vendredi 6 mars 2015

NO DIGAS QUE LO SABEMOS... PORQUE VENDRáN POR NOSOTRAS.

Por Héctor Díaz Revelo Preguntaba siempre a su madre cómo era posible que su maestra la golpee y que golpee a sus compañeros de clase. De dónde se había aprendido a enseñar o corregir a las malas. En clase, se hablaba algo relacionado con la democracia y los derechos humanos. Cree que por alguna causa nadie le daba razón de tanta violencia en los barrios, en la escuela, en su casa y en las casas de sus amigas. Preguntaba siempre a su madre dónde era posible o más fácil y mejor, aprender sobre el respeto de los Derechos Humanos, quién o quiénes deberían hacerlos respetar. Quería saber si defender los derechos humanos era tan grave en un país acostumbrado a las mentiras en la radio la prensa y la televisión. Quería saber porqué le era tan difícil entender que los padres y madres de sus compañeras de clase las maltraten, golpeen y especialmente las humillen. Quería saber porqué mataban a tantos estudiantes de la universidad por el solo hecho de protestar en las calles o de ejercer liderazgo en sus barrios. Quería saber porqué tantos bachilleres sin universidad y sin trabajo y tantos adultos sin derecho a la salud gratuita y de calidad. Como era costumbre, cada mañana quería saber la respuesta de algo que le tallaba en la cabeza y que no la dejaba tranquila. Todo para no tener que repetir la historia sin saber nada de lo que allí pasaba. La constitución nacional dice una cosa y la realidad es otra. Eso de educación y salud gratis y de calidad para todos, no era sino un sueño. El problema, según escribió en su diario personal, era precisamente ese. Se enteraba como nunca antes lo hubiera imaginado de toda clase de irregularidades de tipo administrativo; del beneficio a unas familias de ricos con plata de todos; que unos agentes del DAS, organismo que depende directamente de la presidencia de la república, engañaban y mataban a muchachos de los barrios populares como si fueran moscas vestidos de guerrilleros; y, que cada día se descubrían más y más fosas comunes, con cuerpos de muchachas y muchachos pobres. Se enteraba también que los hijos del presidente se enriquecían por decisiones de su padre y de sus ministros; que el presidente había chantajeado a congresistas para hacerse reelegir; que habín cambiado un articulito de la constitución; que eran los paramilitares quienes lo habían puesto en el cargo más alto del país a punta de motosierras, lágrimas y sangre; y, que eso de los derechos humanos era un asunto que había que comentar en voz baja. En una página sin número, la pequeña había dibujado una casa grandota, con columnas grandotas, y muchas gradas y luces y flores, en donde contaban el dinero de agro ingreso seguro entre el presidente y su ministro de agricultura, para repartirlo entre sus amigos ricos que contribuyeron a la campaña electoral. Anota que en su historia, ellos -presidente Uribe y su ministro Arias - iban seleccionando cuidadosamente a sus amigos y los amigos de los paramilitares para que fueran recibiendo el dinero de todos, en cantidades grandotas, como grandotas eran sus haciendas y fincas. Al pié había escrito algo que no se leía muy bien, pero que haciendo esfuerzo, se podía entender entre líneas: Esto se lo preguntaré al desayuno a mi madre. Ella sabe todo... Preguntaba siempre porqué los soldaditos mataban a los indígenas como los matan en Nariño, a los Awá y a los Pastos; en el Cauca, a los paeces y guambianos;  o en la costa a los Kankuamos; y, se acordaba de la letra de la canción de Mercedes Sosa hay un niño en la calle, su increible aventura de pan y chocolate, poniendo una estrella en el sitio del hambre (estaba subrayada la canción al final de la pagina de cuadritos y corazones rojos elaborados mientras escribía día a día, noche a noche, segundo a segundo, porque la cabeza le daba y le daba vueltas en busca de respuestas). Porqué todos los Soldaditos eran hijos de familias pobres, porqué debían obedecer y hacer cosas que su mente no les permitía hacer. Soldaditos que, muchas veces ya hacían cosas malas a las que se habían acostumbrado solo por estar obligados a obedecer ordenes superiores.  