jeudi 25 février 2021

AL OIDO DE LAS DOS ORILLAS

AL OIDO DE LAS DOS ORILLAS Por Héctor Díaz Revelo Si las2orillas usan en un titular el adjetivo ´turbio´ para referirse a un asunto de Jorge Iván Ospina, alcalde de Cali; y en mi artículo uso el término “andanzas”, para referirme a la alcaldesa de Teusaquillo, Esmeralda Hernández; la verdad, yo no encuentro la diferencia para negarse a publicar mi colaboración. Si las2orillas mencionan a los hermanos del alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina por ser causantes de las renuncias de sus colegas y no del mismísimo mandatario; y Yo, en mi artículo menciono al primo del ex gobernador de Nariño Camilo Romero y a su cuñada, en torno al escándalo de los licores; la verdad, no veo la diferencia – en principio – para no publicarlo. Si las dos orillas hablan de un aparente “secreto a voces” que acusa a los hermanos del alcalde de “influir en las contrataciones en los distintos sectores” a los que pertenecieron quienes renunciaron a la alcaldía (presionados); y en mi artículo, no por secreto a voces, sino con documento en la mano, transcribí lo denunciado por Adriana Milena Amaya contra Camilo Romero y su cuñada Esmeralda Hernández; la verdad, no veo por qué las2orillas no lo publicaron. Adriana Milena Amaya Buitrago fue subsecretaria de rentas de la Secretaría de Hacienda de la administración de Romero Galeano y tenía por qué saber detalles de cómo se entregó ese contrato millonario a Richard Portilla un aportante a esa campaña a la gobernación. Adriana Amaya y Andrés Felipe Arango Romero, el primo de Camilo Romero, se acogieron al ´principio de oportunidad´ ante la Fiscalía General de la Nación en ese caso que se ha denominado el Escándalo de los Licores y que investiga la Corte Suprema de Justicia, juez natural del exgobernador. (El primo, no aparece en documentos como empleado de la gobernación, pero fungía como tal. Su esposa Angelica Cruz Dajer era la asesora del despacho del gobernador). Es ruin por decir lo menos esta actitud de las2orillas. No he recibido ninguna nota de las dos orillas que diga el motivo por no publicar ese artículo. El título es: Las andanzas de la alcaldesa de Teusaquillo (publicado en mi blog, en rpasur.com, en Contraste, en Andan diciendo por ahí, etc.). Dicho sea de paso, éste no hubiera sido el primer comentario publicado con mi firma en las2orillas. Es más: En mi artículo, espero que no haya ninguna ambigüedad; mientras en la nota contra los hermanos del alcalde de Cali, las2 orillas son ambiguas cuando dicen: “... sin embargo, nadie lo sostiene públicamente, aunque el más claro ha sido el saliente director del Dagma”, quien aseguró en redes sociales que "Ospina maltrata a una parte de su gabinete". Es un hecho, por otra parte, que el apartamento de Esmeralda Hernández la cuñada de Camilo, esposa de Pablo Romero Vega, fue allanado por agentes del CTI. Es un hecho que Andrés Felipe Romero Arango primo de Camilo se ha acogido al principio de oportunidad ante la fiscalía general de la nación al verse involucrado en el escándalo. Romero Arango – ese sí, secreto a voces - sin ser funcionario público o empleado de la gobernación de Nariño fungía como asesor de Camilo Romero. De Mauricio Ospina hermano menor del alcalde de Cali, se puede leer en las2orillas lo siguiente: “A pesar de que actualmente no tiene ningún cargo en la administración municipal, su influencia desde la primera administración de Ospina ha sido de público conocimiento, aunque no quedan rastros”. El subrayado es mío. Mientras en mi artículo hablo sobre “la sinuosa historia del decreto 364” firmado por un subalterno de Camilo Romero para beneficiar con el contrato de licores a un aportante a su campaña electoral y el uso irregular de una empresa que Amaya dice ser propietaria para “legalizar” gastos de campaña; las dos orillas dicen que: “... sobre Diego Ospina se sabe poco distinto a que habría acompañado a su papá Iván Marino Ospina en la militancia armada del M-19 y ha permanecido períodos fuera de Cali. Su regreso permanente se dio con la llegada de su hermano mayor a la Alcaldía de la ciudad. Los ojos están puestos sobre la presunta intervención de los Ospina en la contratación de Emcali...” (El subrayado es mío). Pregunto: ¿Esa alusión a que Diego pudo haber sido o fue guerrillero como su padre es importante para el contexto? No creo. Es traída de los cabellos y se descubre la intención. Publicar en las dos orillas sobre Salud Hernández, la misma que habla públicamente de la insignificancia del departamento de la Guajira y que cuestiona el pasado del exministro Alejandro Gaviria les parece importante ¿tanto o más que lo dicho por ustedes sobre los hermanos de Ospina? Insisto. Supongo que para las dos orillas resulta menos malo o muy malo haber escrito en mi artículo que la misma denunciante Adriana Amaya haya sido quien textualmente acusa a la ex alcaldesa de Teusaquillo Esmeralda Hernández cuando afirma que: “A raíz de esto, me di a la tarea de revisar esas cuentas públicas de la campaña del Gobernador y evidencié que, para la consulta interna del Partido Verde, para sacar candidato a la presidencia, también se había usado mi empresa para facturar un servicio e igualmente se había falsificado el contenido y mi firma”. Sería necesario que las dos orillas digan entonces que no pueden publicar opiniones contra sus protegidos. O que en artículos “libres” no se debe mencionar ni a la alcaldesa Claudia López que mantenía en el cargo a Esmeralda Hernández ni a sus amigos como Camilo Romero Galeano. Que las dos orillas digan que es prohibido mencionar en columnas de opinión a León Valencia y Antonio Navarro, entre otros. Que no es cierto, en últimas, que las dos orillas respetan el derecho al disenso. Que las dos orillas esté lejos de ser un portal libre para publicar. Mis artículos bajo los títulos “Escandalo de los licores, las andanzas de la alcaldesa de Teusaquillo”; “La sinuosa historia del decreto 364, escándalo de los licores” y el reciente sobre “Alternativos y progresistas de escándalo en escándalo”, están publicados en otros portales y en mi blog. Entonces, las dos orillas ante los lectores no deberían aparecer como un portal objetivo, imparcial o alternativo de la comunicación. Ahora entiendo lo selectivo de sus columnistas entre quienes anda Fernando Londoño el uribista de la clase A. Entiendo, entiendo. Escándalo de licores en Nariño. (1) Las andanzas de la Alcaldesa de Teusaquillo. (rpasur.com)

mercredi 10 février 2021

Ni alternativos ni progresistas (3) De escándalo en escándalo.

