el periodista y escritor, en el supuesto caso de que hubiera llegado al poder, claro está.
´´Durante todo un año fui el único dueño de mis palabras y de mis actos…No, durante cuarenta años que duró el régimen franquista (mi padre) fue insultado, humillado, amenazado…Mucha gente creía sinceramente que mi padre hubiera puesto en peligro el equilibrio logrado en cuarenta años de paz´´.
Aquí parece la primera alusión de la Paz, motivo de mi disquisición a instancias del proceso que vive Colombia, tras los diálogos del gobierno de Juan Manuel Santos con la marxista guerrilla de las Farc, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
El Conde de Barcelona, a quien le correspondía asumir sus funciones una vez la dictadura acabe o muera el caudillo, y quien había vivido en el exilio en Portugal, tendría que tragarse el sapo, al admitir a regañadientes que su hijo Juan Carlos por omnipotente y todopoderosa decisión de Franco dirigiría los destinos de la España pos dictadura.
Solamente el 14 de mayo de 1977, casi dos años de la muerte de Franco, el Conde, don Juan de Borbón, padre de Juan Carlos, en un discurso en el palacio de la Zarzuela de Madrid, renunció oficialmente a sus derechos en favor de su hijo, después de varios meses sin dirigirse la palabra entre ellos. Al fin y al cabo era una decisión del dictador.
Han leído bien. Cuarenta años de Paz. Eso en la voz del Rey Juan Carlos I obnubila. A qué se refería en 1993 fecha de publicación del libro de Vilallonga, con que en esos 40 años de dictadura hubo Paz o se vivió en Paz? Sigo sin entender.
El ejército no le hubiera apoyado (agrega)…Al decir mi padre que quería ser el Rey de todos los españoles, los vencedores de la guerra civil (franquistas de pura raza) se sintieron ´amenazados´. El conde de Barcelona se convirtió desde entonces en la persona que podía aguar la fiesta y a la que a toda costa había que neutralizar, expresa el Monarca. El todopoderoso Franco neutraliza entonces al padre dejando a título de rey al hijo, quien ya trabajaba en su dictadura.
Habla de Paz el monarca de manera inentendible si las cifras más benévolas cuentan en 300 mil hombres y mujeres en las mazmorras del Estado y medio millón en el exilio. Durante el primer año de la dictadura franquista hubo 200 mil muertos y se crearon cerca de 100 campos de concentración.
Cuarenta años de Paz en donde no había libertad de expresión y el Estado controlaba toda la información. Paz, según Juan Carlos I cuando Franco concentraba todo el poder. Paz, cuando no había una constitución qué respetar y no había partidos políticos. Paz, donde la libertad de reunión o de asociación estaba restringida, por no decir prohibida totalmente.
Paz cuando a lo largo y ancho de la geografía española había mal contados unos cien campos de concentración. ¿Cómo se puede hablar de Paz? ¿Cómo se puede hablar de cuarenta años de Paz? Quizás porque en general la guerra había terminado o quizás las hostilidades habían cesado.
En los labios de don Juan Carlos decir que los españoles acaban de pasar, a la muerte de Franco, de reales cuarenta años de Paz, es poco menos que una afrenta a la inteligencia. Y un reto a la gramática, quizás, porque entonces qué deberíamos entender entonces los colombianos por un tiempo de Paz si no fuera el equivalente al fin de guerra, pero fin de la guerra no de cualquier manera, ´con campos de concentración o con las libertades individuales limitadas, restringidas o prohibidas´.
La comisión permanente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha urgido al gobierno de España a crear un comité nacional que investigue las violaciones de los derechos humanos durante la dictadura franquista. Entonces, si existe esta disposición, cómo se puede hablar de Paz durante esa dictadura, si en la memoria de los españoles aún quedan guardados los horrores cometidos. "graves y múltiples violaciones de Derechos Humanos cometidas en España por el régimen franquista, entre 1939 y 1975".
Dos meses antes de morir el dictador, septiembre de 1975, había enviado a ejecutar, a fusilar, a tres miembros de ETA y a dos de FRAP. No nos detendremos a analizar si les cabe razón en su lucha a estas dos organizaciones. Continuemos con las expresiones del monarca hablando de Paz en el reportaje de Vilallonga.
Dice don Juan Carlos: ´todo lo que hice en cuanto me vi con las manos libres pude hacerlo porque antes habíamos tenido cuarenta años de paz… Una Paz, estoy de acuerdo, que no era del gusto de todo el mundo´.
Vuelve y asevera que antes habían tenido esos 40 años de Paz aunque admite que no era del gusto de todo el mundo, pero me sigue quedando la duda sobre qué clase de Paz habla el monarca.
Creo que nadie dude que la llamada transición española, ha sido puesta como ejemplo en países en donde se siguen caminos de la democracia luego de cruentos eventos como los aquí comentados. Tampoco creo que exista duda sobre el hacedor de ese proceso en la península ibérica, después de como he dicho, después de vivir dos guerras mundiales, de la guerra civil española y de la sangrienta dictadura de Francisco Franco, el rey don Juan Carlos I.
Más adelante, el monarca expresa: ‘De todos modos, fue una Paz que me transmitió unas estructuras en las que me pude apoyar…´. El autor del libro cambia inexplicablemente el curso de la entrevista. No intenta preguntar a cuál Paz o a qué modelo de Paz se refiere y claro, no le pregunta sobre esas estructuras en que se pudo apoyar. Pregunta: cuáles fueron las últimas palabras de Franco.
Talves el rey se refiere a la manera cómo a pesar de la oposición de los franquistas de pura sangre llevaría en poco tiempo a su gobierno a los comunistas, a los socialistas y como dijo, a todos los españoles.
Había dudas de que eso se lo perdonasen, pero es que hay cosas que pasaron, como el asesinato de Carrero Blanco, que no es el momento de analizar. En cuarenta años de dictadura no hubo, ni reconciliación, ni vuelta a la amistad y mucho menos concordia entre los españoles, uno de los significados de la Paz.
Cosas, en fin, que no dejan de preocupar para lograr entender porqué un rey como Juan Carlos I habla de Paz y asegura que bajo la dictadura franquista hubo Paz, mientras en Colombia aún nos queda la esperanza de que las próximas generaciones vivan realmente en Paz alejadas del miedo de las metrallas, las bombas, los falsos positivos (ejecuciones extrajudiciales) y con algo de justicia social, que significa vivir con dignidad.
mercredi 13 novembre 2013
ULTRA DERECHA SACA LOS DIENTES EN COLOMBIA
La extrema derecha es capaz de todo. Decir que es capaz de todo, significa de todo. El hombre que más ha servido a sus intereses, me refiero a los intereses de la ultra derecha y de los intereses del gobierno de los Estados Unidos, es Álvaro Uribe Vélez con todos su andamiaje paramilitar y político. A él, a Uribe esa falange, esa ultra, puede sacrificarlo en las calles de cualquier ciudad para sembrar de nuevo el terror y desestabilizar al país.
