lundi 26 août 2013
GIBRALTAR, MALVINAS Y GUANTáNAMO.
Gibraltar, Malvinas y Guantánamo.
Por Héctor Díaz Revelo.
La Organización de Naciones Unidas ONU ha brillado por su ausencia y falta de autoridad en los años recientes, en medio de la arbitraria manera de integrar su consejo de seguridad y las posiciones asumidas por China y Rusia. La ONU es poco probable que pueda interceder en el problema por la soberanía de España sobre Gibraltar.
En las narices de la ONU no tardará Estados Unidos, el policía del mundo, de invadir Siria, con el mismo cuento que invadió Irak, en una aparente búsqueda de armas químicas o de destrucción masiva ADM que nadie ve y los sirios no poseen y los iraquíes no tuvieron.
La Unión Europea UE enredada en los liderazgos británico-germánicos, que nadie quiere admitir, tampoco suena como opción probable de intermediación en el conflicto.
Lo que se ve de momento es que en España, es decir en los españoles, está el hecho de poner fin a esta situación para evitar casos de más enclaves y más colonias como Malvinas o el Ulster.
Vale recordar entonces y a renglón seguido que: “En la carta 221 dirigida a sir Jhon Sinclair, con fecha 14 de octubre de 1782, Adam Smith destacaba que es a nuestra posesión de la árida roca de Gibraltar a lo que debemos la unión de Francia y España, contraria a los intereses naturales y a los inveterados prejuicios de ambos países; y en consecuencia, la importante enemistad de España (frente a Inglaterra), y la fútil y costosa amistad (de Inglaterra) con Portugal” apostillaron entre comillas Campbel y Skinner, señalando que se trata de una directa insinuación del padre de la ciencia económica para, supuestamente, restablecer una buena relación entre España e Inglaterra.
Con o sin el levantamiento previo de los cubos de hormigón de las aguas territoriales españolas y mucho menos, pensando en la posibilidad de regresar la roca a sus genuinos propietarios, los españoles, parece que el señor Cámeron abrirá el diálogo.
Tampoco ha querido abrirlo con la señora Kitcher de Argentina por las Malvinas y no creo que lo haga con las autoridades de Irlanda por el Ulster.
La primera cita la he tomado del libro de don Ramón Tamames (La España alternativa), el primero que he leído al llegar a estas tierras y que me hizo saber porqué Felipe Gonzales al firmar el Tratado de Desarme OTAN-Varsovia, al referirse a Gibraltar la denominó “la última e insoportable colonia”.
Nunca mejor dicho. Sin eufemismos la roca es una oprobiosa colonia, es un raponazo, es una toma, tal como lo es hoy Guantánamo en la isla de Cuba.
Cuenta don Ramón que Gibraltar pudo haber servido en los años 40 del siglo pasado, a una Inglaterra bombardeada por los Nazis, para atraer a Francisco Franco a base de prometerle su devolución, cosa que incumpliría más tarde, porque al ganar la guerra “no cumpliremos lo prometido; y si la perdemos, ya se ocuparían de quitarnos Gibraltar y todo lo demás” en palabras del mismísimo Winston Churchil.
Mi pregunta es: Es que acaso después de 200 años de instaurarse la Casa de Borbón en la titularidad de la Corona de España no es de esperar más acción y determinación por parte del Rey Don Juan Carlos? Se necesitan más de 200 años de haber perdido a Gibraltar (1704) para que el grito desesperado de los pescadores inviten a pensar en el fin del conflicto? O, cuántos años más deberán pasar?
Puede sonar oportunismo, pero resulta hoy conveniente e inaplazable unir fuerzas con el pueblo argentino por sus islas Malvinas, con los cubamos para eliminar el oprobio de Guantánamo (promesa incumplida por Obama, incumplida como todas las promesas) y con los Irlandeses en su justa disputa por el Ulster. España no puede seguir en la ambigüedad, urge respuestas gigantes a problemas gigantes, antes y mucho antes, de que el hambre y la miseria terminen por agobiar a pescadores y sus familias.
Nota: Me resisto a creer que todo esto sea un acto de 'patrioterismo' convocado por Rajoy, el presidente de gobierno español en plena
lundi 29 avril 2013
GUANTANAMO OPROBIOSO RÉGIMEN DE VIOLACIÓN DE LOS DD HH
Guantánamo me está matando
Por Samir Naji al Hasan Moqbe
Un hombre pesa solo 77 libras. Otro, 98. La última vez que me pesé tenía 132 libras, pero eso fue hace un mes.
Estoy en huelga de hambre desde el 10 de febrero y he perdido más de 30 libras. No voy a volver a comer hasta que me devuelvan mi dignidad.
Llevo detenido en Guantánamo 11 años y tres meses. No se he sido acusado de ningún delito. No se ha hecho ningún juicio en mi contra.
Podría haber estado en mi hogar desde hace años -nadie me ve como una amenaza- sin embargo sigo aquí. Hace tiempo los militares dijeron que era un "guardia" de Osama bin Laden pero fue una acusación sin sentido, como algo que se diría en alguna película de EE.UU. como las que yo solía ver. Pareciera que ni siquiera ellos creen en la acusación. También pareciera que no les importa que yo siga encerrado.
Cuando estaba en mi casa en Yemen en el año 2000, un amigo de la infancia me dijo que en Afganistán me podría ir mejor, ganar más que los 50 dólares mensuales que era mi salario en la fábrica, y así poder mantener a mi familia. Nunca antes había viajado, no sabía nada de Afganistán pero me animé a intentarlo.
Cometí un error confiando en lo que me decían. No había trabajo. Quería irme pero no tenía dinero para el pasaje de regreso. Después de la invasión de EE.UU. en 2001, huí a Pakistán como todos los demás. Los pakistaníes me arrestaron cuando pedí ver a alguien de la embajada de Yemen. Fui enviado a Kandahar, y luego me metieron en un avión hacia Guantánamo.
El 15 de marzo pasado, estuve enfermo en la prisión del hospital y me negué a comer. Un equipo de Fuerza de Reacción Extrema (E.R.F. según sus siglas en inglés), un comando de ocho policías militares con equipo antimotines irrumpió en el recinto. Me ataron de manos y pies a la cama. Estando inmovilizado no me permitían ir al baño. Me insertaron un catéter, lo que fue doloroso, degradante e innecesario. Ni siquiera me permitían orar.
Nunca olvidaré la primera vez que me introdujeron un tubo por la nariz. No puedo describir lo doloroso que es ser alimentado de esta manera. Sentía nauseas, sentía que quería vomitar pero no podía. Sentía un dolor agónico en el pecho, la garganta y el estómago. Nunca había experimentado un dolor así. No le deseo a nadie un castigo tan cruel como este.
Continúan alimentándome por la fuerza. Dos veces por día me atan a una silla en mi celda. Me sujetan los brazos, las piernas y la cabeza. Nunca sé cuándo van a llegar. A veces vienen de noche, tan tarde como las 11, cuando ya estoy dormido.
Somos tantos presos en huelga de hambre que no hay suficiente personal médico calificado para ejecutar la alimentación por la fuerza; nada sucede a intervalos regulares. Están alimentando por la fuerza a los presos las 24 horas del día para poder hacerlo con todos.
Durante una sesión, una enfermera introdujo el tubo unas 18 pulgadas dentro mi estómago, fue más doloroso que de costumbre porque ella estaba apurada. Pedí que el intérprete le preguntara al doctor si el procedimiento estaba siendo hecho de la manera correcta.
Tenía tanto dolor que les rogué que pararan. La enfermera se negó. Cuando estaban finalizando, una parte de la "comida" se derramó en mi ropa. Les pedí que me permitieran cambiarme pero el guardia se negó a dejarme este último jirón de dignidad.
Si cuando vienen a sujetarme a la silla, me niego a ser atado, llaman al equipo de E.R.F. Tengo esta elección: o puedo ejercer mi derecho a protestar por mi detención y ser golpeado, o puedo someterme al doloroso proceso de ser alimentado por la fuerza.
La única razón por la que sigo aquí es porque el presidente Obama se niega a enviar a Yemen a ningún detenido. Esto no tiene sentido. Yo soy un ser humano, no un pasaporte, y merezco ser tratado como tal.
No quiero morir aquí, pero si el presidente Obama y el presidente de Yemen no hacen algo, corro riesgo de muerte cada día que pasa.
¿Dónde está mi gobierno? Me someteré a cualquier "control de seguridad" que ellos requieran para permitirme regresar a casa, aunque sean innecesarios.
Acordaré con cualquier cosa con tal de ser puesto en libertad. Tengo 35 años. Todo lo que quiero es ver a mi familia y comenzar mi propia familia.
La situación es desesperante. Todos los detenidos sufren profundamente. Al menos 40 personas están en huelga de hambre. Diariamente, la gente cae desmayada, exhausta. Yo he vomitado sangre.
Y no hay un fin para nuestra detención. Negarnos a comer y arriesgándonos diariamente a morir es la elección que hemos hecho.
Solo espero que el sufrimiento que padecemos sirva para atraer una vez más la atención del mundo sobre Guantánamo, antes de que sea demasiado tarde.
Samir Naji al Hasan Moqbel, prisionero de Guantánamo desde 2002, contó su historia, a través de un intérprete del árabe, a sus abogados del equipo legal libre de costo Reprieve durante una conversación telefónica monitoreada por las autoridades.
Fuente: http://www.nytimes.com/2013/04/15/opinion/hunger-striking-at-guantanamo-bay.html?src=mv&_r=3&
Acciones
dimanche 16 octobre 2011
LA TENEBROSA MANO NEGRA EN COLOMBIA
LA TENEBROSA MANO NEGRA EN COLOMBIA
(No es nada nuevo, pero es bueno que se conozca)
El escándalo de WikiLeaks, que destapó 250.000 cables secretos entre embajadas de Estados Unidos y Washington, sacudió los cimientos del periodismo. El impacto que provocó esa monumental filtración radicó, como dijo Javier Moreno, el director de El País de España, en que los cables mostraron "hasta qué grado las clases políticas en las democracias avanzadas de Occidente habían estado engañando a sus ciudadanos".
Así como esos archivos confidenciales permitieron abrir la caja de Pandora de la diplomacia de esa potencia, ahora revista SEMANA ha tenido acceso a miles de registros de las bases de datos del Departamento Administrativo de Seguridad y, a partir de hoy, publicará los hallazgos más relevantes. En este caso, los archivos confidenciales dejan al descubierto cómo el DAS, que nació como el órgano por excelencia de la inteligencia del Estado, se llegó a convertir en una máquina al servicio del crimen. O por lo menos un porcentaje de sus miembros.
SEMANA seleccionó, por su trascendencia para el país y luego de una serie de chequeos y verificaciones, 15 de esos hallazgos, para publicarlos a lo largo de las próximas semanas. En esta edición se divulgan tres de ellos que revelan la participación del DAS en episodios que provocaron un fuerte impacto en la historia reciente y sobre los cuales el país no tenía aún todas las piezas del rompecabezas.
El primero de los casos muestra cómo agentes del DAS estuvieron involucrados en el atentado con carro bomba en 2005 contra el entonces senador Germán Vargas Lleras. Una hipótesis de la cual sospechaba el hoy ministro del Interior, pero sobre la cual nunca habían aparecido pruebas como las que SEMANA encontró en las bases de datos del organismo y que ahora presenta a sus lectores.
El segundo caso es el atentado con rockets del que logró escapar con vida el zar de las esmeraldas Víctor Carranza en marzo de 2010, en una vía del Meta. Y cómo de allí se deriva una estrecha relación entre los esmeralderos y la entidad de inteligencia del Estado. Cinco agentes del DAS estuvieron involucrados.
Y el tercer episodio es el entrenamiento que agentes antiexplosivos del DAS, según uno de ellos lo confiesa en la prueba del polígrafo, les dieron a los paramilitares. Las clases tuvieron lugar incluso durante el proceso de desmovilización de las autodefensas.
Si alguna vez se ha hablado de mano negra en Colombia, estas revelaciones y las que se publicarán en próximas ediciones parecen ser sin duda lo más cercano que se está de descubrirla.
El DAS ha estado en muchas oportunidades en la picota pública. La más reciente tuvo que ver con su protagonismo en las 'chuzadas' ilegales que el gobierno hizo a la Corte Suprema de Justicia y las posteriores maniobras que en contra de los magistrados se trataron de montar con la información obtenida gracias al espionaje. Unos años antes, el DAS estuvo en el ojo del huracán por las denuncias de que les suministraba información a los paramilitares para asesinar a sindicalistas o defensores de derechos humanos. Y más atrás, el nombre del DAS se vio seriamente involucrado en los crímenes de personajes de la historia del país como Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro.