Los nuevos politiqueros que se reclaman a sí mismos como alternativos, fustigan o fustigaban en teoría a la vieja y rancia clase política regional. Dicen que godos y liberales son clientelistas y corruptos y lo son. En sus discursos y entrevistas dicen que liberales y conservadores son los culpables del atraso de provincias y municipios y lo son. Dicen que son delincuentes porque comprar votos es un delito y lo son; y terminan estos “alternativos” pidiendo y recibiendo apoyo a manos llenas de esos jefes de partidos tradicionales y de gamonales criollos que tanto critican. ¿Pero y entonces, porqué se convierten en sus aliados y nuevos amigos? Algo va del discurso progresista y alternativo a la práctica política. Todo parece indicar que entre ellos se ha impuesto la demagogia, que en algunos casos tiene y ha tenido a algunos alternativos en la cárcel o en la picota pública. Acuden a esos varones porque saben que sin Ellos no alcanzarían a llegar a una junta de acción comunal, por decir lo menos. Cierto es que sus antecesores en la vida política del país nos han llevado de escándalo tras escándalo lo que por desgracia se ha convertido en una oprobiosa y asqueante costumbre. Quien diga que es “alternativo” y que no es de esa clase política, por defecto termina recibiendo sin pudor el apoyo en las urnas de esos varones de la clase política bajo la premisa falaz de que todo va a cambiar. Y claro todo ha cambiado para mal y, por su culpa, el país se ha incrustado en los umbrales del fascismo, de la ultra derecha y de la narco democracia. Ha habido un régimen de las complicidades. Lo que ha ocurrido con Camilo Romero Galeano y sus escándalos en Nariño es emblemático. Eso mismo o casi lo mismo ha ocurrido con los recientes gobernadores de Nariño y ha ocurrido sin duda en el país con los gobiernos llamados alternativos, convertidos en una completa desilusión para sus electores. Y digo yo, estos son los responsables del reflujo de los procesos populares y sociales de organización y lucha contra el régimen existente. Estos gobiernos alternativos son y han sido, para desgracia de muchos, nada más ni nada menos que, más de lo mismo. No hay tal y no ha habido tal que los “alternativos” lleguen a ser en la práctica unos 'jalonadores' de proyectos administrativos en favor de las mayorías. Tampoco un puñado de virtudes. Menos que hayan hecho algo que tenga que ver con la ética y las buenas maneras. Ese discurso “alternativo” viene haciendo estragos a lo largo y ancho del país. En el Distrito Capital y en el departamento de Nariño aquello terminó muy mal. Como se sabe, con el gobierno “alternativo” de Samuel Moreno Rojas y su carrusel de la contratación hay gente en la cárcel y con los alternativos en Nariño también hubo funcionarios en la cárcel y otros a punto de estar tras las rejas. Hablemos de dos en dos, y de políticos alternativos y no alternativos en el manejo de la cosa pública y de administraciones que han dado al traste con las promesas de campaña incumplidas como los que más. Hay por ejemplo en Bogotá dos políticos llamados alternativos ya condenados: Cárcel para Samuel Moreno Rojas el alcalde, y cárcel para su hermano Iván, el Senador. Dos son los clanes involucrados en los líos del carrusel de la contratación en Bogotá. Los Nule, los tres hermanos Nule; y un grupo de abogados cercanos a las familias Nule y Char. Y aunque el peculado es un delito exclusivo para funcionarios, ´les va a ser imputado como determinadores, al haber inducido (con dádivas y regalos, incluidos carros de alta gama) a empleados públicos a delinquir en su beneficio. Además, entregaron información falsa y le ocultaron otras a la justicia´. Y son dos, los testigos de cargo en la investigación que cursa en contra del ex gobernador “alternativo” Camilo Romero por la contratación de la venta de licores de Nariño que finalmente ha favorecido a uno de los financiadores de su campaña electoral, Richard Portilla. El primero su asesor de cabecera, su primo Felipe Arango Romero y la segunda, la ex secretaria de rentas de la secretaria de hacienda Adriana Milena Amaya Buitrago, que se han acogido al principio de oportunidad ante la Fiscalía General de la Nación. Quieren que la cárcel no sea solamente para ellos. Y son dos también hermanos del ex gobernador de Nariño, Natalia y Pablo Romero Vega, a quienes por los líos de Camilo les fueron allanados sus apartamentos en Pasto por agentes del CTI de la Fiscalía. Los agentes decomisaron memorias, ordenadores y algunos documentos que podrían comprometerles de alguna manera en el escándalo de los licores. El descolorido partido verde de Romero y la mismísima Claudia López no han dicho algo al respecto. Mucho menos otros dos políticos como Navarro y Antanas, que posan también de “alternativos” verdes. Dos son los exgobernadores de Nariño involucrados en el escándalo de Probolsa la pirámide donde fueron a parar millonarios recursos del erario departamental. Antonio Navarro y Eduardo Zúñiga fueron investigados por el caso conocido como la pirámide de Probolsa en todo el país. Recuerdo que el asesor actual de Duque, don Emilio Archila anunció en la televisión que probolsa era ilegal. Son dos también, los comportamientos del uribismo y la derecha colombiana. El primero, son sus defensores que mientras critican y condenan la presencia en la política partidista de guerrilleros desmovilizados, parecen olvidar que