Provocarían por ejemplo la santa ira del policía del mundo, que desde la casa blanca enviaría de inmediato sus marines a salvar a Colombia, lo que es lo mismo, salvar y proteger sus intereses en bancos, transnacionales, empresas mineras e industriales y sobre todo, para proteger lo que Ellos siempre han considerado suyos, nuestros recursos naturales. De paso, cuidarían sus bases militares con las que respiran en la nuca de gobernantes de países vecinos.
Sacrificando a Uribe, lograrían desestabilizar el país para crear pánico y terror como la ultra derecha y la Cia han sacrificado líderes en el mundo y en Colombia como Álvaro Gómez Hurtado, Jorge Eliecer Gaitán o Luis Carlos galán, para no mencionar sino los suyos, hablo del establecimiento y los partidos en el poder. Además de Pizarro, Jaramillo Ossa o Pardo Leal, por supuesto.
Se acabarían los diálogos de paz entre gobierno y guerrillas marxistas. Regresarían las hordas paramilitares a las ciudades y al campo. Las universidades serían de nuevo allanadas e infiltradas. Se acabarían, como antaño, las garantías individuales y se penalizaría la protesta social. Las bases militares de los estados unidos volverían a cumplir sus objetivos. Más desaparecidos, más desplazamientos y más civiles masacrados acusados de ser apoyo de las guerrillas.
No hay que hablar, todavía no hay que hacerlo, sobre el postconflicto. Que si los diálogos continúan, que si los diálogos se suspenden por elecciones, que si ellos servirán para montar el tinglado de santos para su reelección, son otras cosas de las cuales tampoco vale hablar, insisto, no todavía.
Hay que esperar un poco más, porque es necesario imaginar los titulares de prensa de los próximos días, sobre hechos que llamarían los expertos, sobre hechos sobrevinientes.
Por ejemplo, ya estaba listo el titular sobe un supuesto atentado con la vidita del hombrecito de los tres huevitos. El hombrecito de la democracita segura, Álvaro Uribe Vélez El comunicado advirtiendo el supuesto atentado saldría nada menos que de la casa de Nariño firmado por Santos y por supuesto por el ministro de defensa.
Qué tal que la misma diligencia en expedir un comunicado o de hacer una advertencia, se hubiera cumplido ante la muerte y asesinato de un líder de la lucha por restitución de tierras o de otra mujer, como muchas, defensoras de los derechos que les cabe a las víctimas del conflicto.
Uribe inmediatamente ha trinado como para hacer ver que se trata de un hecho cierto lo del supuesto atentado. Faltaría más que no hubiera trinado. Inclusive agradece también a su supuesto enemigo político Juan Manuel Santos y a sus gloriosas fuerzas militares.
Vendrán retaliaciones. Inventarán nuevos falsos positivos. Habrá falsos carros bombas o falsos perros bomba, como ya ocurrió. Los Urabeños, esos paramilitares que nunca se han desmovilizado, que jamás se han desintegrado, que están más vivitos que muertos, mandaron a matar a David de Jesús Goez líder de los reclamantes de tierras en Colombia.
Pero esto no es gratuito. Esto responde a una estrategia de la ultra derecha que no dejará pasar lo que ellos llaman la traición de clase por parte del presidente de la república por sentarse con las guerrillas marxistas a buscar una salida política al conflicto social y armado que vive el país.
A quién o a quienes conviene publicar videos sobre el viejo canibalismo con que los paras eliminan a civiles acusados de ser apoyo de la guerrilla? Hemos dicho que el paramilitarismo es una estrategia de Estado en Colombia y eso significa que hay todavía en el establecimiento algunos de sus miembros que prefieren anticiparse al postconflicto con esta forma de actuar.
Generando terror de nuevo. Buscando entre la gente del pueblo reacciones en contra del proceso de paz, con el cuento de que si los guerrilleros llegan al poder habrá más muertos y que repetir la historia no es conveniente. Esta vez no se trata de un proceso que dará algunas curules a la insurgencia en el parlamento, sino que abrirá el espacio para que lleguen las mujeres, los indígenas, los campesinos, los trabajadores urbanos, los estudiantes, intelectuales, etc. Se trata de educación y salud para todos. Se trata de la soberanía colombiana. Se trata, en fin, de acabar con las dos Colombias.
Es como si estos hechos de terror y muerte después del régimen uribista hubieran dejado de ocurrir. Como digo, el paramilitarismo es la carta de quienes detentan el poder, por si acaso, por si las moscas, por si al firmarse la paz, se vieran demasiado o muy afectados sus intereses.
La extrema derecha es capaz de todo. Decir que es capaz de todo, significa de todo. El país conoce en detalle lo ocurrido y vale la pena pensar que esta vez la gente en las plazas y en las calles de pueblos y ciudades, tendrá la valentía de defender el proceso de paz. Es una paz, ojalá, con justicia social. Donde las mayorías puedan recuperar la dignidad perdida. Donde haya oportunidades para todos y la democracia deje de ser un simple discurso de campaña, que sea una democracia incluyente y real.
La comunidad internacional debe estar atenta. Mi país está de nuevo al borde de regresar por los caminos del oprobio, de la dictadura cívico militar, de la sangre y las ejecuciones extrajudiciales. Este puede ser también, el comienzo de los planes de Washington para la recolonización de Latinoamérica, tema que trataré en nueva ocasión.
mardi 29 octobre 2013
Colombia: Se busca congresista.
No podemos esperar que en el congreso se tramiten iniciativas que puedan afectar la clientela electoral y política. No podemos, digo, porque ni unos, los godos y liberales; ni otros, los miembros de ´nuevos´ movimientos o partidos, incluidos algunos de la llamada izquierda moderada, que ni es izquierda ni es moderada, son sólo parte del sainete; pueden intentarlo siquiera.
El diario El Tiempo publica que en el congreso existen hoy cientos de propuestas tildadas de inocuas, de innecesarias, como que hay que declarar la ruana como símbolo nacional. Pero no dice que son ese tipo de iniciativas, con las cada congresista al llegar a sus regiones, a sus toldas, a sus territorios, donde una recua de personas les esperan y todavía les creen, las que les permiten hacerse visibles y poderosos.