Soldaditos, hijos de indígenas, negros y campesinos, únicos que castigan cuando se descubren delitos como los falsos positivos o mejor dicho las ejecuciones sumarias o extrajudiciales. Generales y coroneles no son siquiera mencionados. Eso es una injusticia, escribía. Claro eran y son soldaditos hijos de campesinos que en su mayoría eran  hermanos de sus compañeras de escuela que habían llegado a la ciudad de la mano de sus padres corriendo  del horror de la guerra, corriendo del horror de la muerte, corriendo de los ríos de sangre que habían dejado los paramilitares  amigos del presidente en los campos de su hermoso y saqueado país. Veo una estrella, un asterisco o algo así y una frase que decía "... no entiendo porqué tanto escándalo de que Juanes, ese guapísimo cantante de mi país cante en la isla de Cuba, si aquí el problema es de la muerte de la gente pobre al servicio del ejercito y la policía y la muerte de gente que protesta por la desigualdad y falta de respeto a los derechos humanos. Seguramente la visita de una amiga pudo haber interrumpido la narración que les traigo corregida y aumentada claro está,  descifrando lo que el viejo cuaderno con figuras extrañas en sus forros tenía escrito y dibujado. La visita de una amiga creo suponer, porque entre líneas, dice que estaba triste de saber que al hermanito de Lady Joana lo habían matado y que apareció en las noticias vestido de guerrillero cuando no habían pasado más de cuatro días del jueves que los del DAS o del ejercito oficial, se lo llevaron para trabajar en una empresa de la que nunca dijeron su nombre pero que ofrecía por lo menos un salario que era urgente y necesario para la familia. Ella parece regresar a sus páginas con un nudo en la garganta: De mañana no paso. Tengo que preguntarle a mi madre, porque tantas cosas juntas no me dejan dormir ». Eran las siete de la mañana y de nuevo las informaciones hablaban de las masacres de civiles y de la lucha de unas madres de los desaparecidos que fueron golpeadas por la policía para desalojarlas de la plaza central como las desalojaron de sus parcelas los paramilitares amigos del gobierno. La tele no paraba de dar nombres de desaparecidos. Era la primera vez que hablaban de desaparecidos por la presión y luchas de las madres en la plaza y que tres de ellas habían sido conducidas al hospital por la fatiga de la marcha que había durado, según escribió la pequeña en su diario, toda una vida, para referirse a las cuatro horas que habían soportado la lluvia de gases y bolillazos sin parar. La tele decía que unos 20 mil niños y niñas morían en Colombia de hambre y desnutrición y que la violencia contra la mujer aumentaba cada día. Decían que eran más de cuatro mil fosas comunes y no menos de 50 mil desaparecidos. Terminó a sorbos una tasa de café negro, sin leche y sin pan y le dijo por fin: Madre, me puedes explicar todo esto? Ya no puedo dormir de solo pensar que el hombre que me dicen que debería actuar como un padre de todos los colombianos, el presidente, los pueda (sic) mandar a matar. Que el derecho de pensar diferente en éste país y en nuestro pequeño pueblo es un gran delito y que siguen encontrando fosas con restos humanos de civiles inermes. Interrumpida por su madre, minutos antes de salir para la escuela escuchaba muy atenta: Hijita no puedes haber grabado en tu cabecita tantas cosas que pasan. Hasta podrían acusarte de ser guerrillera. No te preocupes. Jamás cosas como estas duran tanto tiempo. La gente se va a cansar, se va organizar, la gente va a pelear en las calles y vas a ver cómo la tranquilidad regresa a nuestros campos y barrios pobres. No le digas a nadie que has grabado en tu cabecita los motivos de tantas cosas malas y sobre todo no digas que yo sé qué es lo que ocurre y porqué ocurre lo que aqui ocurre. Seguro vendrán los del DAS o del ejército también por mi, diciendo que soy guerrillera. Su madre seguía diciendo: Es mejor decir que tenemos, hijita de mi corazón, que tenemos el mejor presidente de los últimos años y que merece ser reelegido. Hijita por favor no digas nada y vete a tus clases tranquilita. Ella, sorprendida con la respuesta suspira y dice por último: Madre, pero si eso lo saben y lo han escuchado en las casas de mis compañeras, igual como tu y yo, ellos también harán lo mismo, ellos tendrán que callarse como nosotras? Callarán como callas tu y como me pides que calle?. De pronto, con una palmadita en el hombro y una nueva explicación que retumbó en la cocina donde apuraba su tasita de cafe negro y sin pan, la pequeña escuchó sorprendida: Cálla te digo. Ellos seguramente callan lo mismo que nosotros, nosotros lo hacemos igual como lo hicieron nuestros mayores, nuestros mayores callaron igualito como sus padres y abuelos y así sucesivamente. Son casi sesenta años de lucha por la igualdad, la soberanía y la inclusión social. Son casi doscientos años en la lucha por la segunda independencia. Por eso hijita, debes prepararte mucho y estudiar, porque un pueblo educado y organizado no será explotado por siempre.    Ella besa a su encanecida madre y cree haber encontrado otra buena razón para estudiar, pero le horrorizaba el mal ejemplo de un gobierno con los ciudadanos, a los golpes y a punta de motosierra. Se aprende lo malo, se pega lo malo, pero sabía que debe prepararse y luchar por la libertad y la justicia social. (al final había dibujado en su diario un corazón y en el centro la palabra Colombia).