en sus filas cuentan ahora mismo con nueve ex combatientes, nueve ex guerrilleros que tanto dicen odiar y condenar. El segundo, es el comportamiento de estos uribistas que dicen amar la paz y juraron hacer trizas el proceso que se firmó en el gobierno de Santos con las Farc al tiempo que esconden procesos judiciales que investigan su vinculación con el paramilitarismo y el narcotráfico. De dos grupos guerrilleros terminaron trabajando con Uribe los siguientes: Del EPL: Mario Agudelo, el jefe de Urabá, uribista y alcalde de Apartadó; Carlos Franco, director del Programa Presidencial de Derechos Humanos; Darío Mejía, director de Reinserción en Medellín; Aníbal Palacios, alcalde de Turbo. Y del M-19: Everth Bustamante, hoy senador del Centro Democrático; Rosemberg Pabón, director de Dansocial; Eduardo Chávez, quien trabajó en la campaña de Uribe; Augusto Osorno, director de Agua Potable y Saneamiento Básico del Ministerio del Medio Ambiente; Laura Pizarro, viuda de Carlos Pizarro, quien estuvo en la primera campaña. Y del ELN hubo solo uno: Adolfo Bula. Y son dos además los Garzón, o los Garzones, par de sindicalistas, que nada que ver con mantenerse en sus postulados de “alternativos”. El primero, Angelino Garzón, ex miembro del partido comunista y vicepresidente de la Unión Patriótica, fue flamante embajador ante la ONU en el gobierno del derechista Álvaro Uribe Vélez. Fue vicepresidente de Juan Manuel Santos del partido de la U, quien llegó a la presidencia de Colombia por gracia de su mentor Álvaro Uribe Vélez. En el gobierno uribista de Iván Duque, Angelino ha sido embajador de Colombia en Costa Rica. El segundo, Lucho Garzón irónicamente fue ministro de trabajo en el gobierno de Juan Manuel Santos, y pasó del partido polo alternativo al descolorido partido verde, donde tienen como figuras de mostrar de Nariño a Antonio Navarro Wolf y Camilo Romero Galeano. Garzón, Lucho como lo llaman, fue también alcalde de Bogotá, pero algo que se les reconozca a los dos como “alternativos”, nada, de nada. Dos, son los ex miembros del EPL (ejército popular de liberación) los “alternativos” Carlos Franco y Darío Mejía quienes han terminado en las filas de uribismo así: Franco, de ex guerrillero a director del programa de Derechos Humanos de Uribe Vélez, y Mejía, de ex guerrillero a director del programa de reinserción, también del derechista Uribe Vélez. Y dos más “alternativos” eran guerrilleros del M 19 y llegaron a la alcaldía de Pasto, luego de alianzas non santas con sectores de derecha y de la clase política tradicional. El primero, el demagogo Antonio Navarro, que termina acabando con el sindicato de trabajadores del municipio, privatiza el servicio de aseo urbano y crea los frentes de seguridad al peor estilo de su amigo Uribe Vélez con las Convivir. El segundo, su sucesor y ex compañero del Eme, Jimmy Pedreros Narváez, siendo alcalde termina en la cárcel por irregulares manejos dados al proyecto de construcción de un estadio de futbol. Incrementó en su administración el número de frentes de seguridad, aquellos esperpentos creados para silenciar la protesta social. Y otros dos, llamados “alternativos”, el inmaculado José Obdulio Gaviria, ex miembro del clandestino partido comunista marxista leninista PCC-ML se pasó a la derecha y fungió como asesor político y asesor presidencial del inefable Álvaro Uribe Vélez; y el otro, Eduardo Chávez, ex integrante del M 19 pasó a ser el asesor del ministerio del medio ambiente de Uribe Vélez, en la búsqueda del millón de civiles “colaboradores” de la fuerza pública. Y antes de terminar, en esta primera entrega que aborda la oprobiosa actitud de quienes se han reclamado y se reclaman hoy en día como “alternativos”, progresistas, decentes, verdes e independientes, a lo largo y ancho de la geografía nacional haré una comparación que repite códigos de comportamiento. Cito como ejemplo, cuando para dilatar su proceso judicial el “alternativo” Samuel Moreno un día llegó al juzgado sin su abogado. Pues Camilo Romero el otro “alternativo” no podía quedarse atrás, no solo no llegó con su defensor, sino que según se supo, el letrado renunció a su caso. Y no podemos, por ejemplo, perder de vista lo dejado de hacer por los “alternativos” gobernadores Cuellar Bastidas, Navarro Wolf, Zúñiga Eraso, Delgado Guerrero y Romero Galeano en el departamento de Nariño. En una manguala con politiqueros de oficio, han dejado igual o peor al departamento bajo el ropaje de ser “alternativos”. Y no es que estos sean peores o menos peores que sus aliados. A godos y liberales nariñenses les he criticado acremente dada la existencia de empresas electorales que se han apropiado de secretarías y entidades descentralizadas. Eso me ha costado persecución y no pocas amenazas. Basta anticipar los nombres del par de miembros del partido conservador que se adueñaron de la gobernación del “alternativo” Camilo Romero Galeano. La primera, Miriam Paredes Aguirre con un buen porcentaje de la burocracia y entidades descentralizadas, lo mismo que, el segundo, Eduardo Enríquez Maya un viejo zorro y clientelista como el que más. A su lado, que será capítulo aparte, tenemos a Javier Tato Álvarez, ex congresista liberal que apoyó esa candidatura, tuvo cargos y ahora se desboca contra los Romeros, papa e hijo. Esperen las reacciones a estos comentarios y otras entregas relacionadas con el escándalo de los licores en Nariño.