Este tipo de personas saben que con esa manera de mentir y de embaucar a la gente a través del voto, jamás podrán intentar cambiar estas prácticas que se han clavado en el alma de la falsa democracia que vivimos como se clavan cada día la desesperanza y el desasosiego general.
Claro que se han aprobado casi 40 reformas a la constitución nacional, lo que significa que es una colcha de retazos, colcha muy parecida a los campos de Boyacá y Nariño. Cada reforma hecha para mantener el estatu quo, pretendiendo un falso equilibrio entre intereses de unos y de otros, ha sido hecha a la medida de los clientelistas.
Estupideces como que el agua de panela debe convertirse en símbolo nacional o que la fiesta tal de un olvidado pueblito debe ser patrimonio de todos, no es cierto como agrega el periódico, que interfiera en la discusión de los ´grandes temas´ del país, porque es precisamente a través de estos mecanismos como los congresistas se hacen visibles y aparentemente necesarios en sus feudos.
Cualquiera se preguntaría con razón, porqué los congresistas de avanzada, los que llaman progresistas, los de las izquierdas moderadas (que solo hacen el juego a los poderosos y las mayorías en el congreso), porqué ninguno de ellos denuncia este comportamiento para que la gente deje de creer en sus colegas que así actúan.
La respuesta es que no denuncias estas prácticas porque no les conviene hacerlo. Porque han sido contagiados de esos modos de persuadir a su clientela votante. NO denuncian como era de esperar por parte de ellos, porque dizque iban a ´enfrentar esa sucia clase política tradicional´ pero terminan haciendo lo mismo o algo peor: Vivir de engaños para sostenerse en la curul otros cuatro años.
Qué congresista propondría acabar con el bicameralismo? Eso sería un suicidio político. De lo que me acuerdo, hace treinta años hay gente llamada de izquierda o de otros movimientos distintos a los godos y liberales que tampoco han hecho este tipo de propuestas.
Qué congresista propondría acabar con las contralorías departamentales y municipales? Porque todavía no entendemos la razón de que sean los cuerpos legislativos quienes sigan nombrando personeros y contralores de bolsillo, lo que deja por el piso el control real de las finanzas territoriales y el cuidado de los derechos ciudadanos.
Qué congresista propondría acabar con las asambleas departamentales? Unos entes supuestamente legislativos y de control, reducidos hoy en día a la aprobación del presupuesto general de los departamentos, gestión que se puede hacer en una decente oficina de planeación. Asamblea que también soporta el manejo de la clientela de estos mal llamados padres de la patria.
Qué congresista propondría reducir el número de concejales en los muncipios a la mitad y estudiar de verdad la fusión de unos y la eliminación de otros (municipios, claro está)?. No es sino recordar cómo antaño ser concejal era una dignidad perseguida por muchos y nunca tras el pago de emolumentos o de la celebración de contratos.
Qué congresista propondría, digo para no tener que asustar a nadie con el cambio radical del sistema económico, político y social que nos rige, que se acabe con buena parte de lo que llaman el servicio exterior o el cuerpo diplomático?. Porque por más que nos esforcemos en ser competitivos en el mercado, habrá decenas de países con los cuales nunca tendremos un solo negocio de importación o exportación, ni creo que viva un solo ciudadano colombiano. Varias veces en tiempos de guerra, o de crisis, la oficina diplomática en un país es atendida por la del vecino o por la embajada colombiana más cercana.
Qué congresista propondría reducir al mínimo el personal del congreso, inclusive reducir al mínimo el número de miembros de las llamadas unidades de trabajo legislativo, oficinas de prensa y de protocolo, de cada senador o representante y etc.?.
Qué congresista propondría que se despoje a sus colegas del poder en las entidades del Estado tomadas por la fuerza clientelista? El departamento de planeación es del congresista tal; el Sena es del senador cual; Bienestar familiar es de fulano; las asustadurías como la contraloría, la contaduría, la procuraduría, son de zutano y mengano. Y que en adelante se requerirá de méritos para poder obtener un cargo en esas entidades, como mínimo.
Qué congresista propondría la elección popular de procurador, contralor, personeros y contralores municipales? Porque es sabido que se han convertido en funcionarios que obedecen a sus patrones, los políticos que los nombran para taparles sus desafueros. Sobran los argumentos en este caso.
Y no me refiero a las grandes reformas en el campo político, económico y social, porque Ellas asustan a los dueños de esa clientela. Porque son reformas que asustan al público en general, un público desinformado por los medios de comunicación masiva, al cual le han dicho que hacerlo, significaría caer en el demonio del comunismo, cuando no, del socialismo del siglo XXI.
Y no me refiero a las grandes decisiones de privilegiar o dar prelación en el gasto público a la salud y a la educación del pueblo colombiano. Se sabe de sobra que los programas de salud son excluyentes. Que poner en marcha un sistema universal de salud, antes que afectar los índices macroeconómicos lo que hace es invertir en el ser humano, en plantearse así mismo una vida con dignidad. Que financiar en su totalidad la educación es abrir el espacio a tantos jóvenes sin oportunidades y que son ahora mismo el caldo cultivo de las mafias, de los grupos de mercenarios y sicarios, jóvenes enterrados por sus padres trastocando épocas pasadas cuando tal cosa se pretendía al contrario, en decir, los hijos enterrando a sus padres.
lundi 26 août 2013
GIBRALTAR, MALVINAS Y GUANTáNAMO.
Gibraltar, Malvinas y Guantánamo.
Por Héctor Díaz Revelo.
La Organización de Naciones Unidas ONU ha brillado por su ausencia y falta de autoridad en los años recientes, en medio de la arbitraria manera de integrar su consejo de seguridad y las posiciones asumidas por China y Rusia. La ONU es poco probable que pueda interceder en el problema por la soberanía de España sobre Gibraltar.
En las narices de la ONU no tardará Estados Unidos, el policía del mundo, de invadir Siria, con el mismo cuento que invadió Irak, en una aparente búsqueda de armas químicas o de destrucción masiva ADM que nadie ve y los sirios no poseen y los iraquíes no tuvieron.
La Unión Europea UE enredada en los liderazgos británico-germánicos, que nadie quiere admitir, tampoco suena como opción probable de intermediación en el conflicto.
Lo que se ve de momento es que en España, es decir en los españoles, está el hecho de poner fin a esta situación para evitar casos de más enclaves y más colonias como Malvinas o el Ulster.