lundi 2 mars 2015

Bloqueado Nariño por obra de sus políticos.

La desgraciada suerte de Nariño, o mejor las últimas malas y desgraciadas administraciones dizque con tinte y olor diferente a godos y liberales, léase, Antonio Navarro Wolf, Eduardo Zuñiga Eraso, Parmenio Cuellar Bastidas y Raul Delgado Guerrero, no quisieron, no pudieron, y no les importó atacar con responsabilidad y seriedad los tres grandes problemas que tienen en el atraso al departamento, dice un estudio serio que está a punto de olla como dicen las señoras y las poco señoras. Por defender intereses políticos -intereses politiqueros han de ser- dice el informe, Nariño parece una región abandonada a su suerte y bloqueada por sus costados. Por el norte, primero, hay un Nariño bloqueado con la más vergonzosa trampa terrestre a la altura de Rosas departamento del Cauca. Ninguno de los cuatro, ni Navarro, ni Zuñiga, ni Cuellar, ni Delgado, por no afectar intereses de los ricos de Chachagui y de Pasto, hicieron nada por reclamar o exigir para su pueblo el arreglo de esa trocha de Rosas que los lleva hasta Popayán y de allí al centro del país. (Por favor no comparar con las carreteras del Ecuador o del Valle del Cauca, por favor no intentarlo porque les puede causar soponcio). Los Nariñenses al votar por estos, mataron las esperanzas de cientos de liberales y conservadores que acostumbrados como estaban a que en medio de la corrupción y el despilfarro, sus antiguos gobernadores por lo menos algo hicieran por la tierrita, ven que nada ha cambiado, porque hay muchos intereses en juego y eso de ser gobernantes de otras tendencias de la socialdemocracia barata léase, Alianza Verde, M-19, Polo Democrático u otros movimientos que se reclaman de izquierda, no es sino un discurso vacío para la época electoral. Por el oriente, segundo problema grande, los sureños, agrega el informe, no tienen como llegar a su vecino el floreciente y combativo departamento del Putumayo. La variante San Francisco Mocoa que daría entrada y salida a productos agrícolas y ganaderos entre dos departamentos o provincias, es un sueño que los pastusos no verán aunque corrigieran el error y volvieran a votar por candidatos a la gobernación de godos y liberales de antes, que como se precisa, aunque robaban y había chanchullos a granel, (Eladios, miriam paredes, albornoces, etc) algo hacían por esa bella y hospitalaria tierra de Aurelio Arturo y Milciades Chaves entre otros muchos. Por el sur, tercer problemon, Ipiales, y por el centro del departamento la ciudad de Pasto, y este es el tercer gran problema planteado por el informe, además de Tumaco, el departamento centenario de Nariño tiene tres aeropuertos, uno en cada ciudad, de los cuales no se hace uno que valga para competir con el resto del país o con el vecino democrático y revolucionario Ecuador. Tres aeropuertos en Pasto, Ipiales y Tumaco. Ahora el aeropuerto que sirve a Pasto está por intrigas políticas en un nuevo municipio llamado por los caciques electoreros, municipio de Chachagui. Las estadísticas muestran que ese terminal aéreo permanece cerrado por su altura y pluviosidad casi la tercera parte del año y con vuelos a precios exorbitantes sin control alguno en las tarifas de Avianca y Satena que se pelean el pobre mercado aéreo de la región. Los