La diferencia esta vez es que no se trata de un solo episodio. Al revisar todos los registros a los que SEMANA tuvo acceso, se deduce un patrón de conducta ligado al crimen de Estado y al delito organizado. Detrás de la fachada institucional del DAS hay un grupo de mercenarios que se ofrecen al mejor postor.
Esta revista tiene en su poder archivos confidenciales correspondientes a los años 2005 a 2010. A raíz del escándalo de los seguimientos e interceptaciones ilegales revelado por SEMANA a finales de febrero de 2009, el gobierno de Álvaro Uribe anunció en octubre de ese año la liquidación del DAS y la creación de una nueva agencia de inteligencia.
¿Qué tipo de documentos hay? 1) Misiones secretas encomendadas a los detectives del DAS. 2) Reportes de cómo avanza cada misión. 3) Tareas de inteligencia, tanto legales como ilegales, en el país y en el exterior. 4) Archivos de contrainteligencia con información detallada sobre las investigaciones contra decenas de funcionarios del DAS. 5) Pruebas de polígrafos y las confesiones que algunos de ellos hicieron.
SEMANA hizo una primera selección de los archivos según su relevancia para el país o por lo escandaloso de la conducta en cuestión. Luego cotejó con otras fuentes la denuncia contenida en cada uno de los documentos seleccionados. Y los registros que no pasaron ese filtro no serán publicados.
En esa tarea de verificar quedó en evidencia otro patrón de conducta: la virtual impunidad de la que gozan los agentes del DAS. A pesar de que la entidad tuvo noticia de la participación de sus agentes en crímenes, como consta en los informes de seguimiento de las misiones y en las anotaciones de contrainteligencia, en muchos casos nunca se investigaron o las investigaciones terminaron, sin explicación alguna, archivadas. Algunos detectives cuestionados siguen activos y otros más gozan ya de su jubilación. Solo unos cuantos de los involucrados fueron destituídos y muy pocos terminaron procesados por la justicia.
Esta revista buscó y habló con directores y altos funcionarios del DAS durante la época de los diferentes hechos, y ninguno de ellos quiso responder por el contenido de los archivos confidenciales. Todos alegaron motivos de seguridad personal y de sus familias. Sin embargo, en las charlas informales con ellos, no descartaron que eso estuviera ocurriendo dentro de la institución.
Toda democracia tiene que tener un servicio de inteligencia. Y debe funcionar como una especie de cerebro estratégico que le ayuda al gobernante a tomar decisiones de Estado y a controlar las eventuales amenazas. En Colombia, ese cerebro nació hace cerca de sesenta años y desde entonces ha estado en tela de juicio. Tanto es así que fue el general Gustavo Rojas Pinilla quien lo creó y bautizó como Servicio de Inteligencia Colombiano (SIC), y apenas cinco años después le tuvieron que cambiar el nombre por el de Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), en una especie de lavado de imagen por el paso de la dictadura a la democracia.
No obstante, hoy, más de medio siglo después, algo sigue muy descompuesto por dentro. Un paramilitar de los Llanos ha confesado ante la Corte Suprema que obtenían un 80 por ciento de la información del DAS. Y un tipo como Popeye, lugarteniente de Pablo Escobar, el asesino más temido de la historia de Colombia, incluso ha contado que para los tres atentados que la mafia le hizo en su momento al exdirector del DAS Miguel Maza Márquez, recibieron la información de uno de los jefes de inteligencia de la propia institución.
SEMANA, entonces, se ha metido en las entrañas de ese lado oscuro del DAS. El próximo 31 de octubre, como está previsto, la entidad será suprimida por el gobierno de Juan Manuel Santos, de un solo tajo. Para entonces, tal vez, los pocos archivos confidenciales que quedan, que guardan muchos de los secretos de terror en el país, serán eliminados. Alguien simplemente oprimirá la tecla 'borrar'.
Cuatro de las cosas que sen
Tomado de Semana
(No es nada nuevo, pero es bueno que se conozca)
El escándalo de WikiLeaks, que destapó 250.000 cables secretos entre embajadas de Estados Unidos y Washington, sacudió los cimientos del periodismo. El impacto que provocó esa monumental filtración radicó, como dijo Javier Moreno, el director de El País de España, en que los cables mostraron "hasta qué grado las clases políticas en las democracias avanzadas de Occidente habían estado engañando a sus ciudadanos".
Así como esos archivos confidenciales permitieron abrir la caja de Pandora de la diplomacia de esa potencia, ahora revista SEMANA ha tenido acceso a miles de registros de las bases de datos del Departamento Administrativo de Seguridad y, a partir de hoy, publicará los hallazgos más relevantes. En este caso, los archivos confidenciales dejan al descubierto cómo el DAS, que nació como el órgano por excelencia de la inteligencia del Estado, se llegó a convertir en una máquina al servicio del crimen. O por lo menos un porcentaje de sus miembros.
SEMANA seleccionó, por su trascendencia para el país y luego de una serie de chequeos y verificaciones, 15 de esos hallazgos, para publicarlos a lo largo de las próximas semanas. En esta edición se divulgan tres de ellos que revelan la participación del DAS en episodios que provocaron un fuerte impacto en la historia reciente y sobre los cuales el país no tenía aún todas las piezas del rompecabezas.
El primero de los casos muestra cómo agentes del DAS estuvieron involucrados en el atentado con carro bomba en 2005 contra el entonces senador Germán Vargas Lleras. Una hipótesis de la cual sospechaba el hoy ministro del Interior, pero sobre la cual nunca habían aparecido pruebas como las que SEMANA encontró en las bases de datos del organismo y que ahora presenta a sus lectores.
El segundo caso es el atentado con rockets del que logró escapar con vida el zar de las esmeraldas Víctor Carranza en marzo de 2010, en una vía del Meta. Y cómo de allí se deriva una estrecha relación entre los esmeralderos y la entidad de inteligencia del Estado. Cinco agentes del DAS estuvieron involucrados.
Y el tercer episodio es el entrenamiento que agentes antiexplosivos del DAS, según uno de ellos lo confiesa en la prueba del polígrafo, les dieron a los paramilitares. Las clases tuvieron lugar incluso durante el proceso de desmovilización de las autodefensas.
Si alguna vez se ha hablado de mano negra en Colombia, estas revelaciones y las que se publicarán en próximas ediciones parecen ser sin duda lo más cercano que se está de descubrirla.
El DAS ha estado en muchas oportunidades en la picota pública. La más reciente tuvo que ver con su protagonismo en las 'chuzadas' ilegales que el gobierno hizo a la Corte Suprema de Justicia y las posteriores maniobras que en contra de los magistrados se trataron de montar con la información obtenida gracias al espionaje. Unos años antes, el DAS estuvo en el ojo del huracán por las denuncias de que les suministraba información a los paramilitares para asesinar a sindicalistas o defensores de derechos humanos. Y más atrás, el nombre del DAS se vio seriamente involucrado en los crímenes de personajes de la historia del país como Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro.
La diferencia esta vez es que no se trata de un solo episodio. Al revisar todos los registros a los que SEMANA tuvo acceso, se deduce un patrón de conducta ligado al crimen de Estado y al delito organizado. Detrás de la fachada institucional del DAS hay un grupo de mercenarios que se ofrecen al mejor postor.
Esta revista tiene en su poder archivos confidenciales correspondientes a los años 2005 a 2010. A raíz del escándalo de los seguimientos e interceptaciones ilegales revelado por SEMANA a finales de febrero de 2009, el gobierno de Álvaro Uribe anunció en octubre de ese año la liquidación del DAS y la creación de una nueva agencia de inteligencia.
¿Qué tipo de documentos hay? 1) Misiones secretas encomendadas a los detectives del DAS. 2) Reportes de cómo avanza cada misión. 3) Tareas de inteligencia, tanto legales como ilegales, en el país y en el exterior. 4) Archivos de contrainteligencia con información detallada sobre las investigaciones contra decenas de funcionarios del DAS. 5) Pruebas de polígrafos y las confesiones que algunos de ellos hicieron.
SEMANA hizo una primera selección de los archivos según su relevancia para el país o por lo escandaloso de la conducta en cuestión. Luego cotejó con otras fuentes la denuncia contenida en cada uno de los documentos seleccionados. Y los registros que no pasaron ese filtro no serán publicados.
En esa tarea de verificar quedó en evidencia otro patrón de conducta: la virtual impunidad de la que gozan los agentes del DAS. A pesar de que la entidad tuvo noticia de la participación de sus agentes en crímenes, como consta en los informes de seguimiento de las misiones y en las anotaciones de contrainteligencia, en muchos casos nunca se investigaron o las investigaciones terminaron, sin explicación alguna, archivadas. Algunos detectives cuestionados siguen activos y otros más gozan ya de su jubilación. Solo unos cuantos de los involucrados fueron destituídos y muy pocos terminaron procesados por la justicia.
Esta revista buscó y habló con directores y altos funcionarios del DAS durante la época de los diferentes hechos, y ninguno de ellos quiso responder por el contenido de los archivos confidenciales. Todos alegaron motivos de seguridad personal y de sus familias. Sin embargo, en las charlas informales con ellos, no descartaron que eso estuviera ocurriendo dentro de la institución.
Toda democracia tiene que tener un servicio de inteligencia. Y debe funcionar como una especie de cerebro estratégico que le ayuda al gobernante a tomar decisiones de Estado y a controlar las eventuales amenazas. En Colombia, ese cerebro nació hace cerca de sesenta años y desde entonces ha estado en tela de juicio. Tanto es así que fue el general Gustavo Rojas Pinilla quien lo creó y bautizó como Servicio de Inteligencia Colombiano (SIC), y apenas cinco años después le tuvieron que cambiar el nombre por el de Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), en una especie de lavado de imagen por el paso de la dictadura a la democracia.
No obstante, hoy, más de medio siglo después, algo sigue muy descompuesto por dentro. Un paramilitar de los Llanos ha confesado ante la Corte Suprema que obtenían un 80 por ciento de la información del DAS. Y un tipo como Popeye, lugarteniente de Pablo Escobar, el asesino más temido de la historia de Colombia, incluso ha contado que para los tres atentados que la mafia le hizo en su momento al exdirector del DAS Miguel Maza Márquez, recibieron la información de uno de los jefes de inteligencia de la propia institución.
SEMANA, entonces, se ha metido en las entrañas de ese lado oscuro del DAS. El próximo 31 de octubre, como está previsto, la entidad será suprimida por el gobierno de Juan Manuel Santos, de un solo tajo. Para entonces, tal vez, los pocos archivos confidenciales que quedan, que guardan muchos de los secretos de terror en el país, serán eliminados. Alguien simplemente oprimirá la tecla 'borrar'.
Cuatro de las cosas que sen
Tomado de Semana
mardi 16 août 2011
Radiografia de un luchador.
Su devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo. Los libros reflejan muy bien la amplitud de sus gustos. Dejó de fumar para tener la autoridad moral para combatir el tabaquismo. Le gusta preparar las recetas de cocina con una especie de fervor científico.
Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender a descansar.
Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto. Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo, hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.
José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos.
Esto podría explicar su confianza absoluta en el contacto directo. Tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada uno y dispone de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.
Las reiteraciones son uno de sus modos de trabajar. Ej.: El tema de la deuda externa de América Latina, había aparecido por primera vez en sus conversaciones desde hacía unos dos años, y había ido evolucionando, ramificándose, profundizándose. Lo primero que dijo, como una simple conclusión aritmética, era que la deuda era impagable. Después aparecieron los hallazgos escalonados: Las repercusiones de la deuda en la economía de los países, su impacto político y social, su influencia decisiva en las relaciones internacionales, su importancia providencial para una política unitaria de América Latina… hasta lograr una visión totalizadora, la que expuso en una reunión internacional convocada al efecto y que el tiempo se ha encargado de demostrar.
Su más rara virtud de político es esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas… pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz. Su auxiliar supremo es la memoria y la usa hasta el abuso para sustentar discursos o charlas privadas con raciocinios abrumadores y operaciones aritméticas de una rapidez increíble.
Requiere el auxilio de una información incesante, bien masticada y digerida. Su tarea de acumulación informativa principia desde que despierta. Desayuna con no menos de 200 páginas de noticias del mundo entero. Durante el día le hacen llegar informaciones urgentes donde esté, calcula que cada día tiene que leer unos 50 documentos, a eso hay que agregar los informes de los servicios oficiales y de sus visitantes y todo cuanto pueda interesar a su curiosidad infinita.