Vale recordar entonces y a renglón seguido que: “En la carta 221 dirigida a sir Jhon Sinclair, con fecha 14 de octubre de 1782, Adam Smith destacaba que es a nuestra posesión de la árida roca de Gibraltar a lo que debemos la unión de Francia y España, contraria a los intereses naturales y a los inveterados prejuicios de ambos países; y en consecuencia, la importante enemistad de España (frente a Inglaterra), y la fútil y costosa amistad (de Inglaterra) con Portugal” apostillaron entre comillas Campbel y Skinner, señalando que se trata de una directa insinuación del padre de la ciencia económica para, supuestamente, restablecer una buena relación entre España e Inglaterra.
Con o sin el levantamiento previo de los cubos de hormigón de las aguas territoriales españolas y mucho menos, pensando en la posibilidad de regresar la roca a sus genuinos propietarios, los españoles, parece que el señor Cámeron abrirá el diálogo.
Tampoco ha querido abrirlo con la señora Kitcher de Argentina por las Malvinas y no creo que lo haga con las autoridades de Irlanda por el Ulster.
La primera cita la he tomado del libro de don Ramón Tamames (La España alternativa), el primero que he leído al llegar a estas tierras y que me hizo saber porqué Felipe Gonzales al firmar el Tratado de Desarme OTAN-Varsovia, al referirse a Gibraltar la denominó “la última e insoportable colonia”.
Nunca mejor dicho. Sin eufemismos la roca es una oprobiosa colonia, es un raponazo, es una toma, tal como lo es hoy Guantánamo en la isla de Cuba.
Cuenta don Ramón que Gibraltar pudo haber servido en los años 40 del siglo pasado, a una Inglaterra bombardeada por los Nazis, para atraer a Francisco Franco a base de prometerle su devolución, cosa que incumpliría más tarde, porque al ganar la guerra “no cumpliremos lo prometido; y si la perdemos, ya se ocuparían de quitarnos Gibraltar y todo lo demás” en palabras del mismísimo Winston Churchil.
Mi pregunta es: Es que acaso después de 200 años de instaurarse la Casa de Borbón en la titularidad de la Corona de España no es de esperar más acción y determinación por parte del Rey Don Juan Carlos? Se necesitan más de 200 años de haber perdido a Gibraltar (1704) para que el grito desesperado de los pescadores inviten a pensar en el fin del conflicto? O, cuántos años más deberán pasar?
Puede sonar oportunismo, pero resulta hoy conveniente e inaplazable unir fuerzas con el pueblo argentino por sus islas Malvinas, con los cubamos para eliminar el oprobio de Guantánamo (promesa incumplida por Obama, incumplida como todas las promesas) y con los Irlandeses en su justa disputa por el Ulster. España no puede seguir en la ambigüedad, urge respuestas gigantes a problemas gigantes, antes y mucho antes, de que el hambre y la miseria terminen por agobiar a pescadores y sus familias.
Nota: Me resisto a creer que todo esto sea un acto de 'patrioterismo' convocado por Rajoy, el presidente de gobierno español en plena
lundi 29 avril 2013
GUANTANAMO OPROBIOSO RÉGIMEN DE VIOLACIÓN DE LOS DD HH
Guantánamo me está matando
Por Samir Naji al Hasan Moqbe
Un hombre pesa solo 77 libras. Otro, 98. La última vez que me pesé tenía 132 libras, pero eso fue hace un mes.
Estoy en huelga de hambre desde el 10 de febrero y he perdido más de 30 libras. No voy a volver a comer hasta que me devuelvan mi dignidad.
Llevo detenido en Guantánamo 11 años y tres meses. No se he sido acusado de ningún delito. No se ha hecho ningún juicio en mi contra.
Podría haber estado en mi hogar desde hace años -nadie me ve como una amenaza- sin embargo sigo aquí. Hace tiempo los militares dijeron que era un "guardia" de Osama bin Laden pero fue una acusación sin sentido, como algo que se diría en alguna película de EE.UU. como las que yo solía ver. Pareciera que ni siquiera ellos creen en la acusación. También pareciera que no les importa que yo siga encerrado.
Cuando estaba en mi casa en Yemen en el año 2000, un amigo de la infancia me dijo que en Afganistán me podría ir mejor, ganar más que los 50 dólares mensuales que era mi salario en la fábrica, y así poder mantener a mi familia. Nunca antes había viajado, no sabía nada de Afganistán pero me animé a intentarlo.
Cometí un error confiando en lo que me decían. No había trabajo. Quería irme pero no tenía dinero para el pasaje de regreso. Después de la invasión de EE.UU. en 2001, huí a Pakistán como todos los demás. Los pakistaníes me arrestaron cuando pedí ver a alguien de la embajada de Yemen. Fui enviado a Kandahar, y luego me metieron en un avión hacia Guantánamo.
El 15 de marzo pasado, estuve enfermo en la prisión del hospital y me negué a comer. Un equipo de Fuerza de Reacción Extrema (E.R.F. según sus siglas en inglés), un comando de ocho policías militares con equipo antimotines irrumpió en el recinto. Me ataron de manos y pies a la cama. Estando inmovilizado no me permitían ir al baño. Me insertaron un catéter, lo que fue doloroso, degradante e innecesario. Ni siquiera me permitían orar.
Nunca olvidaré la primera vez que me introdujeron un tubo por la nariz. No puedo describir lo doloroso que es ser alimentado de esta manera. Sentía nauseas, sentía que quería vomitar pero no podía. Sentía un dolor agónico en el pecho, la garganta y el estómago. Nunca había experimentado un dolor así. No le deseo a nadie un castigo tan cruel como este.
Continúan alimentándome por la fuerza. Dos veces por día me atan a una silla en mi celda. Me sujetan los brazos, las piernas y la cabeza. Nunca sé cuándo van a llegar. A veces vienen de noche, tan tarde como las 11, cuando ya estoy dormido.
Somos tantos presos en huelga de hambre que no hay suficiente personal médico calificado para ejecutar la alimentación por la fuerza; nada sucede a intervalos regulares. Están alimentando por la fuerza a los presos las 24 horas del día para poder hacerlo con todos.
Durante una sesión, una enfermera introdujo el tubo unas 18 pulgadas dentro mi estómago, fue más doloroso que de costumbre porque ella estaba apurada. Pedí que el intérprete le preguntara al doctor si el procedimiento estaba siendo hecho de la manera correcta.