mardi 12 janvier 2021

Escándalo de licores en Nariño. (2) La historia sinuosa del decreto 364

Por Héctor Díaz Revelo Una funcionaria de la gobernación de Nariño al posesionarse como secretaria de rentas de la secretaria de hacienda toma en sus manos la responsabilidad de elaborar el decreto correspondiente al sistema de venta y comercialización de aguardiente del departamento, mientras fue gobernador Camilo Romero Galeano. Siguiendo los parámetros establecidos en el estatuto de rentas del departamento y basada en un estudio económico de las diferentes variables del negocio de licores, la secretaria de rentas Adriana Milena Amaya elabora el texto y lo presenta previamente en una 'reunión oficial' ante el Secretario de Hacienda, Mario Fernando Benavides y ante Felipe Arango Romero - sin poderse establecer la razón juridica o laboral de su presencia - más allá de saber que se trataba nada menos que del primo del exgobernador Camilo Romero Galeano como su asesor de cabecera. Mientras por un lado se acusa a Adriana Milena Amaya Buitrago de modificar el día 24 de agosto de 2016 el decreto en el que se consignaba el precio y la anotación de que el negocio se regía por las normas de contratación pública, los investigadores de la fiscalía han establecido que el decreto fue enviado a la asesora del despacho del ex gobernador, Angélica Cruz Dáger. Ella, que a la postre es la esposa de Felipe Arango Romero (el primo) y nombrada secretaria privada de Camilo, habría suprimido sin saber hasta ahora por orden de quién, la anotación de que el contrato se regía por las normas de contratación pública y habría modificado de paso, el precio de la botella de aguardiente para favocer 'al nuevo contratista'. Pasan las horas hasta que el 24 de agosto de 2016 se expide el decreto de marras 364, en el que se fijaban el precio y la escala de ventas (80.000 cajas), firmado por el titular de la secretaria de hacienda Mario Fernando Benavides como gobernador encargado. Camilo Romero Galeano su jefe se habia desplazado a la capital del país. Ese día a las 11:36 de la mañana el decreto se había remitido por correo electrónico a Idenar, la imprenta departamental, que terminó de imprimirlo diez minutos más tarde. La gerente de Idenar, nombrada por el ex gobernador Romero, es Lilia Vega, la ex cuñada de su padre Ricardo Romero y tía de los hermanos de Camilo, Natalia y Pablo. Se imprimieron 10 ejemplares, de los que se entregaron nueve a Angélica Cruz Dajer y otro se dejó para exhibirlo a la entrada de la Gobernación. “El decreto se subió a la página web de la Gobernación el 25 de agosto después de las 2:00 p. m. De esta manera se impidió que todos los interesados lo conocieran oportunamente y pudieran presentar ofertas” (comillas del original). Por unas jugadas políticas del ex gobernador Parmenio Cuellar (otro que fungía de “alternativo”) se acabó hace dos décadas con la Licorera de Nariño y con el monopolio de los licores de que gozan los departamentos de todo el país. Se dió la producción de aguardiente por el sistema de maquila a otra factoría del centro del país. Cientos de trabajadores en la calle, y agraciados empresarios tras el contrato de distribución y comercialización. Es así también, cómo en el año 2010 siendo gobernador Antonio Navarro Wolf (otro “alternativo”, verde y progresista) se modifica el régimen tributario mediante ordenanza 028 aprobada por la asamblea departamental. Ya se sabrá más tarde quienes fueron beneficiarios de esa medida. Hasta aquí en este cuento de nunca acabar del que inicialmente el exgobernador Camilo Romero dijo que no pasaba nada, que todo era el resultado de un 'proceso de persecución política' del ex fiscal, el fatídico Nestor Humberto Martínez, van apareciendo personajes y nombres clave donde unos corresponden a la nómina de personal de la gobernación (Mario Fernando Benavides, Adriana Milena Amaya y Angélica Cruz Dajer). Igualmente aparecen otros que hacen parte del entramado familiar de Camilo Romero Galeano en este escándalo (Andrés Felipe Arango, su primo y esposo de la asesora Angelica Cruz Dajer, lo mismo que Lilia Vega la tía de los hermanos de Camilo, Natalia y Pablo Romero Vega)) y aunque no se ven involucrados en esto, menciono a los ex gobernadores mal llamados alternativos Parmenio Cuellar y Antonio Navarro Wolf por su papel en torno a los procesos de venta de aguardiente de Nariño y la maquila. Sin duda, esa era la jugadita. Permite con eso que la empresa Organización de Licores de Nariño SAS, cuyo representante legal era Fabio Andrés Urbano y creada sólo ocho meses antes, fuera la única oferente, según lo que se había acordado previamente, y por obvias razones 'impidiendo la participación de otras empresas o personas'. “Las anteriores maniobras permitieron que OLN SAS, la que conocía de las condiciones del negocio previamente, hiciera oferta antes de la expedición y publicación del decreto (364) y consignara las sumas de $1.087’800.000 a favor de la Gobernación, a las 11:58 de la mañana y $1.000’097.800 a las 12:25 p. m., de manera que el primer pago se hizo antes de la publicación del decreto”, el subrayado es mío. A propósito de esto, no he podido confirmar que en medio de esas carreras locas por hacerse al contrato de venta de licores, qué tan legal u ortodoxo es que se haya hecho esas consignaciones de dinero en efectivo en las cuentas bancarias de la gobernación y no en cheque de gerencia, como antaño. Si sólo resultaba sospechoso hasta hace poco tiempo que un particular deposite por ventanilla diez o veinte millones de pesos, qué se podría colegir de una consignación de miles de millones de pesos en efectivo, pregunto. Además podemos detenernos un poco para decir que Richard Giovanny Portilla quien termina por quedarse con ese contrato, era un miembro de la Asociación de Licoristas del Sur, Licosur, grupo de empresarios que venía con gobernadores 'alternativos' anteriores, haciendo sin mayores inconvenientes la venta y comercializaación de aguardiante Nariño, tras haberse acabado de tajo hace dos décadas con la centenaria y desacreditada licorera del departamento (botin de politiqueros y saqueadores miembros de los partidos tradicionales). Portilla arma tolda aparte y crea, ocho meses antes del decreto 364, la OLN, organización de licores de Nariño con Pedro Norvey Bastidas. Hace la oferta al tenor de esa jugadita y se queda con el contrato. Portilla presta una casa de la zona rosa de Pasto al candidato a la gobernación Camilo Romero Galeano y aparecería luego como uno de los aportantes mayoritarios en dinero a esa campaña. Según los investigadores ese mismo día 24 que parece no acabar, la OLN en cabeza de Richard Portilla textualmente “presentó oferta de compra por las 80.000 cajas de aguardiente Nariño ofrecidas, una solicitud de crédito y los recibos de las dos consignaciones y un cheque a la fecha y los demás documentos necesarios para la compra a crédito exigidos por Estatuto de Rentas del Departamento de Nariño”. Prácticamente se saca a sombrerazos a Licosur, cuando ya se había cerrado el negocio con la empresa de Portilla, OLN, no obstante que la secretaria de rentas, Adriana Milena Amaya, dice haber convocado a tiempo el comité de crédito que había verificado el cumplimiento de requisitos. Se lee que: “Al momento en que LICOSUR entrega su solicitud ya se había cerrado el negocio con OLN SAS, de manera que no pudo participar en el proceso”. Se va conformando de esta manera la formulación de cargos y todo parece indicar que se habría incurrido por parte del ex gobernador Camilo Romero Galeano y su equipo de asesores y funcionarios en delitos como la falsedad ideológica en documento público, falsedad material en documento público, contrato sin el cumplimiento de requisitos legales, asociación para la comisión de un delito contra la administración pública e interés indebido de la celebración de contratos. En general quienes resulten culpables incurrirán en prisión de cuatro a cinco años promedio hasta 144 meses. El sólo interés indebido en la celebración de contratos tiene penas entre los 64 y 216 meses tras la rejas, claro en que caso de que la justicia opere en este país. Por estas razones hasta el momento el asesor y primo de Camilo Romero, Andrés Felipe Arango Romero y la secretaria de rentas de la secretaría de hacienda, Adriana Milena Amaya, se han acogido ante la fiscalía al principio de oportunidad, del cual iremos comentando en detalle. Han sido imputados igualmente el mismísimo gobernador encargado Mario Fernando Benavides y la ex gerente de la imprenta Lilia Vega. Espere: La imputacion contra Camilo Romero

Escándalo de licores en Nariño. (1) Las andanzas de la Alcaldesa de Teusaquillo.