Las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Otra fuente de vital información son los libros. Es un lector voraz. Nadie se explica cómo le alcanza el tiempo ni de qué método se sirve para leer tanto y con tanta rapidez, aunque él insiste en que no tiene ninguno en especial. Muchas veces se ha llevado un libro en la madrugada y a la mañana siguiente lo comenta. Lee el inglés pero no lo habla. Prefiere leer en castellano y a cualquier hora está dispuesto a leer un papel con letra que le caiga en las manos. Es lector habitual de temas económicos e históricos. Es un buen lector de literatura y la sigue con atención.
Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos. Preguntas sucesivas que él hace en ráfagas instantáneas hasta descubrir el por qué del por qué del por qué final. Cuando un visitante de América Latina le dio un dato apresurado sobre el consumo de arroz de sus compatriotas, él hizo sus cálculos mentales y dijo: Qué raro, que cada uno se come cuatro libras de arroz al día. Su táctica maestra es preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos. Y en algunos casos para medir el calibre de su interlocutor, y tratarlo en consecuencia.
No pierde ocasión de informarse. Durante la guerra de Angola describió una batalla con tal minuciosidad en una recepción oficial, que costó trabajo convencer a un diplomático europeo de que Fidel Castro no había participado en ella. El relato que hizo de la captura y asesinato del Che, el que hizo del asalto de la Moneda y de la muerte de Salvador Allende o el que hizo de los estragos del ciclón Flora, eran grandes reportajes hablados.
Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.
En una entrevista de varias horas, se detiene en cada tema, se aventura por sus vericuetos menos pensados sin descuidar jamás la precisión, consciente de que una sola palabra mal usada puede causar estragos irreparables. Jamás ha rehusado contestar ninguna pregunta, por provocadora que sea, ni ha perdido nunca la paciencia. Sobre los que le escamotean la verdad por no causarle más preocupaciones de las que tiene: El lo sabe. A un funcionario que lo hizo le dijo: Me ocultan verdades por no inquietarme, pero cuando por fin las descubra me moriré por la impresión de enfrentarme a tantas verdades que han dejado de decirme. Las más graves, sin embargo, son las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias, pues al lado de los enormes logros que sustentan la Revolución los logros políticos, científicos, deportivos, culturales, hay una incompetencia burocrática colosal que afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria, y en especial a la felicidad doméstica.
Cuando habla con la gente de la calle, la conversación recobra la expresividad y la franqueza cruda de los afectos reales. Lo llaman: Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen, le reclaman, con un canal de transmisión inmediata por donde circula la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver. Este es el Fidel Castro que creo conocer: Un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciables, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues e incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal.
Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el cáncer y ha creado una política exterior de potencia mundial, en una isla 84 veces más pequeña que su enemigo principal. Tiene la convicción de que el logro mayor del ser humano es la buena formación de su conciencia y que los estímulos morales, más que los materiales, son capaces de cambiar el mundo y empujar la historia.
Lo he oído en sus escasas horas de añoranza a la vida, evocar las cosas que hubiera podido hacer de otro modo para ganarle más tiempo a la vida. Al verlo muy abrumado por el peso de tantos destinos ajenos, le pregunté qué era lo que más quisiera hacer en este mundo, y me contestó de inmediato: pararme en una esquina.
Titulo: El Fidel que yo conozco. Gabo en Granma.
Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender a descansar.
Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto. Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo, hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.
José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos.
Esto podría explicar su confianza absoluta en el contacto directo. Tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada uno y dispone de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.
Las reiteraciones son uno de sus modos de trabajar. Ej.: El tema de la deuda externa de América Latina, había aparecido por primera vez en sus conversaciones desde hacía unos dos años, y había ido evolucionando, ramificándose, profundizándose. Lo primero que dijo, como una simple conclusión aritmética, era que la deuda era impagable. Después aparecieron los hallazgos escalonados: Las repercusiones de la deuda en la economía de los países, su impacto político y social, su influencia decisiva en las relaciones internacionales, su importancia providencial para una política unitaria de América Latina… hasta lograr una visión totalizadora, la que expuso en una reunión internacional convocada al efecto y que el tiempo se ha encargado de demostrar.
Su más rara virtud de político es esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas… pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz. Su auxiliar supremo es la memoria y la usa hasta el abuso para sustentar discursos o charlas privadas con raciocinios abrumadores y operaciones aritméticas de una rapidez increíble.
Requiere el auxilio de una información incesante, bien masticada y digerida. Su tarea de acumulación informativa principia desde que despierta. Desayuna con no menos de 200 páginas de noticias del mundo entero. Durante el día le hacen llegar informaciones urgentes donde esté, calcula que cada día tiene que leer unos 50 documentos, a eso hay que agregar los informes de los servicios oficiales y de sus visitantes y todo cuanto pueda interesar a su curiosidad infinita.
Las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Otra fuente de vital información son los libros. Es un lector voraz. Nadie se explica cómo le alcanza el tiempo ni de qué método se sirve para leer tanto y con tanta rapidez, aunque él insiste en que no tiene ninguno en especial. Muchas veces se ha llevado un libro en la madrugada y a la mañana siguiente lo comenta. Lee el inglés pero no lo habla. Prefiere leer en castellano y a cualquier hora está dispuesto a leer un papel con letra que le caiga en las manos. Es lector habitual de temas económicos e históricos. Es un buen lector de literatura y la sigue con atención.
Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos. Preguntas sucesivas que él hace en ráfagas instantáneas hasta descubrir el por qué del por qué del por qué final. Cuando un visitante de América Latina le dio un dato apresurado sobre el consumo de arroz de sus compatriotas, él hizo sus cálculos mentales y dijo: Qué raro, que cada uno se come cuatro libras de arroz al día. Su táctica maestra es preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos. Y en algunos casos para medir el calibre de su interlocutor, y tratarlo en consecuencia.
No pierde ocasión de informarse. Durante la guerra de Angola describió una batalla con tal minuciosidad en una recepción oficial, que costó trabajo convencer a un diplomático europeo de que Fidel Castro no había participado en ella. El relato que hizo de la captura y asesinato del Che, el que hizo del asalto de la Moneda y de la muerte de Salvador Allende o el que hizo de los estragos del ciclón Flora, eran grandes reportajes hablados.
Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.
En una entrevista de varias horas, se detiene en cada tema, se aventura por sus vericuetos menos pensados sin descuidar jamás la precisión, consciente de que una sola palabra mal usada puede causar estragos irreparables. Jamás ha rehusado contestar ninguna pregunta, por provocadora que sea, ni ha perdido nunca la paciencia. Sobre los que le escamotean la verdad por no causarle más preocupaciones de las que tiene: El lo sabe. A un funcionario que lo hizo le dijo: Me ocultan verdades por no inquietarme, pero cuando por fin las descubra me moriré por la impresión de enfrentarme a tantas verdades que han dejado de decirme. Las más graves, sin embargo, son las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias, pues al lado de los enormes logros que sustentan la Revolución los logros políticos, científicos, deportivos, culturales, hay una incompetencia burocrática colosal que afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria, y en especial a la felicidad doméstica.
Cuando habla con la gente de la calle, la conversación recobra la expresividad y la franqueza cruda de los afectos reales. Lo llaman: Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen, le reclaman, con un canal de transmisión inmediata por donde circula la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver. Este es el Fidel Castro que creo conocer: Un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciables, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues e incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal.
Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el cáncer y ha creado una política exterior de potencia mundial, en una isla 84 veces más pequeña que su enemigo principal. Tiene la convicción de que el logro mayor del ser humano es la buena formación de su conciencia y que los estímulos morales, más que los materiales, son capaces de cambiar el mundo y empujar la historia.
Lo he oído en sus escasas horas de añoranza a la vida, evocar las cosas que hubiera podido hacer de otro modo para ganarle más tiempo a la vida. Al verlo muy abrumado por el peso de tantos destinos ajenos, le pregunté qué era lo que más quisiera hacer en este mundo, y me contestó de inmediato: pararme en una esquina.
Titulo: El Fidel que yo conozco. Gabo en Granma.
lundi 25 juillet 2011
Cárcel a exministro Arias. A espaldas de Uribe?
Sólo cuando se reanude la audiencia que definirá si el exministro de Agricultura Andrés Felipe Arias va a la cárcel o no, se sabrá si los argumentos de la fiscal Viviane Morales fueron suficientes para convencer al magistrado del caso, Orlando Fierro Perdomo, de que mientras avance el proceso en contra de Arias es necesario que este sea recluido en un centro penitenciario.
Sin embargo, los últimos minutos de la audiencia suspendida fueron determinantes en la exposición de los argumentos de Morales para pedir que el exministro sea cobijado con medida de aseguramiento.El ente acusador expresó que Andrés Felipe Arias debe
ser cobijado con esta medida para "asegurar que no obstruya la justicia" y al considerar que "es un peligro para la sociedad". La Fiscal fue clara y enfática en su justificación. Señaló que Arias habría ejercido control sobre tres de sus exfuncionarios, recluidos actualmente en las casas fiscales de la cárcel La Picota por estar también implicados en el escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS).
En ese sentido, hizo referencia a las visitas que Arias habría hecho al centro de reclusión (por lo menos en 10 ocasiones y con una duración promedio de cuatro horas) a sus exsubordinados Oskar Schroeder (exjefe jurídico del Ministerio), Juan Camilo Salazar (exviceministro) y Juan Camilo Ortega (exsecretario general). Según reveló Morales, Arias habría hecho la última de estas visitas el pasado 3 de junio y a raíz de estas –según dijo- ninguno de esos exfuncionarios ha querido asistir a recientes llamados de la Fiscalía.
Según Morales, hay "evidencia documental" que permite inferir que Andrés Felipe Arias ha intentado inducir a varios de los procesados que están en la cárcel La Picota. Dijo además que las mencionadas visitas "pudieron tener el propósito de influir en la versión de los detenidos, quizá para tener un libreto".
Pero no sólo esas visitas motivaron a la Fiscal a pedir la medida de aseguramiento basada en que Arias podría obstruir la justicia. Varias reuniones también hacen parte de los argumentos que presentó el ente acusador. Según la fiscal Morales, una reunión en un club y otra en una oficina cerca del parque de la 93 también muestran el interés de Arias por cambiar las versiones relacionadas con el escándalo de AIS.
Una de ellas tuvo que ver con la actriz y exreina de belleza nacional Valerie Domínguez, quien vio minada su imagen cuando se supo públicamente que recibió irregularmente el subsidio agrario. En la cita, Arias habría acordado con la representante de Domínguez y su novio de ese entonces (Juan Manuel Dávila, también beneficiario de AIS) que ella fuera imagen del programa agrario.
La publicidad, que protagonizaría la exreina, buscaba principalmente borrar el estigma que había sobre el programa AIS. La idea con la presencia de Valerie Domínguez en el comercial era hacerla pasar de "victimaria a víctima", por medio de un guión que destacaba las bondades del programa y que leyó la fiscal Morales.
“Hola, soy Valerie Domínguez, quiero comunicarme con usted que es un ciudadano ecuánime; mi familia al igual que mi novio estamos vinculados al campo; por eso quise invertir algunos ahorros en ese sector tan importante para nuestro país”, decía la primera parte del libreto leído por la fiscal Morales. (Ver libreto completo).
La fiscal reiteró que dichas acciones eran suficientes para pedir la medida de aseguramiento. Pero además destacó como Arias es un “peligro para la sociedad” y por lo tanto es necesaria su detención. Lo argumentó haciendo referencia al número de delitos (dos) y a su naturaleza (peculado por apropiación a favor de terceros y contrato sin cumplimiento de requisitos legales).
Señaló también cómo los "delincuentes de cuello blanco pueden ser más peligrosos".
Arias, exprecandidato presidencial por el Partido Conservador y uno de los exfuncionarios más cercanos al expresidente Álvaro Uribe Vélez, no aceptó los cargos formulados por la Fiscalía. La audiencia, que se adelantó en el Tribunal Superior de Bogotá ante el magistrado Fierro Perdomo, quien funge como juez de control de garantías, comenzó a las 2:15 de la tarde del jueves y fue suspendida sobre las 7:00 de la noche.
La razón de la interrupción es que la defensa solicitó tiempo para estudiar los argumentos expuestos por la Fiscalía durante la imputación de cargos y la solicitud de medida de aseguramiento. La diligencia será reanudada el viernes a las 11:00 de la mañana.
Por su calidad de funcionario aforado, la imputación fue hecha por la fiscal general de la Nación, Viviane Morales, quien explicó que la acción penal en contra de Arias responde a varias conductas cometidas durante su gestión como Ministro de Agricultura, un cargo –agregó la fiscal– desde el que participó activamente en el diseño y construcción del programa AIS.