Tenía tanto dolor que les rogué que pararan. La enfermera se negó. Cuando estaban finalizando, una parte de la "comida" se derramó en mi ropa. Les pedí que me permitieran cambiarme pero el guardia se negó a dejarme este último jirón de dignidad.
Si cuando vienen a sujetarme a la silla, me niego a ser atado, llaman al equipo de E.R.F. Tengo esta elección: o puedo ejercer mi derecho a protestar por mi detención y ser golpeado, o puedo someterme al doloroso proceso de ser alimentado por la fuerza.
La única razón por la que sigo aquí es porque el presidente Obama se niega a enviar a Yemen a ningún detenido. Esto no tiene sentido. Yo soy un ser humano, no un pasaporte, y merezco ser tratado como tal.
No quiero morir aquí, pero si el presidente Obama y el presidente de Yemen no hacen algo, corro riesgo de muerte cada día que pasa.
¿Dónde está mi gobierno? Me someteré a cualquier "control de seguridad" que ellos requieran para permitirme regresar a casa, aunque sean innecesarios.
Acordaré con cualquier cosa con tal de ser puesto en libertad. Tengo 35 años. Todo lo que quiero es ver a mi familia y comenzar mi propia familia.
La situación es desesperante. Todos los detenidos sufren profundamente. Al menos 40 personas están en huelga de hambre. Diariamente, la gente cae desmayada, exhausta. Yo he vomitado sangre.
Y no hay un fin para nuestra detención. Negarnos a comer y arriesgándonos diariamente a morir es la elección que hemos hecho.
Solo espero que el sufrimiento que padecemos sirva para atraer una vez más la atención del mundo sobre Guantánamo, antes de que sea demasiado tarde.
Samir Naji al Hasan Moqbel, prisionero de Guantánamo desde 2002, contó su historia, a través de un intérprete del árabe, a sus abogados del equipo legal libre de costo Reprieve durante una conversación telefónica monitoreada por las autoridades.
Fuente: http://www.nytimes.com/2013/04/15/opinion/hunger-striking-at-guantanamo-bay.html?src=mv&_r=3&
Acciones
dimanche 16 octobre 2011
LA TENEBROSA MANO NEGRA EN COLOMBIA
LA TENEBROSA MANO NEGRA EN COLOMBIA
(No es nada nuevo, pero es bueno que se conozca)
El escándalo de WikiLeaks, que destapó 250.000 cables secretos entre embajadas de Estados Unidos y Washington, sacudió los cimientos del periodismo. El impacto que provocó esa monumental filtración radicó, como dijo Javier Moreno, el director de El País de España, en que los cables mostraron "hasta qué grado las clases políticas en las democracias avanzadas de Occidente habían estado engañando a sus ciudadanos".
Así como esos archivos confidenciales permitieron abrir la caja de Pandora de la diplomacia de esa potencia, ahora revista SEMANA ha tenido acceso a miles de registros de las bases de datos del Departamento Administrativo de Seguridad y, a partir de hoy, publicará los hallazgos más relevantes. En este caso, los archivos confidenciales dejan al descubierto cómo el DAS, que nació como el órgano por excelencia de la inteligencia del Estado, se llegó a convertir en una máquina al servicio del crimen. O por lo menos un porcentaje de sus miembros.
SEMANA seleccionó, por su trascendencia para el país y luego de una serie de chequeos y verificaciones, 15 de esos hallazgos, para publicarlos a lo largo de las próximas semanas. En esta edición se divulgan tres de ellos que revelan la participación del DAS en episodios que provocaron un fuerte impacto en la historia reciente y sobre los cuales el país no tenía aún todas las piezas del rompecabezas.
El primero de los casos muestra cómo agentes del DAS estuvieron involucrados en el atentado con carro bomba en 2005 contra el entonces senador Germán Vargas Lleras. Una hipótesis de la cual sospechaba el hoy ministro del Interior, pero sobre la cual nunca habían aparecido pruebas como las que SEMANA encontró en las bases de datos del organismo y que ahora presenta a sus lectores.
El segundo caso es el atentado con rockets del que logró escapar con vida el zar de las esmeraldas Víctor Carranza en marzo de 2010, en una vía del Meta. Y cómo de allí se deriva una estrecha relación entre los esmeralderos y la entidad de inteligencia del Estado. Cinco agentes del DAS estuvieron involucrados.
Y el tercer episodio es el entrenamiento que agentes antiexplosivos del DAS, según uno de ellos lo confiesa en la prueba del polígrafo, les dieron a los paramilitares. Las clases tuvieron lugar incluso durante el proceso de desmovilización de las autodefensas.
Si alguna vez se ha hablado de mano negra en Colombia, estas revelaciones y las que se publicarán en próximas ediciones parecen ser sin duda lo más cercano que se está de descubrirla.
El DAS ha estado en muchas oportunidades en la picota pública. La más reciente tuvo que ver con su protagonismo en las 'chuzadas' ilegales que el gobierno hizo a la Corte Suprema de Justicia y las posteriores maniobras que en contra de los magistrados se trataron de montar con la información obtenida gracias al espionaje. Unos años antes, el DAS estuvo en el ojo del huracán por las denuncias de que les suministraba información a los paramilitares para asesinar a sindicalistas o defensores de derechos humanos. Y más atrás, el nombre del DAS se vio seriamente involucrado en los crímenes de personajes de la historia del país como Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro.
La diferencia esta vez es que no se trata de un solo episodio. Al revisar todos los registros a los que SEMANA tuvo acceso, se deduce un patrón de conducta ligado al crimen de Estado y al delito organizado. Detrás de la fachada institucional del DAS hay un grupo de mercenarios que se ofrecen al mejor postor.
Esta revista tiene en su poder archivos confidenciales correspondientes a los años 2005 a 2010. A raíz del escándalo de los seguimientos e interceptaciones ilegales revelado por SEMANA a finales de febrero de 2009, el gobierno de Álvaro Uribe anunció en octubre de ese año la liquidación del DAS y la creación de una nueva agencia de inteligencia.
¿Qué tipo de documentos hay? 1) Misiones secretas encomendadas a los detectives del DAS. 2) Reportes de cómo avanza cada misión. 3) Tareas de inteligencia, tanto legales como ilegales, en el país y en el exterior. 4) Archivos de contrainteligencia con información detallada sobre las investigaciones contra decenas de funcionarios del DAS. 5) Pruebas de polígrafos y las confesiones que algunos de ellos hicieron.