fronterizos Ipialitas no saldrán de su anquilosamiento y atraso si siguen creyendo en las promesas de convertir su aeropuerto San Luis (mitad de Aldana mitad Ipiales) en un verdadero aeropuerto internacional, como alternativa del aeropuerto Antonio Nariño de Chachagui o de Pasto, que para el caso da lo mismo. Nada nuevo para ellos, los Ipialitas, si en poco tiempo esta ciudad quedará como un simple lugar de paso, si toda suramérica llegará a Colombia por San Miguel Putumayo hacia Mocoa, Pitalito y el centro del país. Tumaco tiene un aeropuerto para helicopteros y avionetas. Los costeños de Nariño, porque hay pastusos costeños del pacífico, ya ni se acuerdan de las luchas adelantadas por sus antepasados por una refineria, por un aeropuerto y por una buena carretera, via que ahora mismo tiene un cuello de botella entre Túquerres y el Pedregal a 45 kilómetros de Pasto. Tres grandes problemas, problemones, como la trocha de Rosas Cauca, la variante San Francisco Mocoa y los aeropuertos mencionados, además del cuello de botella de la carretera al mar entre Tuquerres y el Pedregal que a nadie parece importar. Ni Navarro, ni Zuñiga, ni Cuellar y mucho menos Raul, por mucho que se esfuercen en decir que son diferentes a los godos y liberales han hecho nada por paliar estas tres de las cien talanqueras que agobian al pueblo de Nariño. Lejos han quedado las luchas sociales y los paros cívicos que en esa parte de Colombia dan cuenta de luchadores sociales asesinados y jóvenes universitarios eliminados por hacer uso del derecho a la protesta. Lejos y bien lejos ha quedado el cumplimiento de la palabra empeñada y más lejos aún, las marchas y las luchas de indígenas y campesinos por una vida con dignidad y justicia social. Los politiqueros de todo pelambre se aprestan a seguir cosechando la estupidez del voto, el desvergonzado ánimo de enriquecimiento personal, las coimas y las comisiones debajo de la mesa en cada contrato. Ya ni siquiera, como antaño, los politiqueros se preocupan por los cargos públicos, porque la experiencia demuestra que con los contratos para una carretera, para un relleno sanitario, para unos metros de acueducto, para una cancha de micro o un mercado multifuncional, se pueden enriquecer porque para eso se hicieron elegir. Igual ocurre si estos u otros sucios culebreros optan por la privatización de los servicios básicos de agua, luz, alcantarillado, educación y salud, dejados a manos llenas a sus amigos, a sus esposas , compañeras sentimentales y concubinas; así a estos politiqueros se los ve viviendo hoy en los barrios de la burguesía criolla, acomodados como siempre y de espaldas a su borreguil clientela electoral. Y no hay excepción que valga, todos son los mismos por lo menos en este departamento considerado como el más atrasado del país casi abandonado como su cuasi vecino Chocó. Seria bueno que vayan mostrando de dónde saldrá el dinero para sus campañas; quiénes serán sus nuevos socios; cuáles los intereses a defender; y de frente a su borreguil clientela electoral, mostrar sus declaraciones de renta al iniciar la administración de éstas verdaderas minas de hacer dinero, no a la usanza de antes, trabajando, sino pelechando mientras los incautos caen en sus redes como cada cuatro o tres años en cada jornada electoral.