Al imputarle el delito de celebración de contrato sin cumplimiento de los requisitos legales, cuyo castigo es de prisión de 4 a 12 años e inhabilidad de 5 a 12 años, la fiscal Morales consideró que “se disfrazó el objeto del contrato haciéndolo aparecer como si realizara actividades de ciencia y tecnología, y se escogió una forma de contratar libre”.
“El doctor Andrés Felipe Arias tenía en sus manos el dominio de la creación, ejecución, dirección y control del programa, por eso era su bandera política”, aseguró la fiscal. “Tenía la llave de la puerta giratoria, porque esos funcionarios del IICA (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, que asesoró el diseño de los requisitos para acceder a los beneficios del programa) pasaban a ser funcionarios del Ministerio”, agregó.
Como ejemplo, la fiscal aseguró que el exviceministro Salazar (procesado penalmente por estos mismos hechos) llegó al Ministerio de Agricultura como contratista del IICA y terminó siendo viceministro de Agricultura.
"Reinado de la informalidad"
Por todo esto, la jefe del ente acusador afirmó que el exministro Arias “estaba sentado en el trono del reinado de la informalidad”. Sobre el convenio que Arias desarrolló con el IICA para la ejecución de AIS, la fiscal agregó que los profesionales de la mencionada entidad trabajaban en las instalaciones del Ministerio de Agricultura y que las medidas de estos “contaron con el visto bueno de Andrés Felipe Arias”, quien “tomó decisiones, desde contratistas hasta de equipos de cómputo”.
“El doctor Andrés Felipe Arias sostenía reuniones, denominadas comité de gabinete, los días lunes, sobre el programa AIS (…) Es clara su participación activa en el diseño, construcción y ejecución del programa”, aseguró.
En este punto, la Fiscalía consideró que Arias celebró de manera directa con el IICA tres convenios, cuyo objeto verdadero era la administración de recursos públicos, y los presentó como convenios de cooperación de ciencia y tecnología.
El primero de los convenios es el 003 de enero de 2007, cuyo objeto era la cooperación técnica y científica entre el Ministerio y el IICA, por el valor de 47.000 millones. También se firmaron el 055 de enero de 2008, cuyo objeto era la cooperación técnica y científica entre el Ministerio y el IICA y el 052 de enero de 2009, cuyo objeto era la cooperación técnica y científica entre el Ministerio y el IICA, por un valor cercano a 100.000 millones.
“Se violó el principio de selección objetiva (...) La contratación directa que se utilizó en los convenios no permitió la existencia de una pluralidad de propuestas (…) Es claro que la contratación directa facilitaba los intereses del ministro”, puntualizó la fiscal.
Fin: la Presidencia
Para la Fiscalía, las decisiones en la implementación del programa Agro Ingreso Seguro estuvieron a cargo de funcionarios del Ministerio de Agricultura, todos de absoluta confianza de Andrés Felipe Arias. Según la fiscal, el entonces ministro controlaba y dirigía no solo la celebración sino la ejecución de los convenios.
“Para el doctor Andrés Felipe Arias era muy importante controlar el programa AIS. Había razones personales y de naturaleza política que le demandaban ese control en el programa”, aseguró la jurista. “Es una hecho que renunció al Ministerio para ser candidato presidencial (…) todo esto permite inferir que utilizó el programa AIS como plataforma política para su programa presidencial”, consideró.
Prueba de esto, resaltó la fiscal, es una cartilla denominada Lo que no quieren que usted sepa sobre Agro Ingreso Seguro, que según la fiscal “fue publicada con el clarísimo propósito de hacer apología con el programa AIS”.
“Hay varios hechos que evidencian que el objetivo era difundir información positiva (...) Este documento fue publicado por orden de la Fundación Colombia Cambió, que fue creada para mantener la plataforma administrativa de Andrés Felipe Arias durante el periodo que el Partido Conservador suspendió su apoyo a la campaña”, dijo Morales.
La contratación
De acuerdo con lo expuesto por Morales, los estudios previos de conveniencia para realizar la contratación pública debían indicar las condiciones del contrato a celebrar. Pero en el caso de los convenios del IICA con el Ministerio, aseguró la fiscal, la cartera “produjo documentos para acomodar la realidad”.
Para la fiscal general dichos documentos omiten aspectos de la contratación pública. Además, consideró, que si el criterio para adjudicar los contratos hubiera sido la experiencia, Arias hubiera consultado a entidades competentes para la respectiva evaluación. Sin embargo, dijo la fiscal, Andrés Felipe Arias “no consultó esas entidades, ni siquiera al director de Ciencia y Tecnología del propio Ministerio de Agricultura”.
“El único principio que cumplió el doctor Andrés Felipe Arias fue el principio de la celeridad”, dijo. La Fiscalía recordó un estudio de Econometría Consultores que le advirtió al entonces ministro sobre una duplicidad de pagos y en la contratación entre el Ministerio de Agricultura y el IICA, situación que llevó al instituto –según la fiscal– a recibir recursos dos veces por un mismo concepto.
“La irregular concepción de los convenios dio lugar a que cuantiosos recursos públicos fueron ilegalmente apropiados por particulares que presentaron documentos falsos para acceder a los subsidios entregados para fortalecer los sistemas de riego y drenaje”, concluyó la fiscal.
En este contexto, el ente acusador consideró que Andrés Felipe Arias, como garante del debido manejo de los recursos a su cargo, “tenía a su alcance las herramientas para evitar la implementación del programa o modificar el procedimiento”.
Pero Arias, dijo la fiscal Morales, “hizo caso omiso a las advertencias en los términos de referencia aprobados por él en varias resoluciones”, lo que dio lugar “a una gran cantidad de irregularidades en la asignación de los recursos de AIS”.
Modalidades del fraude
La fiscal general aseguró que desde el programa Agro Ingreso Seguro se favorecieron, en varios casos, a grandes agricultores, y recordó que una de las modalidades de defraudación al erario fue el fraccionamiento de predios. A través de esta técnica fueron entregados subsidios por más de 26.000 millones de pesos.
Una segunda modalidad para la asignación irregular de beneficios era que las personas naturales o jurídicas accedían dos o más veces a los subsidios de AIS. Peculado por apropiación a favor de terceros.
Al hablar del segundo delito imputado al exministro Andrés Felipe Arias, peculado por apropiación, la fiscal explicó que incurren él los servidores públicos que se apropien en provecho suyo o de un tercero de bienes del Estado o de bienes o fondos parafiscales cuya administración se le haya confiado. El castigo para esta conducta –recordó la fiscal– es de prisión de 6 a 15 años e inhabilidad por el mismo término.
Sobre el caso de Agro Ingreso Seguro, la Fiscalía estima, por ahora, que existe un peculado de más de 17.000 millones de pesos, de los cuales se apropiaron terceros a través de contratos ficticios y empresas usadas como fachada. Esta situación fue denunciada por Econometría Consultores, pero Andrés Felipe Arias hizo caso omiso.
Finalmente, tras lo anteriormente expuesto, la Fiscalía formuló la imputación con los elementos materiales probatorios que la sustentan: resoluciones, documentos, copias de actas de comités administrativos de los convenios, entre otros
(Semana)
Sin embargo, los últimos minutos de la audiencia suspendida fueron determinantes en la exposición de los argumentos de Morales para pedir que el exministro sea cobijado con medida de aseguramiento.El ente acusador expresó que Andrés Felipe Arias debe
ser cobijado con esta medida para "asegurar que no obstruya la justicia" y al considerar que "es un peligro para la sociedad". La Fiscal fue clara y enfática en su justificación. Señaló que Arias habría ejercido control sobre tres de sus exfuncionarios, recluidos actualmente en las casas fiscales de la cárcel La Picota por estar también implicados en el escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS).
En ese sentido, hizo referencia a las visitas que Arias habría hecho al centro de reclusión (por lo menos en 10 ocasiones y con una duración promedio de cuatro horas) a sus exsubordinados Oskar Schroeder (exjefe jurídico del Ministerio), Juan Camilo Salazar (exviceministro) y Juan Camilo Ortega (exsecretario general). Según reveló Morales, Arias habría hecho la última de estas visitas el pasado 3 de junio y a raíz de estas –según dijo- ninguno de esos exfuncionarios ha querido asistir a recientes llamados de la Fiscalía.
Según Morales, hay "evidencia documental" que permite inferir que Andrés Felipe Arias ha intentado inducir a varios de los procesados que están en la cárcel La Picota. Dijo además que las mencionadas visitas "pudieron tener el propósito de influir en la versión de los detenidos, quizá para tener un libreto".
Pero no sólo esas visitas motivaron a la Fiscal a pedir la medida de aseguramiento basada en que Arias podría obstruir la justicia. Varias reuniones también hacen parte de los argumentos que presentó el ente acusador. Según la fiscal Morales, una reunión en un club y otra en una oficina cerca del parque de la 93 también muestran el interés de Arias por cambiar las versiones relacionadas con el escándalo de AIS.
Una de ellas tuvo que ver con la actriz y exreina de belleza nacional Valerie Domínguez, quien vio minada su imagen cuando se supo públicamente que recibió irregularmente el subsidio agrario. En la cita, Arias habría acordado con la representante de Domínguez y su novio de ese entonces (Juan Manuel Dávila, también beneficiario de AIS) que ella fuera imagen del programa agrario.
La publicidad, que protagonizaría la exreina, buscaba principalmente borrar el estigma que había sobre el programa AIS. La idea con la presencia de Valerie Domínguez en el comercial era hacerla pasar de "victimaria a víctima", por medio de un guión que destacaba las bondades del programa y que leyó la fiscal Morales.
“Hola, soy Valerie Domínguez, quiero comunicarme con usted que es un ciudadano ecuánime; mi familia al igual que mi novio estamos vinculados al campo; por eso quise invertir algunos ahorros en ese sector tan importante para nuestro país”, decía la primera parte del libreto leído por la fiscal Morales. (Ver libreto completo).
La fiscal reiteró que dichas acciones eran suficientes para pedir la medida de aseguramiento. Pero además destacó como Arias es un “peligro para la sociedad” y por lo tanto es necesaria su detención. Lo argumentó haciendo referencia al número de delitos (dos) y a su naturaleza (peculado por apropiación a favor de terceros y contrato sin cumplimiento de requisitos legales).
Señaló también cómo los "delincuentes de cuello blanco pueden ser más peligrosos".
Arias, exprecandidato presidencial por el Partido Conservador y uno de los exfuncionarios más cercanos al expresidente Álvaro Uribe Vélez, no aceptó los cargos formulados por la Fiscalía. La audiencia, que se adelantó en el Tribunal Superior de Bogotá ante el magistrado Fierro Perdomo, quien funge como juez de control de garantías, comenzó a las 2:15 de la tarde del jueves y fue suspendida sobre las 7:00 de la noche.
La razón de la interrupción es que la defensa solicitó tiempo para estudiar los argumentos expuestos por la Fiscalía durante la imputación de cargos y la solicitud de medida de aseguramiento. La diligencia será reanudada el viernes a las 11:00 de la mañana.
Por su calidad de funcionario aforado, la imputación fue hecha por la fiscal general de la Nación, Viviane Morales, quien explicó que la acción penal en contra de Arias responde a varias conductas cometidas durante su gestión como Ministro de Agricultura, un cargo –agregó la fiscal– desde el que participó activamente en el diseño y construcción del programa AIS.
Al imputarle el delito de celebración de contrato sin cumplimiento de los requisitos legales, cuyo castigo es de prisión de 4 a 12 años e inhabilidad de 5 a 12 años, la fiscal Morales consideró que “se disfrazó el objeto del contrato haciéndolo aparecer como si realizara actividades de ciencia y tecnología, y se escogió una forma de contratar libre”.
“El doctor Andrés Felipe Arias tenía en sus manos el dominio de la creación, ejecución, dirección y control del programa, por eso era su bandera política”, aseguró la fiscal. “Tenía la llave de la puerta giratoria, porque esos funcionarios del IICA (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, que asesoró el diseño de los requisitos para acceder a los beneficios del programa) pasaban a ser funcionarios del Ministerio”, agregó.
Como ejemplo, la fiscal aseguró que el exviceministro Salazar (procesado penalmente por estos mismos hechos) llegó al Ministerio de Agricultura como contratista del IICA y terminó siendo viceministro de Agricultura.
"Reinado de la informalidad"
Por todo esto, la jefe del ente acusador afirmó que el exministro Arias “estaba sentado en el trono del reinado de la informalidad”. Sobre el convenio que Arias desarrolló con el IICA para la ejecución de AIS, la fiscal agregó que los profesionales de la mencionada entidad trabajaban en las instalaciones del Ministerio de Agricultura y que las medidas de estos “contaron con el visto bueno de Andrés Felipe Arias”, quien “tomó decisiones, desde contratistas hasta de equipos de cómputo”.