Por Héctor Díaz Revelo Ni la alcaldesa Claudia López ni el partido verde se han dado por enterados de las andanzas de la alcaldesa de Teusaquillo, Esmeralda Hernández, a instancias del escándalo de la venta de licores de Nariño que tiene enredado a su cuñado el ex gobernador Camilo Romero Galeano y las acusaciones que le hace la ex secretaria de Rentas de la Secretaría de Hacienda del departamento, Adriana Milena Amaya. La fiscalía general de la nación no ha informado los resultados del experticio judicial que culminó con el allanamiento del apartamento de la “asesora” del ex gobernador, hoy alcaldesa menor Esmeralda Hernández cuando vivía en Pasto con Pablo Romero Vega, hermano de Camilo. Los investigadores, en el apartamento de Esmeralda Hernández habían incautado varios computadores, memorias USB y documentos que darían un poco de claridad al caso en que el gobierno de Camilo Romero, habría beneficiado a Richard Giovanny Portilla Diaz con el contrato de venta de aguardiente Nariño, uno de sus aportantes de dinero y bienes a su campaña política. Y eso que, Romero Galeano se presenta así mismo como “un símbolo de renovación de la política nacional”, según se lee en la hoja de registro de funcionarios de la gobernación de Nariño. Además de estar imputada e involucrada en el escándalo de los licores en Nariño Adriana Milena Amaya, en un gesto de confianza con el ex gobernador Romero, había puesto a su disposición su pequeña empresa 'Comunicación sin Esquemas', para legalizar gastos de campaña y que a la postre no resultó tan pequeña, dada la inusitada deuda de 35 millones de pesos que le apareció en su cuenta de impuestos ante la DIAN. Según la exfuncionaria de la gobernación de Nariño, a través de esa empresa se pretendía legalizar gastos de campaña en donde aparecería como aportante el nombre del beneficiario del contrato de venta de 80 mil cajas de aguardiente, Richard Giovanny Portilla. “Por esta razón abordé en varias oportunidades a Esmeralda Hernández (actual alcaldesa de Teusaquillo) y a Ricardo Romero, para que me mostraran que efectivamente se había prestado el servicio, cuáles eran los pagos hechos con esos recursos y para que me respondieran por esa deuda ante la DIAN. Ricardo Romero, (papá de Camilo) me dice que claramente esa plata la tienen que pagar, que entiende mi ofuscación y que van a mirar cómo la consiguen, para que yo la pague, pero que le preocupa que la haga (la denuncia) en este momento en el que está abierta la investigación”, contra su hijo el ex gobernador, sostiene Adriana Amaya, ex funcionaria de la gobernación de Nariño. La exsecretaria de rentas de la secretaría de hacienda de Nariño, Amaya Buitrago y el primo y asesor del ex gobernador Andrés Felipe Arango Romero son ahora mismo testigos de cargo en el proceso contra Camilo Romero, dado que se acogieron al principio de oportunidad aceptando culpas y evitando por esa vía una medida de aseguramiento con detención. La ex funcionaria, como es usual, ha prendido el ventilador y entre otras personas hace éstas menciones de Esmeralda Hernández la actual alcaldesa de Teusaquillo. Además, Esmeralda Hernández es acusada por Adriana Milena Amaya de ser parte de un delito de falsificación de firmas y uso indebido de una empresa de su propiedad llamada 'Comunicación sin Esquemas' para “legalizar” cuentas no informadas al Consejo Nacional Electoral por parte de la campaña Camilo Romero a la gobernación. “A raíz de esto, me di a la tarea de revisar esas cuentas públicas de la campaña del Gobernador y evidencié que, para la consulta interna del Partido Verde, para sacar candidato a la Presidencia también se había usado mi empresa para facturar un servicio e igualmente se había falsificado el contenido y mi firma. Esto lo corroboró Ingrid Ricaurte, quien me dijo que esa factura la habían hecho la señora Esmeralda Hernández y Camilo Romero”, dice Adriana Milena Amaya. De paso hay que anotar que Ingrid Ricaurte es hoy la compañera de Ricardo Romero Sánchez, papá de Camilo. Esmeralda Hernández para la época de los hechos era contratista de la Federación Nacional de Departamentos contrato que se venció el 31 de enero de 2017. Los dos, padre e hijo, se reclaman como voceros de la transparencia y la innovación dentro de movimientos y partidos de los llamados 'alternativos' y progresistas, que no son ni lo uno ni lo otro, según se puede ver en éste y otros casos que iremos comentando. Aquí caben las investigaciones que han dado con las capturas y condenas de "alternativos" como Samuel e Iván Moreno Rojas, del Polo Democrático; qué pasó con el dinero del departamento de Nariño que los exgobernadores Antonio Navarro y Eduardo Zúñiga en Probolsa (una especie de pirámide); el carrusel de contratación y el escándalo de la licitación del relleno doña Juana en Bogotá; las acusaciones, cargos y condenas fiscales contra el ex alcalde Gustavo Petro; las divisiones y el silencio al interior del partido verde, frente a investigaciones de sus afiliados; y una serie de casos ocurridos en el departamento de Nariño, como el que le costó la cárcel a Jimmy Pedreros amigo y sucesor de Antonio Navarro y la penosa historia política de la desteñida convergencia cívica multipartidista en la frontera. En Pasto y otras ciudades no pasan de sorprenderse de las noticias que cada día muestran cómo familiares y allegados al ex gobernador Camilo Romero Galeano se ven mencionados en éste escándalo y otros que están por conocerse. Por ejemplo, a Natalia Romero Vega, hermana de Pablo hija de Ricardo, por el mismo motivo también le allanaron su apartamento en Pasto; y ahora mismo se supo que a Lilia Vega, tía de Pablo y Natalia, la fiscalía acaba de imputarle cargos, dado que tendría responsabilidad en el caso de los licores, en su calidad de gerente de la empresa editorial de Nariño. Mario Benavides, ex secretario de hacienda de la administración Romero Galeano, quien había firmado documentos como gobernador encargado, y Lilia Vega, han sido imputados por la Fiscalía general de la nación en medio de éste escándalo de los licores. Hay declaraciones que hacen parte de esos dos principios de oportunidad que fueron verificadas por la Fiscalía y que tienen el peso para ser presentadas como pruebas en el juicio que ya se adelanta al ex gobernador. Insisto, en que ni Navarro Wolf ni Claudia López del partido verde han dicho ésta boca es mía frente a las investigaciones contra Camilo Romero. Y la alcaldesa López está en mora de dar a conocer su opinión sobre lo que viene pasando con Esmeralda Hernández, su alcaldesa menor de Teusaquillo. Obviamente que prima el derecho al debido proceso y el principio de inocencia pero no obstante hay declaraciones que obligan a pensar que es urgente pronunciarse sobre estas cosas ante electores y la comunidad en general. Frente a los descubrimientos hechos por Adriana Milena Amaya contra Esmeralda Hernández, sobre falsificación de firma y uso de su empresa en hechos que son motivo de investigación ante el CNE, termina diciendo como afectada: “Después me abordó Esmeralda Hernández para hablar de este tema y me dijo que estuviera tranquila, que esos servicios sí se habían prestado, que yo le dijera cómo hacían para tapar eso, que yo propusiera cómo lo ocultábamos. Entonces le expresé mi molestia ante su insinuación de cometer otro ilícito. Esos soportes no están contabilizados”. Hasta donde se ha podido establecer Esmeralda Hernández nunca estuvo vinculada a la administración departamental de Nariño. No era, ni fue funcionaria. Tenía en sus manos muchas gestiones que hacer por orden de su cuñado el ex gobernador Romero Galeano en el proceso de priorización de proyectos de regalías con los municipios con los cuales previamente se supone habían hecho acuerdos políticos. Ella era contratista de Usaid y de la Federación de Departamentos. Su esposo, Pablo, hermano de Camilo tampoco fue funcionario pero era parte del duo de parientes asesores del despacho junto a Andrés Felipe Arango Romero, el imputado. De otra parte, mientras Navarro calla, el ex gobernador de Nariño Parmenio Cuellar dice que Romero no se puede considerar que sea 'alternativo' porque él gobernó pegado a la clientela y a la vieja clase política, y el ex parlamentario Javier Tato Álvarez sostiene que los Romeros, Camilo y Ricardo son “un par de bandidos”, en cuanto tiene que ver con deudas contraídas en anteriores campañas electorales. En próximos artículos abordaremos el tema de la imputación a Camilo Romero; el porqué se modificó el régimen tributario en la administración de Navarro Wolf; qué hizo Parmenio Cuellar con la Licorera de Nariño; quiénes integran la casa Romero incluido el actual senador Aulo Polo; cómo se han portado los últimos cinco gobernadores de Nariño que también dijeron ser 'alternativos y progresistas'; cómo se constituyó una empresa de licores para ofertar ante la gobernación pocas semanas después del triunfo de Camilo Romero; y cómo y quien modificó el decreto 364. Para aquella época de la contratación de la venta y distribución de licores Andrés Felipe Arango Romero, dejó sus actividades en Bogotá, viajó a Pasto y de inmediato Camilo su primo, ya como gobernador, lo nombra como asesor de la gobernación y a su esposa Angélica Cruz Dajer como secretaria privada del despacho. Felipe Arango Romero se acogió al principio de oportunidad y está contando en la fiscalía los pormenores del escándalo después de verse involucrado en la investigación y, al constatar que no sería él, el candidato al senado de la república en las elecciones pasadas de la mano de Camilo. Toda la maquinaria "camilista" se puso al servicio de la candidatura al senado de José Aulo Polo, cercano a las entrañas de su padre Ricardo Romero Sánchez. Hay otras denuncias sobre el manejo del programa de alimentos PAE, el contrato de la gobernación con una iglesia conocida como Ríos de Agua Viva en Ipiales y cómo apareció en la esfera de la contratación la empresa de telecomunicaciones Unimos; y qué son las plataformas Aesinnova verde, Felling método y otras a cargo de Javier Arteaga Romero, otro primo del ex gobernador. He buscado por varios caminos la opinión de Esmeralda Hernández sin éxito alguno. La federación nacional de departamentos dice que no puede hacer públicos los contratos y fechas de contratación con Ella, porque según la FND no maneja fondos públicos y se rige por el derecho privado.