jeudi 29 janvier 2015

Son los militares colombianos "presos políticos" ?

http://www.eltiempo.com/mundo/ee-uu-y-canada/criticas-de-human-right-watch-al-gobierno-de-colombia/15163817

Derecha Colombiana reclama a militares como "presos políticos"

Ahora resulta que desde el mismo establecimiento colombiano en el país sí hay presos políticos. La ultra derecha o los ultras que perifonean desde la radio de propiedad de uno de los hombres más ricos de Colombia (Carlos Ardila L dueño de RCN radio y tv) aparentemente enfrentados con el gobierno de Santos reclaman la libertad de 2500 presos políticos. Sumados a los reales presos de conciencia metidos en las mazmorras del Estado durante de los oprobiosos gobiernos de Pastrana Borrero (Plan Colombia) y de Alvaro Uribe Velez (el de las fosas comunes, ejecuciones sumarias y el activismo narcoparamilitar) llegarían entonces a la cifra de los 10 mil internos en las instituciones carcelarias. Ahora resulta que esos 2500 presos políticos que reclaman los ultras en Colombia son nada menos que militares de todas las armas involucrados en la violación sistemática de los Derechos Humanos. Es para reir la forma en que desde la radio se espeta calificativos contra fiscales y jueces, contra el gobierno de su aparentemente enemigo Juan Manuel Santos por parte de los "extremas" de la derecha que ha gobernado este país durante 200 años. Ahora admiten estos individuos, como están admitiendo, que en Colombia sí hay un conflicto armado interno y no como decían, una amenaza terrorista. Admiten hoy para ironías que no estamos, que esos angelitos de los militares presos son en su deleznable criterio unos presos políticos. Por lo menos, organismos internacionales ya han reconocido la existencia de 7500 Presos Políticos en su mayoría estudiantes, campesinos y líderes sociales señalados de ser auxiliadores de las guerrillas marxistas o por hacer real el sagrado derecho a la protesta en pueblos y ciudades contra la desigualdad y la injusticia social.