“El doctor Andrés Felipe Arias sostenía reuniones, denominadas comité de gabinete, los días lunes, sobre el programa AIS (…) Es clara su participación activa en el diseño, construcción y ejecución del programa”, aseguró.
En este punto, la Fiscalía consideró que Arias celebró de manera directa con el IICA tres convenios, cuyo objeto verdadero era la administración de recursos públicos, y los presentó como convenios de cooperación de ciencia y tecnología.
El primero de los convenios es el 003 de enero de 2007, cuyo objeto era la cooperación técnica y científica entre el Ministerio y el IICA, por el valor de 47.000 millones. También se firmaron el 055 de enero de 2008, cuyo objeto era la cooperación técnica y científica entre el Ministerio y el IICA y el 052 de enero de 2009, cuyo objeto era la cooperación técnica y científica entre el Ministerio y el IICA, por un valor cercano a 100.000 millones.
“Se violó el principio de selección objetiva (...) La contratación directa que se utilizó en los convenios no permitió la existencia de una pluralidad de propuestas (…) Es claro que la contratación directa facilitaba los intereses del ministro”, puntualizó la fiscal.
Fin: la Presidencia
Para la Fiscalía, las decisiones en la implementación del programa Agro Ingreso Seguro estuvieron a cargo de funcionarios del Ministerio de Agricultura, todos de absoluta confianza de Andrés Felipe Arias. Según la fiscal, el entonces ministro controlaba y dirigía no solo la celebración sino la ejecución de los convenios.
“Para el doctor Andrés Felipe Arias era muy importante controlar el programa AIS. Había razones personales y de naturaleza política que le demandaban ese control en el programa”, aseguró la jurista. “Es una hecho que renunció al Ministerio para ser candidato presidencial (…) todo esto permite inferir que utilizó el programa AIS como plataforma política para su programa presidencial”, consideró.
Prueba de esto, resaltó la fiscal, es una cartilla denominada Lo que no quieren que usted sepa sobre Agro Ingreso Seguro, que según la fiscal “fue publicada con el clarísimo propósito de hacer apología con el programa AIS”.
“Hay varios hechos que evidencian que el objetivo era difundir información positiva (...) Este documento fue publicado por orden de la Fundación Colombia Cambió, que fue creada para mantener la plataforma administrativa de Andrés Felipe Arias durante el periodo que el Partido Conservador suspendió su apoyo a la campaña”, dijo Morales.
La contratación
De acuerdo con lo expuesto por Morales, los estudios previos de conveniencia para realizar la contratación pública debían indicar las condiciones del contrato a celebrar. Pero en el caso de los convenios del IICA con el Ministerio, aseguró la fiscal, la cartera “produjo documentos para acomodar la realidad”.
Para la fiscal general dichos documentos omiten aspectos de la contratación pública. Además, consideró, que si el criterio para adjudicar los contratos hubiera sido la experiencia, Arias hubiera consultado a entidades competentes para la respectiva evaluación. Sin embargo, dijo la fiscal, Andrés Felipe Arias “no consultó esas entidades, ni siquiera al director de Ciencia y Tecnología del propio Ministerio de Agricultura”.
“El único principio que cumplió el doctor Andrés Felipe Arias fue el principio de la celeridad”, dijo. La Fiscalía recordó un estudio de Econometría Consultores que le advirtió al entonces ministro sobre una duplicidad de pagos y en la contratación entre el Ministerio de Agricultura y el IICA, situación que llevó al instituto –según la fiscal– a recibir recursos dos veces por un mismo concepto.
“La irregular concepción de los convenios dio lugar a que cuantiosos recursos públicos fueron ilegalmente apropiados por particulares que presentaron documentos falsos para acceder a los subsidios entregados para fortalecer los sistemas de riego y drenaje”, concluyó la fiscal.
En este contexto, el ente acusador consideró que Andrés Felipe Arias, como garante del debido manejo de los recursos a su cargo, “tenía a su alcance las herramientas para evitar la implementación del programa o modificar el procedimiento”.
Pero Arias, dijo la fiscal Morales, “hizo caso omiso a las advertencias en los términos de referencia aprobados por él en varias resoluciones”, lo que dio lugar “a una gran cantidad de irregularidades en la asignación de los recursos de AIS”.
Modalidades del fraude
La fiscal general aseguró que desde el programa Agro Ingreso Seguro se favorecieron, en varios casos, a grandes agricultores, y recordó que una de las modalidades de defraudación al erario fue el fraccionamiento de predios. A través de esta técnica fueron entregados subsidios por más de 26.000 millones de pesos.
Una segunda modalidad para la asignación irregular de beneficios era que las personas naturales o jurídicas accedían dos o más veces a los subsidios de AIS. Peculado por apropiación a favor de terceros.
Al hablar del segundo delito imputado al exministro Andrés Felipe Arias, peculado por apropiación, la fiscal explicó que incurren él los servidores públicos que se apropien en provecho suyo o de un tercero de bienes del Estado o de bienes o fondos parafiscales cuya administración se le haya confiado. El castigo para esta conducta –recordó la fiscal– es de prisión de 6 a 15 años e inhabilidad por el mismo término.
Sobre el caso de Agro Ingreso Seguro, la Fiscalía estima, por ahora, que existe un peculado de más de 17.000 millones de pesos, de los cuales se apropiaron terceros a través de contratos ficticios y empresas usadas como fachada. Esta situación fue denunciada por Econometría Consultores, pero Andrés Felipe Arias hizo caso omiso.
Finalmente, tras lo anteriormente expuesto, la Fiscalía formuló la imputación con los elementos materiales probatorios que la sustentan: resoluciones, documentos, copias de actas de comités administrativos de los convenios, entre otros
(Semana)
vendredi 24 juin 2011
"Que la OTAN venga a Colombia".
"Que la OTAN venga a Colombia".
POr Hector Diaz REvelo
Queremos que la OTAN venga a Colombia de manera urgente y solícita porque aquí se están asesinando civiles, como ellos mismos, los de la OTAN, asesinan ahora mismo a civiles con el cuento de evitar que Gadafi asesine a civiles en Libia.
Que venga la OTAN obviamente al mando de Obama porque según Antonio Caballero de la revista Semana: "La Fiscalía está investigando 27.300 –veintisiete mil trescientos– casos de desaparición forzada. Son más que los que se cometieron en Argentina y Chile durante los años de plomo de las dictaduras militares".
Que venga la Otan a Colombia, jaja porque como dice Petras: La corrupción del lenguaje acompaña a todo gran crimen político. El concepto de “Seguridad Democrática” no es una excepción. En el contexto colombiano actual, asesinar a dirigentes de movimientos sociales para garantizar la reelección de un partido compuesto por asesinos políticos es democrático. “Seguridad” es el eufemismo para aludir a los cementerios clandestinos llenos de sepulturas sin lápida bajo las que hay personas sin nombre. La “libertad de los medios de comunicación” existe cuando anuncian solemnemente otro “gran triunfo militar”… la matanza de campesinos desarmados que estaban labrando sus campos.
Que venga la Otan enviados por Obama porque él no es capaz de venir ni siquiera de dirigir porque lo dirigen los titiriteros del gran capital financiero porque según el mismo autor en esas cuentas macabras de la guerra sucia contra civiles en Colombia hay algo más espeluznante: "en cuatro años, de junio de 2006 a diciembre de 2010, los paramilitares en teoría "desmovilizados" y sus sucesores de las púdicamente llamadas "bandas criminales" (neoparamilitares en colaboración con elementos de la fuerza pública) han cometido 173.183 homicidios y 34.467 desapariciones forzadas".
Que venga la OTAN cargada de tanques, rockets y aviones, a defender la vida de civiles colombianos víctimas de agentes del Estado porque según las noticias: "En Libia la OTAN continuará su operación mientras haya una amenaza sobre los civiles" y porque en Colombia la justicia no avanza mucho. Hay casos comprobados de desaparición forzada seguida de asesinato que están empantanados a fuerza de argucias jurídicas desde 1987: desde hace treinta y cuatro años.
Que vengan a Colombia los inmaculados hombres de la OTAN, los británicos, los franceses y los gringos, porque hablando de civiles amenazados y victimas de la violencia oficial y paramilitar, que es hablar de lo mismo, hasta los investigadores están en riesgo, ya que: "aquí todo asesinato genera dos o tres más. Aquí se mata también a las familias, y a los testigos, y a los jueces. Hace tres días fue asesinada la juez que investigaba el caso de los niños violados y asesinados por militares -hay un soldado preso- en Arauca y muchos más jueces y fiscales que investigan masacres con apoyo de militares y policias están en serio peligro de muerte.
Que venga la OTAN después de leer los informes de amnistía internacional, de human right watch, de verdad abierta, de semana, de rpasur.com, de noticiasuno, kaosenlared.com y de telesurtv, solo para citar unas fuentes, porque aquí los civiles, no de ahora sino de hace cinco décadas, son victimas del terrorismo de Estado.
Que venga la OTAN a Colombia, país geoestratégico para la Casa Blanca y el poder financiero del mundo porque aqui los estudiantes, indígenas, negros y campesinos, son blanco a diario de las balas oficiales en desarrollo de una supuesta guerra contra las drogas y de otra supuesta guerra contra el terrorismo. Que venga porque aqui se criminaliza el derecho a la protesta en demanda de justicia social. Que venga la OTAN a restaurar la libre expresión y lo más sagrado para civiles creyentes y no creyentes, el derecho a la vida.
Que venga, finalmente, la OTAN a salvar civiles que son desplazados, amenazados y humillados que tienen que abandonar sus tierras y dar paso a megaproyectos de las transnacionales en medio de un rio de sangre, dolor y lágrimas. Que salgan de Libia y de Irak antes que otro vietnám se cruce en su camino. En Colombia sacarán del Poder a Santos? Perseguirán a Uribe como a Hussein? Caerán los asesores uribistas y sus comunicadores de bolsillo? Caerán los cientos de montesinos criollos? Quien dijo que la OTAN está en el planeta para defender civiles, sean libios, iraquies o colombianos? Nadie.
POr Hector Diaz REvelo
Queremos que la OTAN venga a Colombia de manera urgente y solícita porque aquí se están asesinando civiles, como ellos mismos, los de la OTAN, asesinan ahora mismo a civiles con el cuento de evitar que Gadafi asesine a civiles en Libia.
Que venga la OTAN obviamente al mando de Obama porque según Antonio Caballero de la revista Semana: "La Fiscalía está investigando 27.300 –veintisiete mil trescientos– casos de desaparición forzada. Son más que los que se cometieron en Argentina y Chile durante los años de plomo de las dictaduras militares".
Que venga la Otan a Colombia, jaja porque como dice Petras: La corrupción del lenguaje acompaña a todo gran crimen político. El concepto de “Seguridad Democrática” no es una excepción. En el contexto colombiano actual, asesinar a dirigentes de movimientos sociales para garantizar la reelección de un partido compuesto por asesinos políticos es democrático. “Seguridad” es el eufemismo para aludir a los cementerios clandestinos llenos de sepulturas sin lápida bajo las que hay personas sin nombre. La “libertad de los medios de comunicación” existe cuando anuncian solemnemente otro “gran triunfo militar”… la matanza de campesinos desarmados que estaban labrando sus campos.
Que venga la Otan enviados por Obama porque él no es capaz de venir ni siquiera de dirigir porque lo dirigen los titiriteros del gran capital financiero porque según el mismo autor en esas cuentas macabras de la guerra sucia contra civiles en Colombia hay algo más espeluznante: "en cuatro años, de junio de 2006 a diciembre de 2010, los paramilitares en teoría "desmovilizados" y sus sucesores de las púdicamente llamadas "bandas criminales" (neoparamilitares en colaboración con elementos de la fuerza pública) han cometido 173.183 homicidios y 34.467 desapariciones forzadas".
Que venga la OTAN cargada de tanques, rockets y aviones, a defender la vida de civiles colombianos víctimas de agentes del Estado porque según las noticias: "En Libia la OTAN continuará su operación mientras haya una amenaza sobre los civiles" y porque en Colombia la justicia no avanza mucho. Hay casos comprobados de desaparición forzada seguida de asesinato que están empantanados a fuerza de argucias jurídicas desde 1987: desde hace treinta y cuatro años.
Que vengan a Colombia los inmaculados hombres de la OTAN, los británicos, los franceses y los gringos, porque hablando de civiles amenazados y victimas de la violencia oficial y paramilitar, que es hablar de lo mismo, hasta los investigadores están en riesgo, ya que: "aquí todo asesinato genera dos o tres más. Aquí se mata también a las familias, y a los testigos, y a los jueces. Hace tres días fue asesinada la juez que investigaba el caso de los niños violados y asesinados por militares -hay un soldado preso- en Arauca y muchos más jueces y fiscales que investigan masacres con apoyo de militares y policias están en serio peligro de muerte.