lundi 9 novembre 2020

Desigualdad. Cruda realidad de 'Colombia in my arms'. Documental

Por Héctor Díaz Revelo. En medio de la pandemia y las restricciones que hay en España sobre movilización, distancias y bioseguridad, caminando por la calle Santiago de Valladolid llama la atención un gran cartel en donde se lee: Colombia in my arms. Había tres rostros en segundo plano, de tres personas que luego sabría que eran: un guerrillero, una congresista de derecha y un "niño" de la sociedad colombiana, más precisamente de la élite bogotana. Entrevisté a sus autores: Jenni Kivisto y Jussi Rastas, de origen finlandes. Así comenzaba como cada año la Semana Internacional de Cine de Valladolid, conocida con la sigla Seminci. Anunciaban que el aforo sería controlado y no más allá del treinta por ciento. Además, la compra de entradas solamente era en línea o, como dicen ahora, “onlain” (online). Al ver el documental para mí, ninguna sorpresa. O quizás sí. El solo hecho de dejar que la Colombia profunda se exprese y que no se oculte la verdad en el sentido de que los mayores problema del país son la desigualdad, el hambre y el empobrecimiento de cientos de familias (que no tienen otra forma de vida que la siembra y cultivo de hojas de coca) es un avance. Conozco por mi trabajo periodístico la miseria en que se ha sumido la costa pacífica colombiana y especialmente la rica región pacífica nariñense. En los últimos cinco gobiernos departamentales, llamados gobiernos alternativos, el atraso y la brecha entre pobres y ricos se ha incrementado de manera grosera. Ni alternativos ni progresistas. La muerte acecha, el saqueo persiste y la corrupción administrativa campea. Ni Cuellar, ni Navarro, ni Zuñiga, ni Delgado, ni mucho menos Romero dieron la pauta para mejorar tal situación, más que incrementar el número de soldados y policías que actúan en connivencia con paramilitares, en Tumaco y sus alrededores. Al terminar la película he abordado a los jóvenes documentalistas finlandeses que vivieron 18 meses en Colombia. Cinco de ellos los pasaron en un campamento guerrillero en la zona de la perla del pacifico, Tumaco. ¿Qué vieron? Fue mi pregunta. Aunque debí preguntar qué fue lo que les dejaron ver mientras estuvieron en Colombia. Y la respuesta de Yussi Rastas fue directa: desigualdad. Ella, Jenni Kivisto, agrega que también vio la falta de oportunidades para la gente. Dice que hay gente que en este país termina justificando la guerra desde diferentes ángulos. El título, Colombia fue nuestra (Colombia in my arms), querría decir que alguna vez Colombia fue de los indígenas, Perogrullo; fue de los negros, de los campesinos, de los estudiantes y trabajadores. Esta es una Colombia que se desvanece en manos de cinco familias sin importar la suerte de las mayorías. Pocos documentales y películas muestran esta verdad. La mayoría, por no decir todos, al tenor de lo que les dicen los dueños del poder exhiben como problema mayúsculo el narcotráfico y todos sus tentáculos para ocultar realidades. Creo que llegar a constatar que el narcotráfico es un asunto colateral no solo es bueno para que la “comunidad internacional” entienda la desesperanza en que viven cientos de colombianos, algo más de 18 millones considerados bajo índices de miseria absoluta. Jussi Rastas sostiene que la influencia del gobierno de los Estados Unidos es evidente. “Es lo que pasa en muchos países del mundo”, agrega. En la zona costera de Nariño hay mucha calidez entre su gente, sostiene Jenni, al tiempo que se lamenta de las grandes diferencias sociales, de lugares de negros, indígenas y campesinos en completo abandono. A nivel nacional el documental muestra, en la tozudez de la derecha arcaica y criminal, a una de las figuras más detestables: la congresista María Fernanda Cabal, cercana a uno de los gremios de mayor influencia con el paramilitarismo (como los ganaderos agremiados en Fedegan, en donde su marido funge como presidente). Tenía que ser ella, la mediática y la que cree que aún existe la Unión Soviética, aunque a la pregunta de por qué ella y no otro miembro de esa derecha oprobiosa la respuesta de los documentalistas fue: “Pensamos primero en el esposo de la Cabal, pero ella misma se ofreció a ser parte de la película”. Como salido de una manigua mágica y espectacular, el documental muestra los intríngulis en los que se mueve Ernesto, un guerrillero de las Farc, que comparte cosas en un campamento en el occidente nariñense. Él prefiere seguir hablando de paz, mientras en sus narices nada ha cambiado ni está por cambiar. Su mirada y su discurso caen en el vacío. No creo que Ernesto haya sido buscado a propósito, aunque a la pregunta de por qué no presentar, por ejemplo, la visión de una mujer combatiente, la respuesta de los documentalistas fue: “No encontramos la persona apropiada”. Entre la beodez literal y mental, el documental acude a una figura que mucha gente creía extinguida. Entre manteles, copas (vasos) de whisky, cuadros de la pintura, cortinas y adornos centenarios o milenarios, y corredores y salones aparece la figura de, como decimos en Colombia, “un niño bien”. Ante la cámara balbucea: “Como este cigarrillo se consumen hoy la oligarquía, la aristocracia y la burguesía juntas”, dice entre el vaho de su tabaco y su mirada perdida. A la pregunta de por qué ese recurso, la respuesta de los documentalistas fue: “Una es la Colombia de las ciudades, con corridas de toros y la vida aristocrática y otra, muy diferente, la que vimos y mostramos en el documental”. Entonces, lo que en principio les inspiró para hacer “algo poético” entre los años 2017 y 2018 en Colombia, termina siendo no otro diagnóstico como a los que nos tienen acostumbrados la televisión y la radio de los dueños del poder, sino una disección del "cuerpo" Colombia, que se ve y se toca en zonas en las que se suponía que el posconflicto estaba caminando. Terminan mostrando en una cámara que esto no es ni ha sido poético: la vida no vale nada y los mismos de siempre campean a sus anchas sembrando hambre, miseria y sangre por doquier. Al final de nuestra entrevista, los finlandeses descubren que la paz, tan cacareada por la guerrilla de las Farc y el gobierno (como dice uno de los documentalistas), “ya no se veía tan obvia”. Esto me hace pensar que como muchos colombianos diremos que, mientras no se ataque la desigualdad y la pobreza, hablar de paz es realmente un ejercicio poético. Este es y será un discurso que conviene a quienes detentan el poder y a quienes viven de espaldas a la realidad del país más geoestratégico y geopolítico para los intereses foráneos y locales.