mercredi 28 janvier 2015

¿Para qué los congresistas?. Vamos por una sola cámara

Por Héctor Diaz Revelo No podemos esperar que en el congreso se tramiten iniciativas que puedan afectar la clientela electoral y política. No podemos, digo, porque ni unos, los godos y liberales; ni otros, los miembros de ´nuevos´ movimientos o partidos, incluidos algunos de la llamada izquierda moderada, que ni es izquierda ni es moderada, son sólo parte del sainete; pueden intentarlo siquiera. El diario El Tiempo publica que en el congreso existen hoy cientos de propuestas tildadas de inocuas, de innecesarias, como que hay que declarar la ruana como símbolo nacional. Pero no dice que son ese tipo de iniciativas, con las cada congresista al llegar a sus regiones, a sus toldas, a sus territorios, donde una recua de personas les esperan y todavía les creen, las que les permiten hacerse visibles y poderosos. Este tipo de personas saben que con esa manera de mentir y de embaucar a la gente a través del voto, jamás podrán intentar cambiar estas prácticas que se han clavado en el alma de la falsa democracia que vivimos como se clavan cada día la desesperanza y el desasosiego general. Claro que se han aprobado casi 40 reformas a la constitución nacional, lo que significa que es una colcha de retazos, colcha muy parecida a los campos de Boyacá y Nariño. Cada reforma hecha para mantener el statu quo, pretendiendo un falso equilibrio entre intereses de unos y de otros, ha sido hecha a la medida de los clientelistas. Estupideces como que el agua de panela debe convertirse en símbolo nacional o que la fiesta tal de un olvidado pueblito debe ser patrimonio de todos, no es cierto como agrega el periódico, que interfiera en la discusión de los ´grandes temas´ del país, porque es precisamente a través de estos mecanismos como los congresistas se hacen visibles y aparentemente necesarios en sus feudos. Cualquiera se preguntaría con razón, porqué los congresistas de avanzada, los que llaman progresistas, los de las izquierdas moderadas (que solo hacen el juego a los poderosos y las mayorías en el congreso), porqué ninguno de ellos denuncia este comportamiento para que la gente deje de creer en sus colegas que así actúan. La respuesta es que no denuncian estas prácticas porque no les conviene hacerlo. Porque han sido contagiados de esos modos de persuadir a su clientela votante. NO denuncian como era de esperar por parte de ellos, porque dizque iban a ´enfrentar esa sucia clase política tradicional´, pero terminan haciendo lo mismo o algo peor: Vivir de engaños para sostenerse en la curul otros cuatro años. ¿Qué congresista propondría acabar con el bicameralismo? Eso sería un suicidio político. De lo que me acuerdo, hace treinta años, hay gente llamada de izquierda o de otros movimientos distintos a los godos y liberales que tampoco han hecho este tipo de propuestas. ¿Qué congresista propondría acabar con las contralorías departamentales y municipales? Porque todavía no entendemos la razón de que sean los cuerpos legislativos quienes sigan nombrando personeros y contralores de bolsillo, lo que deja por el piso el control real de las finanzas territoriales y el cuidado de los derechos ciudadanos. ¿Qué congresista propondría acabar con las asambleas departamentales? Unos entes supuestamente legislativos y de control, reducidos hoy en día a la aprobación del presupuesto general de los departamentos, gestión que se puede hacer en una decente oficina de planeación. Asamblea que también soporta el manejo de la clientela de estos mal llamados padres de la patria. ¿Qué congresista propondría reducir el número de concejales en los municipios a la mitad y estudiar de verdad la fusión de unos y la eliminación de otros (municipios, claro está)? No es sino recordar cómo antaño ser concejal era una dignidad perseguida por muchos y nunca tras el pago de emolumentos o de la celebración de contratos. ¿Qué congresista propondría, digo para no tener que asustar a nadie con el cambio radical del sistema económico, político y social que nos rige, que se acabe con buena parte de lo que llaman el servicio exterior o el cuerpo diplomático?. Porque por más que nos esforcemos en ser competitivos en el mercado, habrá decenas de países con los cuales nunca tendremos un solo negocio de importación o exportación, ni creo que viva un solo ciudadano colombiano. Varias veces en tiempos de guerra, o de crisis, la oficina diplomática en un país es atendida por la del vecino o por la embajada colombiana más cercana. ¿Qué congresista propondría reducir al mínimo el personal del congreso, inclusive reducir al mínimo el número de miembros de las llamadas unidades de trabajo legislativo, oficinas de prensa y de protocolo, de cada senador o representante y etc.?. ¿Qué congresista propondría que se despoje a sus colegas del poder en las entidades del Estado tomadas por la fuerza clientelista? El departamento de planeación es del congresista tal; el Sena es del senador cual; Bienestar familiar es de fulano; las asustadurías como la contraloría, la contaduría, la procuraduría, son de zutano y mengano. Y que en adelante se requerirá de méritos para poder obtener un cargo en esas entidades, como mínimo. ¿Qué congresista propondría la elección popular de procurador, contralor, personeros y contralores municipales? Porque es sabido que se han convertido en funcionarios que obedecen a sus patrones, los políticos que los nombran para taparles sus desafueros. Sobran los argumentos en este caso. Y no me refiero a las grandes reformas en el campo político, económico y social, porque Ellas asustan a los dueños de esa clientela. Porque son reformas que asustan al público en general, un público desinformado por los medios de comunicación masiva, al cual le han dicho que hacerlo, significaría caer en el demonio del comunismo, cuando no, del socialismo del siglo XXI. Y no me refiero a las grandes decisiones de privilegiar o dar prelación en el gasto público a la salud y a la educación del pueblo colombiano. Se sabe de sobra que los programas de salud son excluyentes. Que poner en marcha un sistema universal de salud, antes que afectar los índices macroeconómicos lo que hace es invertir en el ser humano, en plantearse así mismo una vida con dignidad. Que financiar en su totalidad la educación es abrir el espacio a tantos jóvenes sin oportunidades y que son ahora mismo el caldo cultivo de las mafias, de los grupos de mercenarios y sicarios, jóvenes enterrados por sus padres trastocando épocas pasadas cuando tal cosa se pretendía al contrario, en decir, los hijos enterrando a sus padres.