Que venga la OTAN después de leer los informes de amnistía internacional, de human right watch, de verdad abierta, de semana, de rpasur.com, de noticiasuno, kaosenlared.com y de telesurtv, solo para citar unas fuentes, porque aquí los civiles, no de ahora sino de hace cinco décadas, son victimas del terrorismo de Estado.
Que venga la OTAN a Colombia, país geoestratégico para la Casa Blanca y el poder financiero del mundo porque aqui los estudiantes, indígenas, negros y campesinos, son blanco a diario de las balas oficiales en desarrollo de una supuesta guerra contra las drogas y de otra supuesta guerra contra el terrorismo. Que venga porque aqui se criminaliza el derecho a la protesta en demanda de justicia social. Que venga la OTAN a restaurar la libre expresión y lo más sagrado para civiles creyentes y no creyentes, el derecho a la vida.
Que venga, finalmente, la OTAN a salvar civiles que son desplazados, amenazados y humillados que tienen que abandonar sus tierras y dar paso a megaproyectos de las transnacionales en medio de un rio de sangre, dolor y lágrimas. Que salgan de Libia y de Irak antes que otro vietnám se cruce en su camino. En Colombia sacarán del Poder a Santos? Perseguirán a Uribe como a Hussein? Caerán los asesores uribistas y sus comunicadores de bolsillo? Caerán los cientos de montesinos criollos? Quien dijo que la OTAN está en el planeta para defender civiles, sean libios, iraquies o colombianos? Nadie.
dimanche 12 décembre 2010
Wikileaks y la dictadura civico-militar colombiana
En la más grande filtración de documentos secretos de la historia de la humanidad, bautizada como el 'Wikigate', le tocó el turno de destapar sus cartas a Colombia. La semana pasada, el diario El País de España publicó 18 documentos, que son pocos comparados con los 2.898 que la organización WikiLeaks tiene sobre el país, pero fueron suficientes para levantar una polvareda política que no se sabe aún en qué va a terminar.
El impacto es parecido al estremecimiento que se sintió en el mundo entero hace dos semanas, cuando cinco de los periódicos más respetados del planeta comenzaron a publicar en dosis diarias cerca de 250.000 cables que los diplomáticos de Estados Unidos enviaron a Washington con códigos secretos para tener informado a su gobierno de los intríngulis del poder en todo el mundo.
Lo primero que hay que decir es que los cables sobre Colombia hasta ahora filtrados por WikiLeaks -diez secretos y ocho confidenciales- cambian la teoría que muchos tenían sobre las relaciones con Estados Unidos. Hasta ahora se pensaba que era el Tío Sam el que metía las narices en la política interna colombiana, pero en los cables, por el contrario, lo que se ve es una obsesión de la élite política por quedar bien con el entonces gobierno de George W. Bush.
Los casos abundan. El vicepresidente Francisco Santos le pide al embajador William Brownfield que como el presidente Álvaro Uribe no ha entendido la gravedad de la crisis por las 'chuzadas' del DAS, él, por favor, se la haga ver. El comandante de las fuerzas militares, general Freddy Padilla, le pregunta que si su gobierno puede ayudarle a identificar quiénes son los militares que violan los derechos humanos. El director de la Policía, Óscar Naranjo, "urge a Estados Unidos a poner atención sobre la disfuncionalidad del Ministerio de Defensa". Y para rematar, el presidente Uribe llama al fiscal general, Guillermo Mendoza, y acciona el altavoz del teléfono para que el embajador Brownfield escuche con sus propios oídos los desarrollos de una investigación.
Paradójicamente, uno de los que sale mejor librado es Brownfield -tal vez porque es él quien escribe o da el visto bueno a muchos de los cables-. Las peticiones llegan a tal punto que en dos ocasiones -una con el general Padilla y otra con el entonces ministro de Defensa, Gabriel Silva- el embajador tiene que responder 'no' porque, según dice, no puede ni quiere hacer la tarea que les corresponde a las instituciones colombianas.
Pero más allá de estas anécdotas, lo más interesante de WikiLeaks es que hasta ahora, para conocer los secretos de las altas esferas del poder, había que esperar años para que los historiadores los contaran. Y a partir de la semana pasada, el proceso se simplificó: basta con entrar a Internet y dar un clic.
Entre las 'chivas' del capítulo Colombia está, por ejemplo, la historia de que en el último año del gobierno de Álvaro Uribe el Ministerio de Defensa estaba medio paralizado y que -según dijo el general Óscar Naranjo- el "Ejército estaba a la deriva" porque "el ministro Gabriel Silva no confía en el comandante Freddy Padilla y raramente se hablan". O, en el caso del polémico acuerdo que permite a Estados Unidos usar las bases militares colombianas, los cables permiten deducir que, al contrario de lo que se especuló en su momento, fue el propio presidente Uribe, y no Washington, el que lo pidió, y lo hizo para usarlo como arma de disuasión con Venezuela y Ecuador.
Una tercera 'chiva', que sin duda en su momento habría dado pie a un gran escándalo, es que Estados Unidos estaba dispuesto a rescatar, por su cuenta y con su gente, a los tres gringos secuestrados por las Farc, y que para eso ya tenía la bendición del presidente Uribe. Otra revelación es que en el último año del gobierno de Uribe, el comisionado de Paz, Frank Pearl, se dedicó a buscar reuniones secretas con las Farc y el ELN, y alcanzó incluso a acordar con las Farc que el sitio sería en Suecia, que estarían dos delegados del gobierno y dos del Estado Mayor de la guerrilla. Esta revelación llenó de alegría al ex presidente Pastrana, a quien los uribistas siempre habían presentado como un hombre blando e ingenuo por querer dialogar con las Farc.
Pero tal vez el cable más escandaloso es aquel en el que el embajador Brownfield reportó a Washington que el general Óscar Naranjo creía que Bernardo Moreno, secretario general de la Presidencia de Uribe, y "posiblemente" José Obdulio Gaviria, el asesor presidencial de entonces, habrían ordenado los seguimientos ilegales del DAS. En este cable, fechado el 27 de octubre de 2009, ocho meses después de haber estallado el caso de las 'chuzadas', llama la atención que el propio embajador aclara que se trata de una "especulación informada", pero añade que "especulación del general Naranjo tiene muchas posibilidades de ser cierta".
El jueves pasado, luego de que se conoció el contenido de los cables, José Obdulio Gaviria reaccionó. "No me llamen más las emisoras. Estoy en Suiza, sale muy caro y soy muy amarrado. Twitter es mi emisora". Antes de las 11:00 de la mañana ya había trinado 17 veces en su Twitter. "¿Qué pruebas tenías Naranjo? Yo ingenuo pensaba en enemigos, no en traición", escribió. Y luego se vino lanza en ristre: "Colombia tiene derecho a saber: ¿Naranjo informó a Santos sus sospechas? Como chisme, aunque sea. ¿O hacía méritos mintiendo a los gringos?".
Algo que llamó la atención fue la parca reacción del ex presidente Uribe. Hasta el momento, siempre había mostrado una gran rapidez para responderles a sus críticos y expresar su indignación en Twitter, como la que José Obdulio mostró el viernes pasado. El caso de Naranjo tiene que ser para él el más ofensivo de todos. Se trata, ni más ni menos, de una insinuación gravísima del militar de confianza del entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, contra los dos hombres del corazón de Uribe. Por eso sorprende que hasta el cierre de esta edición se hubiera abstenido de hacer comentarios. Por mucho menos, en las últimas semanas se había desbocado en esa red social.
El gobierno colombiano dio instrucciones a todos los funcionarios que aparecen en los cables de no hablar del tema. Sin duda es más rentable bajarle el perfil a un escándalo que puede incomodar a algunas de sus cartas más importantes. Como bien dijo el diario El País: "La línea que separa la diplomacia del espionaje es delgada. Algunos ya lo sabían, otros lo intuían, pero ahora hay una prueba documental".
Los documentos, además de hechos puntuales, revelan procesos interesantes de la historia reciente del país.
Un interrogante sobre el rescate de los secuestrados
El primer cable sobre los tres norteamericanos secuestrados por las Farc data de agosto de 2004. El segundo a bordo de la misión diplomática, Milton Druker, hace un reporte de los 18 meses que llevaban en cautiverio. Sabían, dice, que habían movido a los secuestrados del Yari a Coreguaje; la embajada había repartido 75.000 panfletos por Larandia, San Vicente del Caguán y Florencia, ofreciendo recompensa a cambio de información, sin ningún éxito, y por ello, con cierto desespero, decía que "los militares colombianos no son capaces de conducir un rescate sin poner en riesgo las vidas" -cosa que terminó claramente desvirtuada en la Operación Jaque- y en vista de que el presidente Uribe les había dicho que "permitiría un esfuerzo unilateral de Estados Unidos de liberar a los secuestrados", la embajada "recomienda identificar unidades de Estados Unidos que pueden participar en alguna operación de rescate, para irlos familiarizando con la zona". Hasta ahora, y a pesar de las múltiples especulaciones, se ha descartado la participación de fuerza élite de Estados Unidos en la Operación Jaque, que el 2 de julio de 2008 permitió el rescate de los tres norteamericanos, de Íngrid Betancourt y de 11 secuestrados más.
En otros cables también se habla del tema de los secuestrados, y despierta curiosidad la referencia que se hace del comandante del Bloque Sur de las Farc, 'Fabián Ramírez'. En un cable de 2008, el entonces comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, le dijo al embajador que el 22 de mayo 'Ramírez' le preguntó sobre los beneficios legales que él podría recibir si se entregaba con Íngrid Betancourt. Ramírez le dijo "que no tenía control físico de Íngrid, pero que sería capaz de negociar su liberación". En el mismo cable, Restrepo les dijo que el perfil de 'Ramírez' -narcotraficante, infeliz con sus superiores y preocupado por el futuro de las Farc- aplicaba también para otros guerrilleros, como 'César', comandante del frente primero, quien terminó siendo el que tenía a los secuestrados.
'César', como se sabe, se fue extraditado a Estados Unidos. Y 'Fabián Ramírez' está desaparecido desde hace un mes, tras el bombardeo a su campamento. La última información del Ministro de Defensa decía que ni las Farc sabían de él ni el gobierno lo había encontrado en los restos.
El tema con Francia fue difícil
En el caso de los secuestrados también hay otras revelaciones. Un cable del 25 de febrero de 2008, días después de la liberación de Gloria Polanco, Consuelo González, Luis Eladio Pérez y Jorge Géchem, habla de cómo creció la presión de los franceses al gobierno de Uribe por la liberación de Íngrid Betancourt. En una reunión con el canciller francés, Bernard Kouchner, Uribe rechazó tres intentos de hablar para renovar la intermediación de Hugo Chávez, que el Presidente colombiano había suspendido estrepitosamente unos meses antes.
Kouchner es conocido por su historial de no tener escrúpulos para lograr la liberación de franceses secuestrados en el mundo. Por esos días se llevó a cabo una reunión secreta en Panamá de los países facilitadores, Suiza, Francia y España, y allí, según le contó el delegado español a la embajada de Estados Unidos, los franceses estaban dispuestos a actuar sin la autorización o conocimiento del gobierno de Colombia. E incluso le dieron a España un ultimátum: o apoya a Francia o a Colombia.
Así presiona Estados Unidos
Uno de los cables más antiguos es del 4 de agosto de 2005. Se trata de una reunión entre el presidente Uribe y el subsecretario de Estado, Nicholas Burns, que tenía como propósito preparar la visita de Uribe al rancho del presidente George W. Bush en Crawford. Sin duda, un momento cumbre de las relaciones de los dos aliados.
A los gringos, en su reporte, no se les escapa ni el más mínimo detalle. Mencionan, por ejemplo, que Uribe llegó tarde a la reunión porque estaba hablando por teléfono con el presidente de Guyana para garantizar su voto por Luis Alberto Moreno para la presidencia del BID. "Si Moreno no gana en la primera ronda, Brasil y Venezuela votan por el candidato brasileño", le comentó Uribe a Burns.
Las relaciones estaban en luna de miel y eso se notaba. El enviado del Departamento de Estado le comentó a Uribe que Bush quería discutir con él el tema de Venezuela porque sin embajador no tenían cómo monitorearlo. En esa reunión le preguntan a Uribe su opinión de Hugo Chávez y respondió que no confiaba en él. Dijo que Chávez era una mezcla de "sentimientos imperialistas y ebrio de socialismo".