lundi 21 septembre 2020

Terrorismo de Estado: Objetivo los jóvenes

Los padres de familia y los adultos en general se preguntan, con razón, porqué en los últimos años se está matando tantos y tantos jóvenes. Se preguntan qué es lo que está pasando con ellos. Todo parece indicar que se trata de callar lo que ahora los jóvenes se están enterando. Las redes sociales, han abierto a los jóvenes los ojos y los oídos sobre las causas del problema de desigualdad, la exclusión y la violación permanente de los Derechos Humanos. Unos jóvenes universitarios se dieron a la tarea de averiguar el problema y entre otras cosas han descubierto los siguientes puntos: De cada diez encuestados, los profesionales (abogados, sociólogos, maestros, periodistas, y otros), de todos ellos, ocho creen que la causa está en el acceso de los jóvenes a las redes sociales. A la pregunta de, qué tienen que ver las redes sociales, el informe de los universitarios dice que según encuestas los jóvenes pasan la mayor parte de su tiempo en las redes sociales, cosa que se ha aumentado con la pandemia del covid19.Hoy saben más que ayer. Saben de todo y no se quedan quietos, reaccionan. Explican, "que los jóvenes encontramos en las redes lo que NO se encuentra en la casa, en la escuela y la televisión". La asociación de sicólogos y terapeutas para casos de jóvenes, dice que Ellos piensan que para nosotros los jóvenes, las redes sociales están llenando esos y muchos vacíos, que incluyen también el supuesto de tener más y más amigos. Por lo menos, eso dicen los jóvenes en sus entrevistas. Los orientadores de los colegios y escuelas, están de acuerdo con esta teoria. Las autoridades de policía y otros investigadores piensan que hay unos individuos y organizaciones desde dentro de las redes sociales que envían a los jóvenes mensajes de rebeldía y protesta sin razón evidente. Denuncian que hay gente detrás o dentro de las redes con mensajes propios para los jóvenes en la redes sociales. Citan por ejemplo, mensajes de nuevo mundo, de rebeldía, de toma de calles y plazas, de la venida del mesías, de nuevas religiones, de la presencia de sectas religiosas y satánicas, entre otras. En otros campos, se ha llegado a decir que los jóvenes también son manipulados porque se pasan todo el tiempo en juegos electrónicos y por ahí cerquita, también en páginas de pornografía. Que hay jóvenes metidos tanto en los juegos, como en el porno, y que la vida no les importa; su familia, menos; y que reaccionan con facilidad a cualquier convocatoria en las calles para protestar por todo. El estudio de los universitarios, estudiantes de casi todas las carreras, hace especial énfasis en que ahora los jóvenes tienen más caminos para conocer la otra cara de lo que los medios de comunicación, la televisión, la radio y los canales privados pre y post pagos, están diciendo a la gente diariamente. Esos son los desinfomadores y manipuladores de la opinión pública. También se dice que los jóvenes no tienen alternativas y que son llevados por la desesperación a formar parte de grupos armados. Jóvenes que aprenden a matar. Jóvenes que ante la imposibilidad de entrar a un colegio de bachillerato o una universidad, entran a las filas del ejército y de la policía, de los grupos 'irregulares' y de los paramilitares. Algunos niegan, que se trate de una siniestra estrategia de golpear a los jóvenes como nuevos protagonistas de la luchas sociales. Hace poco, decían esos medios, que el gran problema del país eran las guerrillas. Todo lo que pasaba en éste país era culpa de las Farc o del ELN. Que el hambre y la pobreza era culpa de las guerrillas. Que la falta de vías y de vivienda para la gente, era culpa de las guerrillas. Que todo era su culpa, creando en la mente de los jóvenes una forma de desviar la verdadera causa y motivo de la crisis social del país. Luego, vino un proceso de paz y esos medios de comunicación empezaron a decir que el problema del país era ese proceso de paz, mal hecho, sin consulta popular, sin respaldo, etc., y sumado al narcotráfico, como un mal mayor. Los medios de comunicación dedican casi el 70 por ciento de sus informativos en hacer creer que esos son los problemas del país. Por fortuna, al llegar a las redes sociales las cosas han cambiado ante la mirada expectante de cientos de jóvenes. Las redes sociales, pueden ser todo lo que los adultos digan, pero en el fondo hoy están dando a los jóvenes la oportunidad de saber realidades que desconocían. Pueden decir lo que quiera de las redes sociales, pero lo cierto es que los jóvenes están descubriendo que la raíz del problema de Colombia está en los índices de desigualdad crecientes. Entre los países del mundo estamos entre los cinco países más desiguales y eso lo saben los jóvenes hoy, a través de las redes. Los jóvenes de hoy están sabiendo que hay unos pocos que ganan mucho. Que hay unas pocas familias que se benefician de las riquezas del país mientras se niegan los derechos de la gente a la educación, la salud y la vivienda. Los jóvenes ya saben que no pueden seguir creyendo en esos medios de comunicación, en la televisión y en la radio, que les han escondido cosas importantes para tener conciencia de la realidad. Si los jóvenes reaccionan, la respuesta es represión. Esos medios dicen que el problema ahora es el narcotráfico y el proceso de paz, pero prefieren esconder la presencia del paramilitarismo. Paramilitarismo que como ha quedado comprobado subsiste apoyado por la fuerza pública y los nuevos ricos, léase, mafiosos. Esconden esas cosas porque los dueños de los medios de comunicación, la televisión y la radio, son tres familias ricas y poderosas, a quienes no les conviene que los jóvenes y la gente conozcan la verdad. El paramilitarismo ha puesto el ojo en los jóvenes. La policía y el ejército han puesto los ojos en los jóvenes. Y todo esto porque los jóvenes hoy saben más verdades a través de las redes sociales.La ultra derecha les declara la guerra a los jóvenes. Antes mataban más defensores de derechos humanos, profesores, periodistas, lideres estudiantiles, sindicalistas, mujeres en la lucha por sus derechos, indígenas y campesinos, líderes sociales, porque solo ellos sabían algo y reaccionaban y protestaban por la desigualdad y los malos gobiernos. Hoy los jóvenes colombianos se suman a esa lucha, y claro, son eliminados a diario por agentes del Estado. Los estudiantes también eran y son víctimas, pero ahora son más jóvenes los que se arriesgan a luchar porque saben cosas que no querían que se sepa. Jóvenes sin estudio y jóvenes en bachillerato. Jóvenes sin trabajo y jóvenes con trabajos precarios y que son explotados. Jóvenes en general, que no tienen oportunidades. Todo aqui funciona para proteger intereses de unas cuantas familias. Y hay jóvenes que ahora mismo, afortunadamente, se unen en la lucha con universitarios y profesionales. Mi opinión es que esto no puede seguir así. Ahora, cuando los jóvenes empiezan a conocer la realidad en buena parte gracias a las redes sociales y a plataformas de internet, no pueden ser blanco de los agentes del Estado. Los jóvenes no pueden seguir siendo eliminados por el solo hecho de que empiezan a pensar diferente. Los jóvenes, hombres y mujeres, no pueden callarse y dejarse atemorizar. Los que mandan y gobiernan, ahora saben que con el temor y los asesinatos de jóvenes, como está pasando en todo el país, como ha pasado en Bogotá, Cauca y Nariño, saben que con el temor y la fuerza intentarán silenciar a los jóvenes. La realidad es que hoy esos jóvenes están en las calles protestando y no pueden ser, repito, no pueden ser blanco u objetivo de los gobiernos. Eso es terrorismo de Estado a secas.