SEMANA hizo una primera selección de los archivos según su relevancia para el país o por lo escandaloso de la conducta en cuestión. Luego cotejó con otras fuentes la denuncia contenida en cada uno de los documentos seleccionados. Y los registros que no pasaron ese filtro no serán publicados.
En esa tarea de verificar quedó en evidencia otro patrón de conducta: la virtual impunidad de la que gozan los agentes del DAS. A pesar de que la entidad tuvo noticia de la participación de sus agentes en crímenes, como consta en los informes de seguimiento de las misiones y en las anotaciones de contrainteligencia, en muchos casos nunca se investigaron o las investigaciones terminaron, sin explicación alguna, archivadas. Algunos detectives cuestionados siguen activos y otros más gozan ya de su jubilación. Solo unos cuantos de los involucrados fueron destituídos y muy pocos terminaron procesados por la justicia.
Esta revista buscó y habló con directores y altos funcionarios del DAS durante la época de los diferentes hechos, y ninguno de ellos quiso responder por el contenido de los archivos confidenciales. Todos alegaron motivos de seguridad personal y de sus familias. Sin embargo, en las charlas informales con ellos, no descartaron que eso estuviera ocurriendo dentro de la institución.
Toda democracia tiene que tener un servicio de inteligencia. Y debe funcionar como una especie de cerebro estratégico que le ayuda al gobernante a tomar decisiones de Estado y a controlar las eventuales amenazas. En Colombia, ese cerebro nació hace cerca de sesenta años y desde entonces ha estado en tela de juicio. Tanto es así que fue el general Gustavo Rojas Pinilla quien lo creó y bautizó como Servicio de Inteligencia Colombiano (SIC), y apenas cinco años después le tuvieron que cambiar el nombre por el de Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), en una especie de lavado de imagen por el paso de la dictadura a la democracia.
No obstante, hoy, más de medio siglo después, algo sigue muy descompuesto por dentro. Un paramilitar de los Llanos ha confesado ante la Corte Suprema que obtenían un 80 por ciento de la información del DAS. Y un tipo como Popeye, lugarteniente de Pablo Escobar, el asesino más temido de la historia de Colombia, incluso ha contado que para los tres atentados que la mafia le hizo en su momento al exdirector del DAS Miguel Maza Márquez, recibieron la información de uno de los jefes de inteligencia de la propia institución.
SEMANA, entonces, se ha metido en las entrañas de ese lado oscuro del DAS. El próximo 31 de octubre, como está previsto, la entidad será suprimida por el gobierno de Juan Manuel Santos, de un solo tajo. Para entonces, tal vez, los pocos archivos confidenciales que quedan, que guardan muchos de los secretos de terror en el país, serán eliminados. Alguien simplemente oprimirá la tecla 'borrar'.
Cuatro de las cosas que sen
Tomado de Semana
(No es nada nuevo, pero es bueno que se conozca)
El escándalo de WikiLeaks, que destapó 250.000 cables secretos entre embajadas de Estados Unidos y Washington, sacudió los cimientos del periodismo. El impacto que provocó esa monumental filtración radicó, como dijo Javier Moreno, el director de El País de España, en que los cables mostraron "hasta qué grado las clases políticas en las democracias avanzadas de Occidente habían estado engañando a sus ciudadanos".
Así como esos archivos confidenciales permitieron abrir la caja de Pandora de la diplomacia de esa potencia, ahora revista SEMANA ha tenido acceso a miles de registros de las bases de datos del Departamento Administrativo de Seguridad y, a partir de hoy, publicará los hallazgos más relevantes. En este caso, los archivos confidenciales dejan al descubierto cómo el DAS, que nació como el órgano por excelencia de la inteligencia del Estado, se llegó a convertir en una máquina al servicio del crimen. O por lo menos un porcentaje de sus miembros.
SEMANA seleccionó, por su trascendencia para el país y luego de una serie de chequeos y verificaciones, 15 de esos hallazgos, para publicarlos a lo largo de las próximas semanas. En esta edición se divulgan tres de ellos que revelan la participación del DAS en episodios que provocaron un fuerte impacto en la historia reciente y sobre los cuales el país no tenía aún todas las piezas del rompecabezas.
El primero de los casos muestra cómo agentes del DAS estuvieron involucrados en el atentado con carro bomba en 2005 contra el entonces senador Germán Vargas Lleras. Una hipótesis de la cual sospechaba el hoy ministro del Interior, pero sobre la cual nunca habían aparecido pruebas como las que SEMANA encontró en las bases de datos del organismo y que ahora presenta a sus lectores.
El segundo caso es el atentado con rockets del que logró escapar con vida el zar de las esmeraldas Víctor Carranza en marzo de 2010, en una vía del Meta. Y cómo de allí se deriva una estrecha relación entre los esmeralderos y la entidad de inteligencia del Estado. Cinco agentes del DAS estuvieron involucrados.
Y el tercer episodio es el entrenamiento que agentes antiexplosivos del DAS, según uno de ellos lo confiesa en la prueba del polígrafo, les dieron a los paramilitares. Las clases tuvieron lugar incluso durante el proceso de desmovilización de las autodefensas.
Si alguna vez se ha hablado de mano negra en Colombia, estas revelaciones y las que se publicarán en próximas ediciones parecen ser sin duda lo más cercano que se está de descubrirla.
El DAS ha estado en muchas oportunidades en la picota pública. La más reciente tuvo que ver con su protagonismo en las 'chuzadas' ilegales que el gobierno hizo a la Corte Suprema de Justicia y las posteriores maniobras que en contra de los magistrados se trataron de montar con la información obtenida gracias al espionaje. Unos años antes, el DAS estuvo en el ojo del huracán por las denuncias de que les suministraba información a los paramilitares para asesinar a sindicalistas o defensores de derechos humanos. Y más atrás, el nombre del DAS se vio seriamente involucrado en los crímenes de personajes de la historia del país como Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro.
La diferencia esta vez es que no se trata de un solo episodio. Al revisar todos los registros a los que SEMANA tuvo acceso, se deduce un patrón de conducta ligado al crimen de Estado y al delito organizado. Detrás de la fachada institucional del DAS hay un grupo de mercenarios que se ofrecen al mejor postor.
Esta revista tiene en su poder archivos confidenciales correspondientes a los años 2005 a 2010. A raíz del escándalo de los seguimientos e interceptaciones ilegales revelado por SEMANA a finales de febrero de 2009, el gobierno de Álvaro Uribe anunció en octubre de ese año la liquidación del DAS y la creación de una nueva agencia de inteligencia.