En esta, como en la mayoría de las reuniones de los gringos, uno de los temas centrales es el de los derechos humanos. Burns le pidió resultados a Uribe en los casos de las masacres de Mapiripán, Arauca y San José de Apartadó. "El Departamento de Estado necesita ver en sus discursos y acciones una renovada determinación y compromiso de lidiar estos casos", dice el cable. En ese momento, Uribe se comprometió a llamar al Fiscal General para asegurar un pronunciamiento sobre San José de Apartadó antes de su viaje a Crawford. Y hoy, cinco años después del reclamo, ya el general Uscátegui fue condenado por Mapiripán y diez militares están en juicio por el caso de San José de Apartadó.
Y así como en 2005 Burns le preguntó a Uribe por esas masacres, en enero de 2010, el también subsecretario de Estado James Steinberg, en una reunión tensa, muy distinta a la de cinco años atrás, inquirió a Uribe por el retraso de la reparación a las víctimas. Y, según el cable, "Uribe declaró que la reparación más efectiva era terminar la violencia".
Dedo a los 'falsos positivos'
Todo indica que Estados Unidos tenía entre ceja y ceja el tema de los derechos humanos. En otro cable, que deja mal parados a altos agentes del Estado, el inspector general del Ejército, general Carlos Suárez, que fue el encargado de investigar los 'falsos positivos' de Soacha y a partir de su investigación el presidente Álvaro Uribe retiró a 27 militares, le contó a la embajada, en febrero de 2009, que el problema de las "ejecuciones extrajudiciales" estaba extendido, que la insistencia de algunos comandantes en el body count "creó una falsa ilusión de éxito" y que, según él, "el presidente Uribe continúa viendo los éxitos militares en términos de muertos".
Explicó que el fenómeno se originó en la Cuarta Brigada en Medellín (el cable puntualiza que al frente de esta brigada estuvieron el ex comandante del Ejército Mario Montoya y el entonces comandante del Ejército Óscar González). Suárez dijo que los generales retirados como Montoya y Rito Alejo del Río estaban trabajando con políticos de derecha como Fernando Londoño, para cortar las iniciativas del entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, en derechos humanos.
La relación tenía fisuras
Los cables que envían los diplomáticos a Washington en general son pausados, analíticos. Pero del total de 18 papeles que hablan de Colombia, llama la atención, por el tono alterado que se trasluce, el del 16 de septiembre de 2009, que hace referencia a una reunión entre el embajador Brownfield y el vicepresidente Francisco Santos.
Si bien el diplomático venía ya molesto con el tema de las 'chuzadas' ilegales del DAS, la copa se le rebosó con un informe de la revista SEMANA que mostraba cómo en una interceptación hecha al magistrado auxiliar de la Corte Iván Velásquez también se había escuchado la conversación de un funcionario del Departamento de Justicia de Estados Unidos adscrito a la embajada. El embajador le reclama a Francisco Santos que el gobierno de Colombia no ha sido capaz de salir a dar la cara por el escándalo y le notifica que dio instrucciones para que le quiten la cooperación al DAS. "El embajador les dijo que más le valía al gobierno colombiano tener un plan B -dice el cable-. Que si otro escándalo salía del DAS, nuestro plan B sería terminar toda asociación con el DAS. Inmediatamente".
Santos, visiblemente confundido, se defiende y le dice al embajador que el 21 de septiembre anunciarán que están pidiendo a la Interpol o la OEA que investiguen a profundidad los escándalos del DAS. Que incluso está dispuesto a que el FBI intervenga. Y mencionó que el gobierno estaba pensando en un ex jefe de Estado extranjero, como "Ricardo Lagos, Vicente Fox, Henrique Cardoso, alguien de Australia, India y aun Rusia o Cuba", para liderar esta investigación.
Nada de eso se dio. Pero el Vicepresidente sintió tan tensa la situación que organizó una reunión entre el presidente Uribe y el embajador seis días después. En esta reunión es en la que "un Uribe extremadamente animado y agitado telefoneó al fiscal general, Guillermo Mendoza", puso el altavoz y este les dice que esas nuevas 'chuzadas' al magistrado auxiliar Velásquez habían sido ordenadas de manera legal. Aunque son unas 'chuzadas' distintas a las del escándalo madre, en el cual hoy ocho funcionarios del DAS han confesado, el presidente Uribe aprovechó la ocasión para meter todo en un solo costal.
Entre octubre y noviembre de 2009, no solo se dieron estas dos tensas reuniones. El 24 de noviembre, el general Naranjo invitó a almorzar al embajador para compartir sus preocupaciones por la reacción que se estaba dando contra Estados Unidos en Colombia y le dijo que en un consejo de seguridad del día anterior, al presidente Uribe se le notó una rabia que nunca antes se le había visto con el gobierno de Estados Unidos. Y que interpretó la cancelación de la visita del subsecretario Steinberg como una señal política.
Luego de esta charla, la reunión con Steinberg se reprogramó y en esta, según el cable del 12 de enero de 2010, el subsecretario le toma de nuevo la lección: le preguntó por las bandas emergentes, la reparación a las víctimas y las demoras en las investigaciones de los falsos positivos.
En esos cinco años, entre la reunión de 2005 con Nicholas Burns y la de 2010 con James Steinberg, se nota un cambio en la relación entre los dos países.
Por ahora estos son algunos de los puntos más destacados de la guerra de cables en el primer capítulo de Colombia. Falta ver qué pasa con los otros 2.800. Hay quienes creen que no va a pasar nada. Porque como dice Robert Gates, secretario de Defensa de Estados Unidos: "Los gobiernos tratan con Estados Unidos porque favorece sus intereses, no porque les caigamos bien, no porque confíen en nosotros ni porque piensen que podemos guardar secretos".
La realidad es que Colombia siempre había sido uno de los aliados más importantes de los Estados Unidos en el continente. Desde hace ya más de un siglo, Mariano Ospina Rodríguez, antes de ser Presidente, abogó para que Colombia se anexara a Estados Unidos. Unas décadas después, Marco Fidel Suárez le dio entidad a esa alianza y acuñó el latinajo de Respice Polum, que en la práctica quería decir: mirar hacia Estados Unidos. A lo largo del siglo XX, Colombia se dedicó a cumplir ese credo: tiene el récord de ser el único país de América Latina que respaldó a Estados Unidos con el envío de tropas a Corea, llevó la vocería para exigir la expulsión de Cuba de la OEA, no apoyó a Argentina en la guerra de Las Malvinas y respaldó a Bush en su "guerra preventiva" contra Irak.
Esa actitud reverencial hacia Estados Unidos lamentablemente produjo pocos resultados. El Tratado de Libre Comercio sigue sin ser ratificado y Colombia dejó de ser una prioridad en la política exterior de ese país después del 11 de septiembre. A partir de ese momento, la guerra contra el terrorismo islámico se convirtió en la obsesión del gobierno de Bush. Esa dependencia se está reduciendo en este momento con la llegada de la nueva administración. Paradójicamente, Santos, que es un hombre de centro derecha y de libre empresa, está mostrando más independencia frente a los Estados Unidos que algunos presidentes de izquierda en el pasado. No se trata en forma alguna de política de populismo antiyanqui, lo cual es ajeno a él. Pero sí de tener una política exterior menos bilateral que la del gobierno anterior. Esto, combinado con el escándalo de los cables de WikiLeaks, garantiza que de ahora en adelante los dirigentes políticos van a pensar dos veces lo que le van a decir a un diplomático norteamericano.
(Tomado de Semana.com)
El impacto es parecido al estremecimiento que se sintió en el mundo entero hace dos semanas, cuando cinco de los periódicos más respetados del planeta comenzaron a publicar en dosis diarias cerca de 250.000 cables que los diplomáticos de Estados Unidos enviaron a Washington con códigos secretos para tener informado a su gobierno de los intríngulis del poder en todo el mundo.
Lo primero que hay que decir es que los cables sobre Colombia hasta ahora filtrados por WikiLeaks -diez secretos y ocho confidenciales- cambian la teoría que muchos tenían sobre las relaciones con Estados Unidos. Hasta ahora se pensaba que era el Tío Sam el que metía las narices en la política interna colombiana, pero en los cables, por el contrario, lo que se ve es una obsesión de la élite política por quedar bien con el entonces gobierno de George W. Bush.
Los casos abundan. El vicepresidente Francisco Santos le pide al embajador William Brownfield que como el presidente Álvaro Uribe no ha entendido la gravedad de la crisis por las 'chuzadas' del DAS, él, por favor, se la haga ver. El comandante de las fuerzas militares, general Freddy Padilla, le pregunta que si su gobierno puede ayudarle a identificar quiénes son los militares que violan los derechos humanos. El director de la Policía, Óscar Naranjo, "urge a Estados Unidos a poner atención sobre la disfuncionalidad del Ministerio de Defensa". Y para rematar, el presidente Uribe llama al fiscal general, Guillermo Mendoza, y acciona el altavoz del teléfono para que el embajador Brownfield escuche con sus propios oídos los desarrollos de una investigación.
Paradójicamente, uno de los que sale mejor librado es Brownfield -tal vez porque es él quien escribe o da el visto bueno a muchos de los cables-. Las peticiones llegan a tal punto que en dos ocasiones -una con el general Padilla y otra con el entonces ministro de Defensa, Gabriel Silva- el embajador tiene que responder 'no' porque, según dice, no puede ni quiere hacer la tarea que les corresponde a las instituciones colombianas.
Pero más allá de estas anécdotas, lo más interesante de WikiLeaks es que hasta ahora, para conocer los secretos de las altas esferas del poder, había que esperar años para que los historiadores los contaran. Y a partir de la semana pasada, el proceso se simplificó: basta con entrar a Internet y dar un clic.
Entre las 'chivas' del capítulo Colombia está, por ejemplo, la historia de que en el último año del gobierno de Álvaro Uribe el Ministerio de Defensa estaba medio paralizado y que -según dijo el general Óscar Naranjo- el "Ejército estaba a la deriva" porque "el ministro Gabriel Silva no confía en el comandante Freddy Padilla y raramente se hablan". O, en el caso del polémico acuerdo que permite a Estados Unidos usar las bases militares colombianas, los cables permiten deducir que, al contrario de lo que se especuló en su momento, fue el propio presidente Uribe, y no Washington, el que lo pidió, y lo hizo para usarlo como arma de disuasión con Venezuela y Ecuador.
Una tercera 'chiva', que sin duda en su momento habría dado pie a un gran escándalo, es que Estados Unidos estaba dispuesto a rescatar, por su cuenta y con su gente, a los tres gringos secuestrados por las Farc, y que para eso ya tenía la bendición del presidente Uribe. Otra revelación es que en el último año del gobierno de Uribe, el comisionado de Paz, Frank Pearl, se dedicó a buscar reuniones secretas con las Farc y el ELN, y alcanzó incluso a acordar con las Farc que el sitio sería en Suecia, que estarían dos delegados del gobierno y dos del Estado Mayor de la guerrilla. Esta revelación llenó de alegría al ex presidente Pastrana, a quien los uribistas siempre habían presentado como un hombre blando e ingenuo por querer dialogar con las Farc.
Pero tal vez el cable más escandaloso es aquel en el que el embajador Brownfield reportó a Washington que el general Óscar Naranjo creía que Bernardo Moreno, secretario general de la Presidencia de Uribe, y "posiblemente" José Obdulio Gaviria, el asesor presidencial de entonces, habrían ordenado los seguimientos ilegales del DAS. En este cable, fechado el 27 de octubre de 2009, ocho meses después de haber estallado el caso de las 'chuzadas', llama la atención que el propio embajador aclara que se trata de una "especulación informada", pero añade que "especulación del general Naranjo tiene muchas posibilidades de ser cierta".
El jueves pasado, luego de que se conoció el contenido de los cables, José Obdulio Gaviria reaccionó. "No me llamen más las emisoras. Estoy en Suiza, sale muy caro y soy muy amarrado. Twitter es mi emisora". Antes de las 11:00 de la mañana ya había trinado 17 veces en su Twitter. "¿Qué pruebas tenías Naranjo? Yo ingenuo pensaba en enemigos, no en traición", escribió. Y luego se vino lanza en ristre: "Colombia tiene derecho a saber: ¿Naranjo informó a Santos sus sospechas? Como chisme, aunque sea. ¿O hacía méritos mintiendo a los gringos?".
Algo que llamó la atención fue la parca reacción del ex presidente Uribe. Hasta el momento, siempre había mostrado una gran rapidez para responderles a sus críticos y expresar su indignación en Twitter, como la que José Obdulio mostró el viernes pasado. El caso de Naranjo tiene que ser para él el más ofensivo de todos. Se trata, ni más ni menos, de una insinuación gravísima del militar de confianza del entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, contra los dos hombres del corazón de Uribe. Por eso sorprende que hasta el cierre de esta edición se hubiera abstenido de hacer comentarios. Por mucho menos, en las últimas semanas se había desbocado en esa red social.