mardi 1 septembre 2020

CONNIVENCIA PARAMILITAR CON LA FUERZA PUBLICA. TERRORISMO DE ESTADO.

Por decir lo que he dicho en varias oportunidades, preguntando si todavia habra alguien en Colombia que dude sobre la connivencia entre la fuerza publica y los mercenarios o paramilitares, me han caido toda clase de insultos y amenazas. Las pruebas estan al canto. Lo que mas les ha dolido a mis contradictores es haber dicho: Pese a que sus patrones y jefes politicos, pese a que los generalotes y chafarotes de la fuerza publica, han hablado pestes contra la JEP Jurisdiccion Especial para la Paz, son casi cuatro mil (4000) militares que hoy estan en libertad por haberse acogido a esta jurisdiccion, senalados de haber sido parte de grupos paramilitares. Hay generales y coroneles. Hay soldados y policias que se han acogido a la JEP considerada por la ultraderecha como hechura del comunismo internacional. Por ahi andan libres los generales Rito Alejo Del Rio, el pacificador del Uraba Antioqueno a ordenes de Alvaro Uribe Velez, alias Varito y el General Arias Cabrales de la operacion retoma del palacio de justicia tras la toma del M19. Pero en general lo que he dicho es que para poder hacer limpieza social, es decir para sacar de las calles y las juntas comunales a ciudadanos indeseables para la derecha criminal que gobierna colombia, han acudido a la mas sucia manera de contratar mercenarios, sicarios, es decir paramilitares. Indeseables, dicen ellos, a lideres y liderezas sociales, a centenares de jovenes privados de oportunidades de estudio y trabajo, a muchos caidos en desgracia por efecto de las drogas. Muchos otros tambien excluidos del mundo laboral por problemas fisicos y sicologicos. Muchos ciudadanos en fin que hacen parte de la colombia excluida, de esa otra colombia que tanto nos averguenza, que se cuentan por millones en cuanto a desplazamiento interno y por millares de desaparecidos. He dicho tambien, que es necesario desmontar el paramilitarismo usado como estrategia del Estado Colombiano para eliminar al libre pensador. Para masacrar comunidades que se levantan por la defensa de su territorio. Acabar con el paramilitarismo que sus integrantes pueden ser retirados de ejercito y policia de dia, y mercenarios de noche. Paramilitares, ayudados por militares y policias activos (hay mas de 2000 encartados ante la justicia ordinaria y penal militar) para generar desplazamientos en tierras que sus patrones, los narcos y los ricos de colombia necesitan incrementar los cultivos de palma africana, como antano, las camaroneras en el pacifico colombiano. Son tierras productivas que deberian tener titulos para sus comunidades pero que gracias a practicas criminales, sus propietarios fueron obligados a vender, a desalojar, a desocupar, a desplazarse so pena de perder la vida. Hoy la titulacion y el derecho a la tierra es parte de la lucha del pueblo colombiano, asi como tambien el desmantelamiento de estas hordas paramilitares, el levantamiento de las bases militares gringas (siete hasta hora) y la salida de tropas de comando sur de los Estado Unidos de nuestro territorio. Ni que decir de las confesiones de estos asesinos o paramilitares de muertes selectivas contra defensores de derechos humanos, contra lideres estudiantiles (Adriana Benitez, Jairo Moncayo, Martin Rodriguez y Marcos Salazar, entre miles) o contra lideres sindicales. Basta ya de eufemismos. Los "falsos positivos" son asesinatos selectivos a manos de agentes del Estado. Las masacres no pueden hoy pasar a ser simples "asesinatos colectivos". Que sigan las protestas y los insultos, pero que sepan se levanta apoyada por una masa juvenil que habia sido anestesiada por los medios corporativos de comunicacion y el miedo que deja en las comunidades el Terrorismo de Estado.