Afloran los prontuarios en época electoral.

LLega el año electoral y comienzan a aflorar los prontuarios, las medias verdades y la rapiña de los desprestigiados políticos de todas las tendencias. La gente casi acostumbrada a todo esto se automargina. Lo cierto es que por desgracia, en un acto que asquea de verdad, los más interesados a acudir a las urnas son los integrantes de la llamada clientelaa. Los mismos a los cuales los políticos los desconocerán a poco tiempo de depositar su voto. Clientela que espera nada distinto a conseguir el contrato, el cargo público, la comisión, la coima, todo en desmedro del futuro que le espera al país, porque éste como los demás no tiene futuro en esa sucias manos, manos manchadas de sangre, manos que explotan la necesidad del otro para llegar a hacer parte del nuevo cartel, el cartel de los cínicos e inescrupulosos politiqueros.

jeudi 5 juin 2014

El Rey Juan Carlos y la Paz

Por Héctor Diaz Revelo Para el rey de España la dictadura de Franco fue un período de 40 años de PAZ. Pueden ustedes creerlo?¿Pero qué es la Paz? ¿A qué se refieren cuando hablan de Paz? ¿Tiene algo que ver con la Paz la falta de la guerra? ¿Es la Paz el simple silencio de los fusiles? ´´En aquellos momentos, acuérdate, José Luis, yo podía hacerlo todo y decirlo todo. Todavía no teníamos la Constitución, y yo había heredado todos los poderes de Franco, que eran inmensos´´, dice el rey en una confesión que no requiere explicación para los lectores. Se acabó la II guerra mundial y las naciones creyeron que era mejor estar rodeadas de un mecanismo que impida en el futuro una confrontación tan estúpida y sangrienta como esa o como los centenares de guerras en el mundo. Crearon entonces las Naciones Unidas, ONU. Ahora mismo una organización caída en desgracia por su ineficiencia y por su ineficacia a raudales. Las naciones también enfrentan los conflictos armados internos. Su manejo tiene tratamiento en los protocolos de Ginebra. Muchos son los procesos de Paz que se han firmado a lo largo de nuestra historia. Unos mejores que otros, sin duda. La mayoría tendientes a acabar con las hostilidades, poner fin a las balas, silenciar los fusiles, casi olvidando la esencia humana, que reclama en los procesos un poco de dignidad. La Paz según la RAE real academia de la lengua española es la ´´pública tranquilidad y quietud de los Estados, en contraposición a la guerra o a la turbulencia´´. Entre las decenas de significados también se encuentra este que habla de que la Paz es ´´reconciliación, vuelta a la amistad o a la concordia´´. En una dictadura hemos visto y vemos el guerrerismo, el militarismo a ultranza, convertido en defensor y garante de lo que ellos llaman patria, las esencias patrias; ese es su común denominador. Franco se autoproclamó como el centinela de occidente, contra el comunismo; y hoy algunos han elevado al presidente de los Estados Unidos a la categoría de ´el policía del mundo´, que adelanta sus criminales guerras preventivas. José Luis de Vilallonga y Cabeza de Vaca, personaje español que a la edad de 16 años hizo parte de un pelotón de fusilamiento en plena dictadura franquista, es un escritor que en su libro El Rey, Juan Carlos I de España, muestra su cercanía tanto con el régimen de Francisco Franco como con su entrevistado, porque no repara ni se inmuta al escuchar lo que en concepto del Monarca significa la Paz. ´´En aquellos momentos, acuérdate, José Luis, yo podía hacerlo todo y decirlo todo. Todavía no teníamos la Constitución, y yo había heredado todos los poderes de Franco, que eran inmensos´´, dice el rey en una confesión que no requiere explicación para los lectores. Franco había decidido no dejar en el trono al heredero real de la monarquía española, a quien en la historia se conoce como el Conde de Barcelona (Juan de Borbón), nombrando a título de Rey a su hijo Juan Carlos, que valga decir, ya venía trabajando dentro de la dictadura que termina con la muerte del tirano, mientras su progenitor se refugiaba en Portugal. Advierte el monarca, que en ese momento ejercía todos los poderes como herencia del dictador, lo que obviamente aleja cualquier concepto moderno o posmoderno sobre el significado de Paz, cuando ahora mismo se afirma que gobernar en Paz pasa por la necesaria división de poderes en una democracia que se respete. ¿Vuestro padre el Conde de Barcelona hubiera podido dejar que los españoles puedan decidir sobre su futuro a la muerte del dictador?, ha preguntado el periodista y escritor, en el supuesto caso de que hubiera llegado al poder, claro está. ´´Durante todo un año fui el único dueño de mis palabras y de mis actos…No, durante cuarenta años que duró el régimen franquista (mi padre) fue insultado, humillado, amenazado…Mucha gente creía sinceramente que mi padre hubiera puesto en peligro el equilibrio logrado en cuarenta años de paz´´. Aquí parece la primera alusión de la Paz, motivo de mi disquisición a instancias del proceso que vive Colombia, tras los diálogos del gobierno de Juan Manuel Santos con la marxista guerrilla de las Farc, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. El Conde de Barcelona, a quien le correspondía asumir sus funciones una vez la dictadura acabe o muera el caudillo, y quien había vivido en el exilio en Portugal, tendría que tragarse el sapo, al admitir a regañadientes que su hijo Juan Carlos por omnipotente y todopoderosa decisión de Franco dirigiría los destinos de la España pos dictadura. Solamente