El gobierno colombiano dio instrucciones a todos los funcionarios que aparecen en los cables de no hablar del tema. Sin duda es más rentable bajarle el perfil a un escándalo que puede incomodar a algunas de sus cartas más importantes. Como bien dijo el diario El País: "La línea que separa la diplomacia del espionaje es delgada. Algunos ya lo sabían, otros lo intuían, pero ahora hay una prueba documental".
Los documentos, además de hechos puntuales, revelan procesos interesantes de la historia reciente del país.
Un interrogante sobre el rescate de los secuestrados
El primer cable sobre los tres norteamericanos secuestrados por las Farc data de agosto de 2004. El segundo a bordo de la misión diplomática, Milton Druker, hace un reporte de los 18 meses que llevaban en cautiverio. Sabían, dice, que habían movido a los secuestrados del Yari a Coreguaje; la embajada había repartido 75.000 panfletos por Larandia, San Vicente del Caguán y Florencia, ofreciendo recompensa a cambio de información, sin ningún éxito, y por ello, con cierto desespero, decía que "los militares colombianos no son capaces de conducir un rescate sin poner en riesgo las vidas" -cosa que terminó claramente desvirtuada en la Operación Jaque- y en vista de que el presidente Uribe les había dicho que "permitiría un esfuerzo unilateral de Estados Unidos de liberar a los secuestrados", la embajada "recomienda identificar unidades de Estados Unidos que pueden participar en alguna operación de rescate, para irlos familiarizando con la zona". Hasta ahora, y a pesar de las múltiples especulaciones, se ha descartado la participación de fuerza élite de Estados Unidos en la Operación Jaque, que el 2 de julio de 2008 permitió el rescate de los tres norteamericanos, de Íngrid Betancourt y de 11 secuestrados más.
En otros cables también se habla del tema de los secuestrados, y despierta curiosidad la referencia que se hace del comandante del Bloque Sur de las Farc, 'Fabián Ramírez'. En un cable de 2008, el entonces comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, le dijo al embajador que el 22 de mayo 'Ramírez' le preguntó sobre los beneficios legales que él podría recibir si se entregaba con Íngrid Betancourt. Ramírez le dijo "que no tenía control físico de Íngrid, pero que sería capaz de negociar su liberación". En el mismo cable, Restrepo les dijo que el perfil de 'Ramírez' -narcotraficante, infeliz con sus superiores y preocupado por el futuro de las Farc- aplicaba también para otros guerrilleros, como 'César', comandante del frente primero, quien terminó siendo el que tenía a los secuestrados.
'César', como se sabe, se fue extraditado a Estados Unidos. Y 'Fabián Ramírez' está desaparecido desde hace un mes, tras el bombardeo a su campamento. La última información del Ministro de Defensa decía que ni las Farc sabían de él ni el gobierno lo había encontrado en los restos.
El tema con Francia fue difícil
En el caso de los secuestrados también hay otras revelaciones. Un cable del 25 de febrero de 2008, días después de la liberación de Gloria Polanco, Consuelo González, Luis Eladio Pérez y Jorge Géchem, habla de cómo creció la presión de los franceses al gobierno de Uribe por la liberación de Íngrid Betancourt. En una reunión con el canciller francés, Bernard Kouchner, Uribe rechazó tres intentos de hablar para renovar la intermediación de Hugo Chávez, que el Presidente colombiano había suspendido estrepitosamente unos meses antes.
Kouchner es conocido por su historial de no tener escrúpulos para lograr la liberación de franceses secuestrados en el mundo. Por esos días se llevó a cabo una reunión secreta en Panamá de los países facilitadores, Suiza, Francia y España, y allí, según le contó el delegado español a la embajada de Estados Unidos, los franceses estaban dispuestos a actuar sin la autorización o conocimiento del gobierno de Colombia. E incluso le dieron a España un ultimátum: o apoya a Francia o a Colombia.
Así presiona Estados Unidos
Uno de los cables más antiguos es del 4 de agosto de 2005. Se trata de una reunión entre el presidente Uribe y el subsecretario de Estado, Nicholas Burns, que tenía como propósito preparar la visita de Uribe al rancho del presidente George W. Bush en Crawford. Sin duda, un momento cumbre de las relaciones de los dos aliados.
A los gringos, en su reporte, no se les escapa ni el más mínimo detalle. Mencionan, por ejemplo, que Uribe llegó tarde a la reunión porque estaba hablando por teléfono con el presidente de Guyana para garantizar su voto por Luis Alberto Moreno para la presidencia del BID. "Si Moreno no gana en la primera ronda, Brasil y Venezuela votan por el candidato brasileño", le comentó Uribe a Burns.
Las relaciones estaban en luna de miel y eso se notaba. El enviado del Departamento de Estado le comentó a Uribe que Bush quería discutir con él el tema de Venezuela porque sin embajador no tenían cómo monitorearlo. En esa reunión le preguntan a Uribe su opinión de Hugo Chávez y respondió que no confiaba en él. Dijo que Chávez era una mezcla de "sentimientos imperialistas y ebrio de socialismo".
En esta, como en la mayoría de las reuniones de los gringos, uno de los temas centrales es el de los derechos humanos. Burns le pidió resultados a Uribe en los casos de las masacres de Mapiripán, Arauca y San José de Apartadó. "El Departamento de Estado necesita ver en sus discursos y acciones una renovada determinación y compromiso de lidiar estos casos", dice el cable. En ese momento, Uribe se comprometió a llamar al Fiscal General para asegurar un pronunciamiento sobre San José de Apartadó antes de su viaje a Crawford. Y hoy, cinco años después del reclamo, ya el general Uscátegui fue condenado por Mapiripán y diez militares están en juicio por el caso de San José de Apartadó.
Y así como en 2005 Burns le preguntó a Uribe por esas masacres, en enero de 2010, el también subsecretario de Estado James Steinberg, en una reunión tensa, muy distinta a la de cinco años atrás, inquirió a Uribe por el retraso de la reparación a las víctimas. Y, según el cable, "Uribe declaró que la reparación más efectiva era terminar la violencia".
Dedo a los 'falsos positivos'
Todo indica que Estados Unidos tenía entre ceja y ceja el tema de los derechos humanos. En otro cable, que deja mal parados a altos agentes del Estado, el inspector general del Ejército, general Carlos Suárez, que fue el encargado de investigar los 'falsos positivos' de Soacha y a partir de su investigación el presidente Álvaro Uribe retiró a 27 militares, le contó a la embajada, en febrero de 2009, que el problema de las "ejecuciones extrajudiciales" estaba extendido, que la insistencia de algunos comandantes en el body count "creó una falsa ilusión de éxito" y que, según él, "el presidente Uribe continúa viendo los éxitos militares en términos de muertos".
Explicó que el fenómeno se originó en la Cuarta Brigada en Medellín (el cable puntualiza que al frente de esta brigada estuvieron el ex comandante del Ejército Mario Montoya y el entonces comandante del Ejército Óscar González). Suárez dijo que los generales retirados como Montoya y Rito Alejo del Río estaban trabajando con políticos de derecha como Fernando Londoño, para cortar las iniciativas del entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, en derechos humanos.
La relación tenía fisuras
Los cables que envían los diplomáticos a Washington en general son pausados, analíticos. Pero del total de 18 papeles que hablan de Colombia, llama la atención, por el tono alterado que se trasluce, el del 16 de septiembre de 2009, que hace referencia a una reunión entre el embajador Brownfield y el vicepresidente Francisco Santos.
Si bien el diplomático venía ya molesto con el tema de las 'chuzadas' ilegales del DAS, la copa se le rebosó con un informe de la revista SEMANA que mostraba cómo en una interceptación hecha al magistrado auxiliar de la Corte Iván Velásquez también se había escuchado la conversación de un funcionario del Departamento de Justicia de Estados Unidos adscrito a la embajada. El embajador le reclama a Francisco Santos que el gobierno de Colombia no ha sido capaz de salir a dar la cara por el escándalo y le notifica que dio instrucciones para que le quiten la cooperación al DAS. "El embajador les dijo que más le valía al gobierno colombiano tener un plan B -dice el cable-. Que si otro escándalo salía del DAS, nuestro plan B sería terminar toda asociación con el DAS. Inmediatamente".
Santos, visiblemente confundido, se defiende y le dice al embajador que el 21 de septiembre anunciarán que están pidiendo a la Interpol o la OEA que investiguen a profundidad los escándalos del DAS. Que incluso está dispuesto a que el FBI intervenga. Y mencionó que el gobierno estaba pensando en un ex jefe de Estado extranjero, como "Ricardo Lagos, Vicente Fox, Henrique Cardoso, alguien de Australia, India y aun Rusia o Cuba", para liderar esta investigación.
Nada de eso se dio. Pero el Vicepresidente sintió tan tensa la situación que organizó una reunión entre el presidente Uribe y el embajador seis días después. En esta reunión es en la que "un Uribe extremadamente animado y agitado telefoneó al fiscal general, Guillermo Mendoza", puso el altavoz y este les dice que esas nuevas 'chuzadas' al magistrado auxiliar Velásquez habían sido ordenadas de manera legal. Aunque son unas 'chuzadas' distintas a las del escándalo madre, en el cual hoy ocho funcionarios del DAS han confesado, el presidente Uribe aprovechó la ocasión para meter todo en un solo costal.
Entre octubre y noviembre de 2009, no solo se dieron estas dos tensas reuniones. El 24 de noviembre, el general Naranjo invitó a almorzar al embajador para compartir sus preocupaciones por la reacción que se estaba dando contra Estados Unidos en Colombia y le dijo que en un consejo de seguridad del día anterior, al presidente Uribe se le notó una rabia que nunca antes se le había visto con el gobierno de Estados Unidos. Y que interpretó la cancelación de la visita del subsecretario Steinberg como una señal política.
Luego de esta charla, la reunión con Steinberg se reprogramó y en esta, según el cable del 12 de enero de 2010, el subsecretario le toma de nuevo la lección: le preguntó por las bandas emergentes, la reparación a las víctimas y las demoras en las investigaciones de los falsos positivos.
En esos cinco años, entre la reunión de 2005 con Nicholas Burns y la de 2010 con James Steinberg, se nota un cambio en la relación entre los dos países.
Por ahora estos son algunos de los puntos más destacados de la guerra de cables en el primer capítulo de Colombia. Falta ver qué pasa con los otros 2.800. Hay quienes creen que no va a pasar nada. Porque como dice Robert Gates, secretario de Defensa de Estados Unidos: "Los gobiernos tratan con Estados Unidos porque favorece sus intereses, no porque les caigamos bien, no porque confíen en nosotros ni porque piensen que podemos guardar secretos".
La realidad es que Colombia siempre había sido uno de los aliados más importantes de los Estados Unidos en el continente. Desde hace ya más de un siglo, Mariano Ospina Rodríguez, antes de ser Presidente, abogó para que Colombia se anexara a Estados Unidos. Unas décadas después, Marco Fidel Suárez le dio entidad a esa alianza y acuñó el latinajo de Respice Polum, que en la práctica quería decir: mirar hacia Estados Unidos. A lo largo del siglo XX, Colombia se dedicó a cumplir ese credo: tiene el récord de ser el único país de América Latina que respaldó a Estados Unidos con el envío de tropas a Corea, llevó la vocería para exigir la expulsión de Cuba de la OEA, no apoyó a Argentina en la guerra de Las Malvinas y respaldó a Bush en su "guerra preventiva" contra Irak.
Esa actitud reverencial hacia Estados Unidos lamentablemente produjo pocos resultados. El Tratado de Libre Comercio sigue sin ser ratificado y Colombia dejó de ser una prioridad en la política exterior de ese país después del 11 de septiembre. A partir de ese momento, la guerra contra el terrorismo islámico se convirtió en la obsesión del gobierno de Bush. Esa dependencia se está reduciendo en este momento con la llegada de la nueva administración. Paradójicamente, Santos, que es un hombre de centro derecha y de libre empresa, está mostrando más independencia frente a los Estados Unidos que algunos presidentes de izquierda en el pasado. No se trata en forma alguna de política de populismo antiyanqui, lo cual es ajeno a él. Pero sí de tener una política exterior menos bilateral que la del gobierno anterior. Esto, combinado con el escándalo de los cables de WikiLeaks, garantiza que de ahora en adelante los dirigentes políticos van a pensar dos veces lo que le van a decir a un diplomático norteamericano.
(Tomado de Semana.com)
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