¿Qué tipo de documentos hay? 1) Misiones secretas encomendadas a los detectives del DAS. 2) Reportes de cómo avanza cada misión. 3) Tareas de inteligencia, tanto legales como ilegales, en el país y en el exterior. 4) Archivos de contrainteligencia con información detallada sobre las investigaciones contra decenas de funcionarios del DAS. 5) Pruebas de polígrafos y las confesiones que algunos de ellos hicieron.
SEMANA hizo una primera selección de los archivos según su relevancia para el país o por lo escandaloso de la conducta en cuestión. Luego cotejó con otras fuentes la denuncia contenida en cada uno de los documentos seleccionados. Y los registros que no pasaron ese filtro no serán publicados.
En esa tarea de verificar quedó en evidencia otro patrón de conducta: la virtual impunidad de la que gozan los agentes del DAS. A pesar de que la entidad tuvo noticia de la participación de sus agentes en crímenes, como consta en los informes de seguimiento de las misiones y en las anotaciones de contrainteligencia, en muchos casos nunca se investigaron o las investigaciones terminaron, sin explicación alguna, archivadas. Algunos detectives cuestionados siguen activos y otros más gozan ya de su jubilación. Solo unos cuantos de los involucrados fueron destituídos y muy pocos terminaron procesados por la justicia.
Esta revista buscó y habló con directores y altos funcionarios del DAS durante la época de los diferentes hechos, y ninguno de ellos quiso responder por el contenido de los archivos confidenciales. Todos alegaron motivos de seguridad personal y de sus familias. Sin embargo, en las charlas informales con ellos, no descartaron que eso estuviera ocurriendo dentro de la institución.
Toda democracia tiene que tener un servicio de inteligencia. Y debe funcionar como una especie de cerebro estratégico que le ayuda al gobernante a tomar decisiones de Estado y a controlar las eventuales amenazas. En Colombia, ese cerebro nació hace cerca de sesenta años y desde entonces ha estado en tela de juicio. Tanto es así que fue el general Gustavo Rojas Pinilla quien lo creó y bautizó como Servicio de Inteligencia Colombiano (SIC), y apenas cinco años después le tuvieron que cambiar el nombre por el de Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), en una especie de lavado de imagen por el paso de la dictadura a la democracia.
No obstante, hoy, más de medio siglo después, algo sigue muy descompuesto por dentro. Un paramilitar de los Llanos ha confesado ante la Corte Suprema que obtenían un 80 por ciento de la información del DAS. Y un tipo como Popeye, lugarteniente de Pablo Escobar, el asesino más temido de la historia de Colombia, incluso ha contado que para los tres atentados que la mafia le hizo en su momento al exdirector del DAS Miguel Maza Márquez, recibieron la información de uno de los jefes de inteligencia de la propia institución.
SEMANA, entonces, se ha metido en las entrañas de ese lado oscuro del DAS. El próximo 31 de octubre, como está previsto, la entidad será suprimida por el gobierno de Juan Manuel Santos, de un solo tajo. Para entonces, tal vez, los pocos archivos confidenciales que quedan, que guardan muchos de los secretos de terror en el país, serán eliminados. Alguien simplemente oprimirá la tecla 'borrar'.
Cuatro de las cosas que sen
Tomado de Semana
mardi 16 août 2011
Radiografia de un luchador.
Su devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo. Los libros reflejan muy bien la amplitud de sus gustos. Dejó de fumar para tener la autoridad moral para combatir el tabaquismo. Le gusta preparar las recetas de cocina con una especie de fervor científico.
Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender a descansar.
Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto. Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo, hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.
José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos.
Esto podría explicar su confianza absoluta en el contacto directo. Tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada uno y dispone de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.
Las reiteraciones son uno de sus modos de trabajar. Ej.: El tema de la deuda externa de América Latina, había aparecido por primera vez en sus conversaciones desde hacía unos dos años, y había ido evolucionando, ramificándose, profundizándose. Lo primero que dijo, como una simple conclusión aritmética, era que la deuda era impagable. Después aparecieron los hallazgos escalonados: Las repercusiones de la deuda en la economía de los países, su impacto político y social, su influencia decisiva en las relaciones internacionales, su importancia providencial para una política unitaria de América Latina… hasta lograr una visión totalizadora, la que expuso en una reunión internacional convocada al efecto y que el tiempo se ha encargado de demostrar.
Su más rara virtud de político es esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas… pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz. Su auxiliar supremo es la memoria y la usa hasta el abuso para sustentar discursos o charlas privadas con raciocinios abrumadores y operaciones aritméticas de una rapidez increíble.
Requiere el auxilio de una información incesante, bien masticada y digerida. Su tarea de acumulación informativa principia desde que despierta. Desayuna con no menos de 200 páginas de noticias del mundo entero. Durante el día le hacen llegar informaciones urgentes donde esté, calcula que cada día tiene que leer unos 50 documentos, a eso hay que agregar los informes de los servicios oficiales y de sus visitantes y todo cuanto pueda interesar a su curiosidad infinita.
Las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Otra fuente de vital información son los libros. Es un lector voraz. Nadie se explica cómo le alcanza el tiempo ni de qué método se sirve para leer tanto y con tanta rapidez, aunque él insiste en que no tiene ninguno en especial. Muchas veces se ha llevado un libro en la madrugada y a la mañana siguiente lo comenta. Lee el inglés pero no lo habla. Prefiere leer en castellano y a cualquier hora está dispuesto a leer un papel con letra que le caiga en las manos. Es lector habitual de temas económicos e históricos. Es un buen lector de literatura y la sigue con atención.
Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos. Preguntas sucesivas que él hace en ráfagas instantáneas hasta descubrir el por qué del por qué del por qué final. Cuando un visitante de América Latina le dio un dato apresurado sobre el consumo de arroz de sus compatriotas, él hizo sus cálculos mentales y dijo: Qué raro, que cada uno se come cuatro libras de arroz al día. Su táctica maestra es preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos. Y en algunos casos para medir el calibre de su interlocutor, y tratarlo en consecuencia.
No pierde ocasión de informarse. Durante la guerra de Angola describió una batalla con tal minuciosidad en una recepción oficial, que costó trabajo convencer a un diplomático europeo de que Fidel Castro no había participado en ella. El relato que hizo de la captura y asesinato del Che, el que hizo del asalto de la Moneda y de la muerte de Salvador Allende o el que hizo de los estragos del ciclón Flora, eran grandes reportajes hablados.
Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.