el 14 de mayo de 1977, casi dos años de la muerte de Franco, el Conde, don Juan de Borbón, padre de Juan Carlos, en un discurso en el palacio de la Zarzuela de Madrid, renunció oficialmente a sus derechos en favor de su hijo, después de varios meses sin dirigirse la palabra entre ellos. Al fin y al cabo era una decisión del dictador. Han leído bien. Cuarenta años de Paz. Eso en la voz del Rey Juan Carlos I obnubila. A qué se refería en 1993 fecha de publicación del libro de Vilallonga, con que en esos 40 años de dictadura hubo Paz o se vivió en Paz? Sigo sin entender. El ejército no le hubiera apoyado (agrega)…Al decir mi padre que quería ser el Rey de todos los españoles, los vencedores de la guerra civil (franquistas de pura raza) se sintieron ´amenazados´. El conde de Barcelona se convirtió desde entonces en la persona que podía aguar la fiesta y a la que a toda costa había que neutralizar, expresa el Monarca. El todopoderoso Franco neutraliza entonces al padre dejando a título de rey al hijo, quien ya trabajaba en su dictadura. Habla de Paz el monarca de manera inentendible si las cifras más benévolas cuentan en 300 mil hombres y mujeres en las mazmorras del Estado y medio millón en el exilio. Durante el primer año de la dictadura franquista hubo 200 mil muertos y se crearon cerca de 100 campos de concentración. Cuarenta años de Paz en donde no había libertad de expresión y el Estado controlaba toda la información. Paz, según Juan Carlos I cuando Franco concentraba todo el poder. Paz, cuando no había una constitución qué respetar y no había partidos políticos. Paz, donde la libertad de reunión o de asociación estaba restringida, por no decir prohibida totalmente.esp rey y elefante Paz cuando a lo largo y ancho de la geografía española había mal contados unos cien campos de concentración. ¿Cómo se puede hablar de Paz? ¿Cómo se puede hablar de cuarenta años de Paz? Quizás porque en general la guerra había terminado o quizás las hostilidades habían cesado. En los labios de don Juan Carlos decir que los españoles acaban de pasar, a la muerte de Franco, de reales cuarenta años de Paz, es poco menos que una afrenta a la inteligencia. Y un reto a la gramática, quizás, porque entonces qué deberíamos entender entonces los colombianos por un tiempo de Paz si no fuera el equivalente al fin de guerra, pero fin de la guerra no de cualquier manera, ´con campos de concentración o con las libertades individuales limitadas, restringidas o prohibidas´. La comisión permanente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha urgido al gobierno de España a crear un comité nacional que investigue las violaciones de los derechos humanos durante la dictadura franquista. Entonces, si existe esta disposición, cómo se puede hablar de Paz durante esa dictadura, si en la memoria de los españoles aún quedan guardados los horrores cometidos. ”graves y múltiples violaciones de Derechos Humanos cometidas en España por el régimen franquista, entre 1939 y 1975”. Dos meses antes de morir el dictador, septiembre de 1975, había enviado a ejecutar, a fusilar, a tres miembros de ETA y a dos de FRAP. No nos detendremos a analizar si les cabe razón en su lucha a estas dos organizaciones. Continuemos con las expresiones del monarca hablando de Paz en el reportaje de Vilallonga. Dice don Juan Carlos: ´todo lo que hice en cuanto me vi con las manos libres pude hacerlo porque antes habíamos tenido cuarenta años de paz… Una Paz, estoy de acuerdo, que no era del gusto de todo el mundo´. Vuelve y asevera que antes habían tenido esos 40 años de Paz aunque admite que no era del gusto de todo el mundo, pero me sigue quedando la duda sobre qué clase de Paz habla el monarca. Creo que nadie dude que la llamada transición española, ha sido puesta como ejemplo en países en donde se siguen caminos de la democracia luego de cruentos eventos como los aquí comentados. Tampoco creo que exista duda sobre el hacedor de ese proceso en la península ibérica, después de como he dicho, después de vivir dos guerras mundiales, de la guerra civil española y de la sangrienta dictadura de Francisco Franco, el rey don Juan Carlos I. Más adelante, el monarca expresa: ‘De todos modos, fue una Paz que me transmitió unas estructuras en las que me pude apoyar…´. El autor del libro cambia inexplicablemente el curso de la entrevista. No intenta preguntar a cuál Paz o a qué modelo de Paz se refiere y claro, no le pregunta sobre esas estructuras en que se pudo apoyar. Pregunta: cuáles fueron las últimas palabras de Franco. Talves el rey se refiere a la manera cómo a pesar de la oposición de los franquistas de pura sangre llevaría en poco tiempo a su gobierno a los comunistas, a los socialistas y como dijo, a todos los españoles. Había dudas de que eso se lo perdonasen, pero es que hay cosas que pasaron, como el asesinato de Carrero Blanco, que no es el momento de analizar. En cuarenta años de dictadura no hubo, ni reconciliación, ni vuelta a la amistad y mucho menos concordia entre los españoles, uno de los significados de la Paz. Cosas, en fin, que no dejan de preocupar para lograr entender porqué un rey como Juan Carlos I habla de Paz y asegura que bajo la dictadura franquista hubo Paz, mientras en Colombia aún nos queda la esperanza de que las próximas generaciones vivan realmente en Paz alejadas del miedo de las metrallas, las bombas, los falsos positivos (ejecuciones extrajudiciales) y con algo de justicia social, que significa vivir con dignidad.