En una entrevista de varias horas, se detiene en cada tema, se aventura por sus vericuetos menos pensados sin descuidar jamás la precisión, consciente de que una sola palabra mal usada puede causar estragos irreparables. Jamás ha rehusado contestar ninguna pregunta, por provocadora que sea, ni ha perdido nunca la paciencia. Sobre los que le escamotean la verdad por no causarle más preocupaciones de las que tiene: El lo sabe. A un funcionario que lo hizo le dijo: Me ocultan verdades por no inquietarme, pero cuando por fin las descubra me moriré por la impresión de enfrentarme a tantas verdades que han dejado de decirme. Las más graves, sin embargo, son las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias, pues al lado de los enormes logros que sustentan la Revolución los logros políticos, científicos, deportivos, culturales, hay una incompetencia burocrática colosal que afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria, y en especial a la felicidad doméstica.
Cuando habla con la gente de la calle, la conversación recobra la expresividad y la franqueza cruda de los afectos reales. Lo llaman: Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen, le reclaman, con un canal de transmisión inmediata por donde circula la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver. Este es el Fidel Castro que creo conocer: Un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciables, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues e incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal.
Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el cáncer y ha creado una política exterior de potencia mundial, en una isla 84 veces más pequeña que su enemigo principal. Tiene la convicción de que el logro mayor del ser humano es la buena formación de su conciencia y que los estímulos morales, más que los materiales, son capaces de cambiar el mundo y empujar la historia.
Lo he oído en sus escasas horas de añoranza a la vida, evocar las cosas que hubiera podido hacer de otro modo para ganarle más tiempo a la vida. Al verlo muy abrumado por el peso de tantos destinos ajenos, le pregunté qué era lo que más quisiera hacer en este mundo, y me contestó de inmediato: pararme en una esquina.
Titulo: El Fidel que yo conozco. Gabo en Granma.
Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender a descansar.
Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto. Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo, hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.
José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos.
Esto podría explicar su confianza absoluta en el contacto directo. Tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada uno y dispone de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.
Las reiteraciones son uno de sus modos de trabajar. Ej.: El tema de la deuda externa de América Latina, había aparecido por primera vez en sus conversaciones desde hacía unos dos años, y había ido evolucionando, ramificándose, profundizándose. Lo primero que dijo, como una simple conclusión aritmética, era que la deuda era impagable. Después aparecieron los hallazgos escalonados: Las repercusiones de la deuda en la economía de los países, su impacto político y social, su influencia decisiva en las relaciones internacionales, su importancia providencial para una política unitaria de América Latina… hasta lograr una visión totalizadora, la que expuso en una reunión internacional convocada al efecto y que el tiempo se ha encargado de demostrar.
Su más rara virtud de político es esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas… pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz. Su auxiliar supremo es la memoria y la usa hasta el abuso para sustentar discursos o charlas privadas con raciocinios abrumadores y operaciones aritméticas de una rapidez increíble.
Requiere el auxilio de una información incesante, bien masticada y digerida. Su tarea de acumulación informativa principia desde que despierta. Desayuna con no menos de 200 páginas de noticias del mundo entero. Durante el día le hacen llegar informaciones urgentes donde esté, calcula que cada día tiene que leer unos 50 documentos, a eso hay que agregar los informes de los servicios oficiales y de sus visitantes y todo cuanto pueda interesar a su curiosidad infinita.
Las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Otra fuente de vital información son los libros. Es un lector voraz. Nadie se explica cómo le alcanza el tiempo ni de qué método se sirve para leer tanto y con tanta rapidez, aunque él insiste en que no tiene ninguno en especial. Muchas veces se ha llevado un libro en la madrugada y a la mañana siguiente lo comenta. Lee el inglés pero no lo habla. Prefiere leer en castellano y a cualquier hora está dispuesto a leer un papel con letra que le caiga en las manos. Es lector habitual de temas económicos e históricos. Es un buen lector de literatura y la sigue con atención.
Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos. Preguntas sucesivas que él hace en ráfagas instantáneas hasta descubrir el por qué del por qué del por qué final. Cuando un visitante de América Latina le dio un dato apresurado sobre el consumo de arroz de sus compatriotas, él hizo sus cálculos mentales y dijo: Qué raro, que cada uno se come cuatro libras de arroz al día. Su táctica maestra es preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos. Y en algunos casos para medir el calibre de su interlocutor, y tratarlo en consecuencia.
No pierde ocasión de informarse. Durante la guerra de Angola describió una batalla con tal minuciosidad en una recepción oficial, que costó trabajo convencer a un diplomático europeo de que Fidel Castro no había participado en ella. El relato que hizo de la captura y asesinato del Che, el que hizo del asalto de la Moneda y de la muerte de Salvador Allende o el que hizo de los estragos del ciclón Flora, eran grandes reportajes hablados.
Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.
En una entrevista de varias horas, se detiene en cada tema, se aventura por sus vericuetos menos pensados sin descuidar jamás la precisión, consciente de que una sola palabra mal usada puede causar estragos irreparables. Jamás ha rehusado contestar ninguna pregunta, por provocadora que sea, ni ha perdido nunca la paciencia. Sobre los que le escamotean la verdad por no causarle más preocupaciones de las que tiene: El lo sabe. A un funcionario que lo hizo le dijo: Me ocultan verdades por no inquietarme, pero cuando por fin las descubra me moriré por la impresión de enfrentarme a tantas verdades que han dejado de decirme. Las más graves, sin embargo, son las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias, pues al lado de los enormes logros que sustentan la Revolución los logros políticos, científicos, deportivos, culturales, hay una incompetencia burocrática colosal que afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria, y en especial a la felicidad doméstica.
Cuando habla con la gente de la calle, la conversación recobra la expresividad y la franqueza cruda de los afectos reales. Lo llaman: Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen, le reclaman, con un canal de transmisión inmediata por donde circula la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver. Este es el Fidel Castro que creo conocer: Un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciables, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues e incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal.
Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el cáncer y ha creado una política exterior de potencia mundial, en una isla 84 veces más pequeña que su enemigo principal. Tiene la convicción de que el logro mayor del ser humano es la buena formación de su conciencia y que los estímulos morales, más que los materiales, son capaces de cambiar el mundo y empujar la historia.
Lo he oído en sus escasas horas de añoranza a la vida, evocar las cosas que hubiera podido hacer de otro modo para ganarle más tiempo a la vida. Al verlo muy abrumado por el peso de tantos destinos ajenos, le pregunté qué era lo que más quisiera hacer en este mundo, y me contestó de inmediato: pararme en una esquina.
Titulo: El Fidel que yo conozco. Gabo en Granma.
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